Cabeza de patrón y político* con puré

Para este 1 de Mayo, pasar a saludar al patrón y al político y matarlos como a un chancho; dejarlos desangrar bastante tiempo para que la carne quede bien blanquita. Una vez las cabezas bien cortadas dejarlas escurrir. Después, hervirlas una media hora. Retirar y sumergirlas en agua fría para que se refresquen. En este punto sorprenderá ver que las cabezas del patrón y del político han cambiado mucho: el pelo se habrá puesto blanco y sus ojitos, aunque todavía maliciosos, tendrán un aire soñador. Y eso no es más que el principio, sigamos el proceso. Retirar de ambas cabezas la mandíbula superior hasta el ojo, deshuesar la coronilla, cuidando de acercar los bordes para que las cabezas mantengan bien su forma. Una vez concluida esta operación, frotar las cabezas con champú y envolverlas en un trapo limpio que se ata con un hilo.
Para la cocción; desleír tres cucharadas de harina con un poco de agua, agregar un ramito de flores, un trozo de manteca, sal y pimienta. Colocar las cabezas dentro de esta preparación y cocinar quitando la espuma de tanto en tanto. Después retirar las cabezas y arrojarlas desde una altura de más o menos metro y medio en un fuentón de puré para que no se les enfríen las orejas. Es un plato fuerte, para ser servido en grandes ocasiones de clase y etiqueta.
*Nota: Si no se dispone de patrones o políticos frescos, la misma receta puede realizarse con sindicalistas en conserva.
Adaptación personal de la poesía “Cabeza de patrón con puré” de Roland Topor , traducción de Luisa Futuransky y Ara Urbina. Puro cuento número 12 octubre 1988)
En los link la poesía original y datos sobre el autor.
http://webs.advance.com.ar/elmolinodepimienta/Cabeza%20de%20patron%20con%20pure.htm
https://es.wikipedia.org/wiki/Roland_Topor

Para este 1 de Mayo, pasar a saludar al patrón y al político y matarlos como a un chancho; dejarlos desangrar bastante tiempo para que la carne quede bien blanquita. Una vez las cabezas bien cortadas dejarlas escurrir. Después, hervirlas una media hora. Retirar y sumergirlas en agua fría para que se refresquen. En este punto sorprenderá ver que las cabezas del patrón y del político han cambiado mucho: el pelo se habrá puesto blanco y sus ojitos, aunque todavía maliciosos, tendrán un aire soñador. Y eso no es más que el principio, sigamos el proceso. Retirar de ambas cabezas la mandíbula superior hasta el ojo, deshuesar la coronilla, cuidando de acercar los bordes para que las cabezas mantengan bien su forma. Una vez concluida esta operación, frotar las cabezas con champú y envolverlas en un trapo limpio que se ata con un hilo.
Para la cocción; desleír tres cucharadas de harina con un poco de agua, agregar un ramito de flores, un trozo de manteca, sal y pimienta. Colocar las cabezas dentro de esta preparación y cocinar quitando la espuma de tanto en tanto. Después retirar las cabezas y arrojarlas desde una altura de más o menos metro y medio en un fuentón de puré para que no se les enfríen las orejas. Es un plato fuerte, para ser servido en grandes ocasiones de clase y etiqueta.
*Nota: Si no se dispone de patrones o políticos frescos, la misma receta puede realizarse con sindicalistas en conserva.
Adaptación personal de la poesía “Cabeza de patrón con puré” de Roland Topor , traducción de Luisa Futuransky y Ara Urbina. Puro cuento número 12 octubre 1988)
En los link la poesía original y datos sobre el autor.
http://webs.advance.com.ar/elmolinodepimienta/Cabeza%20de%20patron%20con%20pure.htm
https://es.wikipedia.org/wiki/Roland_Topor