Obesidad y mala alimentación: sobre todo la que no incluye productos antioxidantes, afectan negativamente a la calidad del esperma. Así lo constató un estudio de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva, que concluyó que el 83% de los hombres infértiles comen pocas frutas y verduras, precisamente los alimentos más.
Si no tenías suficientes motivos para dejar los cigarrillos, el saber que afectan negativamente a tu fertilidad puede terminar de convencerte. Un estudio del Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Saarland, en Alemania, concluyó que los varones fumadores tienen menos protaminas, unas proteínas encargadas de la formación del semen. Además, el tabaco también reduce la capacidad de movimiento de los espermatozoides.
También pueden causar problemas de fertilidad las drogas, ya que causan alteraciones en la movilidad y la morfología de los espermatozoides. La marihuana, una de las más consumidas en el mundo, es justamente de las más peligrosas para el semen.
Beber en exceso acarrea a la larga problemas de disfunción eréctil y de eyaculación, además de reducir el número de espermatozoides. El alcohol resulta más peligroso aún para la fertilidad masculina combinado con el tabaco o las drogas.
Un estudio de la Fundación Livestrong determinó que tomar tres tazas de café al día aumenta el riesgo de que los espermatozoides sufran mutaciones genéticas. Aun así, un consumo moderado de la cafeína no afectará a la salud reproductiva.
La Organización Mundial de la Salud publicó un informe en el que aseguraba que los teléfonos móviles afectan al esperma debido a que se ve alterado por las ondas que emanan estos aparatos. En concreto, el estudio decía que los hombres que usan el celular más de cuatro horas diarias producen un 50% menos de espermatozoides que los que lo utilizan menos.
Ciertos medicamentos, como los antidepresivos, los bloqueadores de los canales de calcio, los esteroides o los fármacos utilizados para los tratamientos de quimio y radioterapia, pueden causar problemas de fertilidad. Por esta razón, es conveniente hablar con el médico antes de comenzar a tomarlos.
Los hombres que se ven sometidos a situaciones de mucho estrés tienen los espermatozoides de peor calidad. De hecho, en los tratamientos de fertilidad, las parejas que padecen una ansiedad importante reciben atención psicológica para relajarse, ya que está comprobado que mejora los resultados.
Un estudio del Instituto Marqués de Barcelona demostró que la calidad del semen está directamente relacionada con la exposición a la contaminación. Otros productos contaminantes como los pesticidas o los herbicidas también perjudican la fertilidad
Los testículos necesitan mantenerse más fríos que el resto del cuerpo para funcionar correctamente. Si sube su temperatura, la producción de esperma se reduce, por lo que es fundamental no exponerlos al calor que le pueden ocasionar pantalones demasiado ajustados o el uso sobre ellos de aparatos electrónicos como el ordenador portátil.
Los disruptores endocrinos también perjudican la fertilidad. Son productos químicos que alteran las hormonas y que afectan al sistema reproductivo humano. En casos graves, pueden incluso provocar cáncer. Un ejemplo es el Bisfenol A, una sustancia que está muy presente en nuestra vida diaria: desde las latas de conserva hasta extractos bancarios pasando por ventanas o hilos dentales, ya que se trata de un residuo de su proceso de fabricación.
Aunque el lubricante ayuda a mejorar la relación sexual, hay que tener cuidado con el que usamos, ya que también puede dañar la capacidad de los espermatozoides para desplazarse, dificultando así su llegada al óvulo.
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