Como va lince? Gracias por pasarte por mi post.
No te traigo el tipico crap , te vengo con un par de historias verídicas.
Por mi barrio es normal que te vean la cara de taringuero e intenten sacar provecho de que no la pones para robarte. A mi me paso varias veces, ya que no la pongo nunca y que soy pobre como para pagarme un remis y volver sano y salvo a mi casa.
Acá te dejo mi historia.
A lo largo de mi adolescencia sufrí varios robos o como me gusta decirles a mi “Secuencias”
La primera vez que me robaron fue a los 14 años, estaba llegando a la casa de un lince mientras pensaba en que según los vecinos, esas calles estaban siendo frecuentadas por pungas beta.
Por suerte hasta ese entonces nunca nadie habia podido sustraerme ninguno de mis elementos, me daba curiosidad saber que se sentiría o como reaccionaria ante algún rufián que me amenazara con un cuchillo y me pidiera mis cosas, tenia todo planeado, cuando se me acercara a tomar mi celular, yo le iba a patear la mano donde tenia el cuchillo, después pegarle e irme caminando como todo un macho ponedor no taringuero.
Se ve que Dios o alguien me escucho y me puso a prueba, a treinta metros de mi destino, aparece el muy inoportuno gordito punga.
Saca un tramontina y me advierte “Quieto eh por que te mato, dame el celular” Primero me quede paralizado pensando en que no podía creer que justo pasara aquello en lo que estaba pensando, no se si fue miedo o que, pero quede paralizado. Junte todas mis fuerzas, me mentalice, junte valentía y logre moverme, pero para darle el celular e irme pensando en lo puto y maricón que era, mientras me gritaba “No te des vuelta ehhhhhh ehhhhhh”
Luego de mi primer robo, los mismos se volvieron mas frecuentes, hoy en día creo que fue culpa mía por caminar las calles “inseguras” a cualquier hora, pero como no tenia minusas me dedicaba a juntarme en la calle con mis amigos a fumar o a tomar algo y no conocía la palabra remis a la hora de volver a mi casa.
Como aquella vez en la que fui a comprar un veinticinco (Marihuana prensada, paraguayo) Del lugar típico de juntada, partimos a pata a la casa del vendedor, a unas cuadras de la casa, ya casi las 4 de la mañana, pasa una moto con 3 “personas” no muy amigables…
“Eh amigo un pucho? Quédate quieto wacho eh” Se bajan dos, uno con un cascote y otro como si estuviera armado, antes que pudiera hacer algo me agarran de la mochila y me la sacan, mientras le pedía el celular a mi linceamigo, yo miraba al crapero del cascote, mirando para otro lado y fuera de guardia, pero nuevamente hubo algo en mi que no me dejaba hacer algo al respecto.
Perdí la plata de mi porro, un mp3 y mi mochila que tenia hace ya casi 10 años, también recordé que tenia las ÚNICAS llaves de mi departamento y mi documento, a lo que le grite “No me tiras el documento y las llaves?” mientras se subían a la moto “Donde están? Te las tiro en la esquina” Le dije que estaban en el bolsillo del costado, pero el muy sucio se fue y no dejo nada, me quede media hora buscando por la manzana un milagro. Sin poder entrar a mi departamento e indocumentado, mi linceamigo se burlaba de mi, tuvimos que saltar la pared de su casa y esperar al día siguiente para llamar a un cerrajero.
Mientras vivia en mi primer departamento fue cuando mas robos presencie, no por que estuviera en una zona insegura, viva a tres cuadras de la comisaría y a cinco del centro de cámaras, aun así se las ingeniaron para robarme la bicicleta que tenia hace casi 8 años, lo peculiar de este robo, es que había dos, la mía atada con una cadena y otra sin seguridad, salto la reja, movió la bicicleta de mi amigo, corto mi cadena y se la llevo. Puto.
El ultimo intento de robo que sufri fue hace un año aproximadamente. Iba caminando con el linceamigo que vivía con migo, era la una de la madrugada y estábamos yendo a ver a unos amigos, fumando uno, escuchando unos temas en un celular muy viejo cuando por atrás nos gritan “Alto, dame el celular ”
Pero nosotros veníamos tan colgados que seguimos caminando como si nada, otra vez nos grita y nos damos vuelta para ver a un gordito con un arma apuntando al lince al estomago, “Dame todo o te quemo” Nos quedamos mirándolo, colgados, en nuestro mambo, “Dame todo, te voy a quemar eh” Seguimos en la nebulosa, nos miramos y yo estaba esperando a que le dispare, me imagine el disparo, el cayendo al piso, yo gritando “Noooooooo!” Tirándome al piso haciendo presión en la herida, el negro corriendo… Me despierta de mi fantasía nuevamente con otro grito, “Dale loco, te quemo eh!”
Lo gracioso es que yo no tenia nada, por que me habían robado hacia una semana atrás, lo miro y le respondo “Es un celular de mierda che y yo no tengo nada” Se quedo pensando unos segundos y nos dijo que nos vayamos y no digamos nada. Seguimos caminando como lo veníamos haciendo, fumando y escuchando la canción, recién dos cuadras después el lince me dice “Que negro de mierda eh, casi nos afana” Nos reímos y seguimos nuestro camino.
Bueno esas son algunas de las tantas veces que me afanaron, hoy en día sigo sin ponerla y me siguen choreando, así que si te sobra algún bit copate y ayúdame a irme de este barrio de mierda.
Tambien te dejo el link de mi blog, si te copas y te queres leer un par de otras de mis historias veridicas.
MI BLOG
No te traigo el tipico crap , te vengo con un par de historias verídicas.
Por mi barrio es normal que te vean la cara de taringuero e intenten sacar provecho de que no la pones para robarte. A mi me paso varias veces, ya que no la pongo nunca y que soy pobre como para pagarme un remis y volver sano y salvo a mi casa.
Acá te dejo mi historia.
INSEGURIDAD
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A lo largo de mi adolescencia sufrí varios robos o como me gusta decirles a mi “Secuencias”
La primera vez que me robaron fue a los 14 años, estaba llegando a la casa de un lince mientras pensaba en que según los vecinos, esas calles estaban siendo frecuentadas por pungas beta.
Por suerte hasta ese entonces nunca nadie habia podido sustraerme ninguno de mis elementos, me daba curiosidad saber que se sentiría o como reaccionaria ante algún rufián que me amenazara con un cuchillo y me pidiera mis cosas, tenia todo planeado, cuando se me acercara a tomar mi celular, yo le iba a patear la mano donde tenia el cuchillo, después pegarle e irme caminando como todo un macho ponedor no taringuero.
Se ve que Dios o alguien me escucho y me puso a prueba, a treinta metros de mi destino, aparece el muy inoportuno gordito punga.
Saca un tramontina y me advierte “Quieto eh por que te mato, dame el celular” Primero me quede paralizado pensando en que no podía creer que justo pasara aquello en lo que estaba pensando, no se si fue miedo o que, pero quede paralizado. Junte todas mis fuerzas, me mentalice, junte valentía y logre moverme, pero para darle el celular e irme pensando en lo puto y maricón que era, mientras me gritaba “No te des vuelta ehhhhhh ehhhhhh”
Luego de mi primer robo, los mismos se volvieron mas frecuentes, hoy en día creo que fue culpa mía por caminar las calles “inseguras” a cualquier hora, pero como no tenia minusas me dedicaba a juntarme en la calle con mis amigos a fumar o a tomar algo y no conocía la palabra remis a la hora de volver a mi casa.
Como aquella vez en la que fui a comprar un veinticinco (Marihuana prensada, paraguayo) Del lugar típico de juntada, partimos a pata a la casa del vendedor, a unas cuadras de la casa, ya casi las 4 de la mañana, pasa una moto con 3 “personas” no muy amigables…
“Eh amigo un pucho? Quédate quieto wacho eh” Se bajan dos, uno con un cascote y otro como si estuviera armado, antes que pudiera hacer algo me agarran de la mochila y me la sacan, mientras le pedía el celular a mi linceamigo, yo miraba al crapero del cascote, mirando para otro lado y fuera de guardia, pero nuevamente hubo algo en mi que no me dejaba hacer algo al respecto.
Perdí la plata de mi porro, un mp3 y mi mochila que tenia hace ya casi 10 años, también recordé que tenia las ÚNICAS llaves de mi departamento y mi documento, a lo que le grite “No me tiras el documento y las llaves?” mientras se subían a la moto “Donde están? Te las tiro en la esquina” Le dije que estaban en el bolsillo del costado, pero el muy sucio se fue y no dejo nada, me quede media hora buscando por la manzana un milagro. Sin poder entrar a mi departamento e indocumentado, mi linceamigo se burlaba de mi, tuvimos que saltar la pared de su casa y esperar al día siguiente para llamar a un cerrajero.
Mientras vivia en mi primer departamento fue cuando mas robos presencie, no por que estuviera en una zona insegura, viva a tres cuadras de la comisaría y a cinco del centro de cámaras, aun así se las ingeniaron para robarme la bicicleta que tenia hace casi 8 años, lo peculiar de este robo, es que había dos, la mía atada con una cadena y otra sin seguridad, salto la reja, movió la bicicleta de mi amigo, corto mi cadena y se la llevo. Puto.
El ultimo intento de robo que sufri fue hace un año aproximadamente. Iba caminando con el linceamigo que vivía con migo, era la una de la madrugada y estábamos yendo a ver a unos amigos, fumando uno, escuchando unos temas en un celular muy viejo cuando por atrás nos gritan “Alto, dame el celular ”
Pero nosotros veníamos tan colgados que seguimos caminando como si nada, otra vez nos grita y nos damos vuelta para ver a un gordito con un arma apuntando al lince al estomago, “Dame todo o te quemo” Nos quedamos mirándolo, colgados, en nuestro mambo, “Dame todo, te voy a quemar eh” Seguimos en la nebulosa, nos miramos y yo estaba esperando a que le dispare, me imagine el disparo, el cayendo al piso, yo gritando “Noooooooo!” Tirándome al piso haciendo presión en la herida, el negro corriendo… Me despierta de mi fantasía nuevamente con otro grito, “Dale loco, te quemo eh!”
Lo gracioso es que yo no tenia nada, por que me habían robado hacia una semana atrás, lo miro y le respondo “Es un celular de mierda che y yo no tengo nada” Se quedo pensando unos segundos y nos dijo que nos vayamos y no digamos nada. Seguimos caminando como lo veníamos haciendo, fumando y escuchando la canción, recién dos cuadras después el lince me dice “Que negro de mierda eh, casi nos afana” Nos reímos y seguimos nuestro camino.
Bueno esas son algunas de las tantas veces que me afanaron, hoy en día sigo sin ponerla y me siguen choreando, así que si te sobra algún bit copate y ayúdame a irme de este barrio de mierda.
Tambien te dejo el link de mi blog, si te copas y te queres leer un par de otras de mis historias veridicas.
MI BLOG