LAS ALUCINACIONES DE DUMBO
En 1940 Salvador Dalí firmó un contrato para los Estudios Disney. El pintor de Cadaqués fue el autor de los bocetos para la famosa escena de los elefantes rosas del largometrajeDumbo
, aquella en la que el orejudo elefantito pilla una cogorza y se le aparecen psicodélicos elefantes rosas haciendo cosas de lo más extrañas.
Disney afirmaba que era una de sus escenas preferidas. Recordando esta secuencia en una cena con amigos todos coincidimos en que de niños nos provocó miedo, nos parecía inquietante. Poco después leí un artículo en la revista Cáñamo en el que reconocían los efectos de la ingestión de alcaloides como la ayahuasca en las formas y colores de esos traviesos elefantes.
Dumbo
se realizó en su mayor parte en 1940, soplaban vientos de guerra, como mucha gente por entonces Disney temía que los japoneses atacaran California (¿recuerdan 1941 de Spielberg?) y que sus estudios resultaran dañados, además la productora estaba pasando una crítica situación económica - Dumbosanearía las cuentas de Disney, fue su película más rentable hastaPeter Pan (1953)-. Había que asegurarse de que Dumbo fuera estrenada en la Navidad de 1940 así que Disney decidió trasladar a un gran equipo de dibujantes a Nogales (Arizona) muy cerca de la frontera mexicana donde terminarían los dibujos de la película trabajando a contrarreloj.
En ese estudio trabajaba Al Schenk, berlinés fugitivo de la Alemania hitleriana y que se convertiría en un cotizado pintor. Schenk solía pasar al otro lado de la frontera donde conseguía peyote en una reserva de indios zapotecas pues estaba experimentando los efectos de los lisérgicos en su obra pictórica –y siguió haciéndolo durante muchos años- es probable que las visiones producidas por el peyote se plasmaran en esta escena que fue dirigida precisamente por Schenk.
El elefante rosa
es también el nombre de un estimulante cóctel que se prepara así: ¼ parte de zumo de arándanos, ¼ de limoncello y ½ de vodka. Agitar bien en una coctelera con hielo y servir en copa de cóctel previamente helada.Y ahora un documento revelador del daño que causó la psicodelia setentera. Miren que pintas se gastaba Klaus Kinski en 1970 cuando le dio por imitar a Brian Eno.

