Soy Karl, Rey de los Patos.
Tengo 24 años y vivo en un apartamento con vistas a un lago. Un día encontré un trozo de pan duro en casa, me asomé al balcón y lo tire al lago, una bandada de patos se abalanzó sobre el y empezaron a comérselo.
Soy Karl, Rey de los Patos.
Empiezo a tirar trozos de pan a diario para los patos, estos se lo comen. Pasa un mes y sigo haciendo esto, ahora unos 100 patos esperan bajo mi ventana a mi ritual diario.
Soy Karl, Rey de los Patos.
Un día al asomarme al balcón vi a dos niños alimentando a mis patos. Esos pequeños faggots (maricas) están intentando usurpármelos.
Soy Karl, Rey de los Patos.
Cojo dos panes enteros y los corto en millones de pedazos, voy al balcón. 100 patos me miran y empiezan a mostrar respeto a su dios. Le grito a los niños “Soy Karl, Rey de los Patos!!” y lanzo las dos barras de pan por el balcón sobre sus cabezas.
De repente el número de patos se duplica y empiezan a atacar a los niños, estos huyen llorando.
Soy Karl, Rey de los Patos.
Más tarde ese día un coche de policía comienza a rondar por las inmediaciones de mi bloque. Los niños a los que lancé el pan sólo recuerdan los gritos antes de ser atacados por los patos. Me río en voz baja.
Soy Karl, Rey de los Patos.