Hace un par de meses, tenía completo desconocimiento de lo que mi novio hacía día y noche en su computador.
Me decía que estaba en Taringa.
Al principio pensaba que estaría descargando algún juego o leyendo un tutorial. Yo ingenuamente pensaba que para eso era Taringa.
Estaba muy equivocada.
No sabía en lo que se había convertido, no tenía idea de las nuevas versiones, que ya no hay descargas y que ahora es una especie de Red Social.
De un día para otro mi novio dejó de salir de su habitación.
Busqué en Internet qué podía estar causando este cambio de actitud y encontré a los HIKIKOMORI, unos tipos japoneses que no salen de su cuarto y se aislan socialmente.
Aquí el cuarto de mi novio:
Habían casos en latinoamérica como un muchacho venezolano que decía a la BBC:
¨El internet tuvo un gran efecto en mí, al proveerme de un mundo que no necesitaba verme, que no me criticaba, ni me excluía por estar solo. Aquí fue cuando encontré los foros, y los video juegos."
Me empecé a preocupar.
Ya no comía.
Ya no jugaba a la pelota.
Hablaba en una jerga extraña y yo no entendía un carajo lo que decía.
Me hablaba de Travas, de Diamond, de salvar el post, de lices y lincesas.
Estaba en su computador todo el día.
A veces me despertaba a las 5 de la mañana y lo veía pegado al computador riendo.
Al principio yo pensé lo normal ¨me está engañando, está viendo a otra.¨ Eso hubiera tenido más solución.
Un día, no hace mucho, me decidí y entré a Taringa.
Me decía que estaba en Taringa.
Al principio pensaba que estaría descargando algún juego o leyendo un tutorial. Yo ingenuamente pensaba que para eso era Taringa.
Estaba muy equivocada.
No sabía en lo que se había convertido, no tenía idea de las nuevas versiones, que ya no hay descargas y que ahora es una especie de Red Social.
De un día para otro mi novio dejó de salir de su habitación.
Busqué en Internet qué podía estar causando este cambio de actitud y encontré a los HIKIKOMORI, unos tipos japoneses que no salen de su cuarto y se aislan socialmente.
Aquí el cuarto de mi novio:
Habían casos en latinoamérica como un muchacho venezolano que decía a la BBC:
¨El internet tuvo un gran efecto en mí, al proveerme de un mundo que no necesitaba verme, que no me criticaba, ni me excluía por estar solo. Aquí fue cuando encontré los foros, y los video juegos."
Me empecé a preocupar.
Ya no comía.
Ya no jugaba a la pelota.
Hablaba en una jerga extraña y yo no entendía un carajo lo que decía.
Me hablaba de Travas, de Diamond, de salvar el post, de lices y lincesas.
Estaba en su computador todo el día.
A veces me despertaba a las 5 de la mañana y lo veía pegado al computador riendo.
Al principio yo pensé lo normal ¨me está engañando, está viendo a otra.¨ Eso hubiera tenido más solución.
Un día, no hace mucho, me decidí y entré a Taringa.