El poder del empresario es limitado, ya que sólo puede explotar a sus empleados hasta donde el Gobierno se lo permita. Es de ahí que nace su vocación política; Para agrandar los márgenes de explotación obrera.
-Con nosotros se termina la corrupción, porque nosotros no robamos. Creemos que toda la riqueza del país nos pertenece y la tomamos por derecho, como corresponde.
-Bueno, pero amablemente.
-Si al cinismo lo considera amable, digamos que sí.
Cambio gobierno humano y falible con algún componente corrupto y que invierte en la sociedad, por uno humano y falible, que como todos tendrá algo corrupto, pero que no considera el bienestar nacional ni siquiera en teoría ni maqueta.
-¿Usted está de acuerdo con esta frase ilógica, mal pensada y repugnante?
-Me parece de un valor insoslayable.
-Uy, disculpe. A mí… también.
-Los juegos de azar han sido desarrolados en base a la sabiduría de que la construcción de una máquina del tiempo es sólo un relato utópico de la ingeniería romántico populista.
-Claro, con el diario de mañana en las garras todos seríamos millonarios. ¿Y quién inventó los sorteos y las quinielas?
-Los dueños de la máquina, no tenga dudas.
-¿Tiene algo caliente para comer?
-Mi hermana, le traerá algo.
-¿Cómo puede ser que estas gentes, grandes señores y señoritas, de las clases altas, sean tan bruti-bestias?
-Lo que sucede, es que han invertido su tiempo en el poder económico y la dominación. El conocimiento personal y el cultivo de la oratoria, como sello de distinción de los reyes, es algo que ha caído en desuso.
Chacarera del Bracero en el Trasero.
El Gaucho Don Miguel Alparcero,
estando en un baile y muy bebido,
resbaló como un chancho y cayó en el bracero,
quemándose el traste, como es debido.
-El honroso cargo que ocupa y su inmensa fortuna, le da derecho a ser reconocido, admirado y tenido en cuenta en toda reunión social. Pero no lo hace inteligente.
-Disculpe, despreciable señor, pero aquí tengo mi Título de Persona Inteligente, Culta y Educada. Me lo compró mi mami, en la Universidad Privada de…
-No, no diga el nombre que los va a fundir. Ese título le servirá siempre y cuando se mantenga en silencio.
-…
-Claro.