¡Buenas tardes queridos linces!

Mientras Serena disputa el Masters 1000 de Roma ‘Snapchat’ echa humo gracias a las apasionantes confesiones de la tenista.

La número uno del mundo, ni corta ni perezosa, ha asegurado que se comió la comida de su mascota.

El apetitoso manjar constaba de arroz y atún, informa Mundo Deportivo. Una delicia a la que al parecer la americana no pudo resisitirse y ''tuvo que tomar una cucharada de la comida del perro".

La sinceridad de la deportista ha ido más allá para contar los detalles posteriores al 'evento', que como no podía ser de otra manera tuvo mucho que ver con ir corriendo al cuarto de baño, relata TMZ.

Serena dejó claro que después de comer la comida de su perro se sintió indispuesta.
La verdadera historia, dentro de contexto, parece tener algo más sentido (si es que se le puede dar sentido a que una millonaria deportista prefiera ese menú al mejor sushi). Resulta que Williams se aloja en Roma en un hotel de lujo que tiene un menú especial para canes. Según la web PrimeraHora los precios del servicio comenzaban desde los $15.

El mismo medio dice que la perrita, de nombre Chip, cenó un exclusivo menú: un plato a base de arroz , harina y atún. Asegura que tenía muy buena pinta y que no pudo resistirse a probarlo.

La estadounidense se grabó un video donde se escucha:
“Parecía tan bueno ... no me juzgues!”, dice entre bromas.

Luego de dos horas, según Serena, había ido tantas veces al baño que sintió que iba a morir. “Debían haber escrito en el menú que no se podía comer”, narraba incrédula.
Esperamos que su indisposición, y su atrevimiento, no le pase factura en el Master.
Resumen nivel 5:
La tipa miró la comida de su rrope y se tentó tanto que se lo comió lo cual le produjo malestar y reiteradas visitas al ñoba.
¡Gracias por pasar rufianes!