José de Zer es el nombre artístico de José Keizer. Nacido el 21 de febrero de 1941 fue un hombre peculiar que trabajó como periodista en medios importantes de
Argentina
tales como la revista Gente y 7 días. Actualmente extinto dejó este mundo el 2 de abril de 1997.
Trabajó desde muy chico como boletero en un teatro donde su padre se desempeñaba como iluminador. Una tía actriz lo crió lo mejor que pudo hasta su adolescencia. Sin embargo José de Zer se haría su propio camino en vida.
Tenía nacionalidad judía. En la Guerra de los Seis Días aspiró al cargo de Subteniente de Reserva en Israel,
Ya en Argentina colaboró en pequeños periódicos hasta que un amigo lo incorporó a revista Gente.
Fumaba tres atados de cigarrillos Parliament, bebía doce pocillos de café diarios y cada vez que necesitaba correr a un entrevistado, terminaba jadeando con el corazón en una mano.
Un día, el periodista Horacio de Dios le dijo que modernizara su apellido. Desde entonces, José Keizer se reinventó a sí mismo bautizándose con el nombre que todo el mundo recuerda: José de Zer.
En la década del 70 tuvo un espacio radiofónico llamado Generación espontánea, que luego pasó a la televisión, en Canal 11 de Buenos Aires.
Huelga destacar su participación en el noticiero Nuevediario como movilero. Cubrió en el Cerro Uritorco, provincia de Córdoba, supuestos casos de ovnis con el estilo espectacular que lo caracterizaba. En compañía del camarógrafo Carlos "Chango" Torres vivieron seis meses en el cerro, examinando cuevas, montando en mulas y filmando estrellas. Aquí fue donde popularizó la frase "¡Seguime, Chango seguime!". Estas notas atrajeron el turismo a la zona y había gente que creía ver extraterrestres.
A continuación te invito a ver el vídeo donde José de Zer investiga un misterioso pozo en una casona de La Plata Buenos Aires Argentina
Si me lo preguntas estoy seguro de que si este hombre aún viviera sería taringuero, fumaría tres atados de cigarrillos al día y se pasaría noches enteras viendo post de mujeres bonitas sin experimenar culpa alguna.
Trabajó desde muy chico como boletero en un teatro donde su padre se desempeñaba como iluminador. Una tía actriz lo crió lo mejor que pudo hasta su adolescencia. Sin embargo José de Zer se haría su propio camino en vida.
Tenía nacionalidad judía. En la Guerra de los Seis Días aspiró al cargo de Subteniente de Reserva en Israel,
Ya en Argentina colaboró en pequeños periódicos hasta que un amigo lo incorporó a revista Gente.
Fumaba tres atados de cigarrillos Parliament, bebía doce pocillos de café diarios y cada vez que necesitaba correr a un entrevistado, terminaba jadeando con el corazón en una mano.
Un día, el periodista Horacio de Dios le dijo que modernizara su apellido. Desde entonces, José Keizer se reinventó a sí mismo bautizándose con el nombre que todo el mundo recuerda: José de Zer.
En la década del 70 tuvo un espacio radiofónico llamado Generación espontánea, que luego pasó a la televisión, en Canal 11 de Buenos Aires.
Huelga destacar su participación en el noticiero Nuevediario como movilero. Cubrió en el Cerro Uritorco, provincia de Córdoba, supuestos casos de ovnis con el estilo espectacular que lo caracterizaba. En compañía del camarógrafo Carlos "Chango" Torres vivieron seis meses en el cerro, examinando cuevas, montando en mulas y filmando estrellas. Aquí fue donde popularizó la frase "¡Seguime, Chango seguime!". Estas notas atrajeron el turismo a la zona y había gente que creía ver extraterrestres.
A continuación te invito a ver el vídeo donde José de Zer investiga un misterioso pozo en una casona de La Plata Buenos Aires Argentina
Si me lo preguntas estoy seguro de que si este hombre aún viviera sería taringuero, fumaría tres atados de cigarrillos al día y se pasaría noches enteras viendo post de mujeres bonitas sin experimenar culpa alguna.