Todos los días lo mismo, iba de un lugar a otro adentro de esta maldita caja, mis 9 hermanos eran unos idiotas no tenían ningún deseo ni aspiración en este mundo, pero yo era diferente, yo quería explorar el mundo que me rodeaba, entonces un día me fugue de la caja y me fui de mi hogar, en el camino me cruce con un pastor alemán, y me enseño todo lo que sabía sobre la alquimia, fui hasta la gran ciudad y allí reinaba los homucukeks estos eran perros de pura raza que dominaban la alquimia como ningún otro, entonces yo decidí enfrentarme contra ese régimen y que los perros vuelvan a ser felices, fui hasta el castillo en donde se encontraban, y me les enfrente 1 por 1 cuando llegue al perro final comprendí porque era tan poderoso tenía la piedra filocanina, una piedra capaz de hacer lo que el amo desee sin necesidad de respetar los estados equivalentes, pero yo tenía fe en mí mismo y me le enfrente, lamentablemente fui derrotado y me sentencio a una muerte pública. El día de mi ejecución llego y me llevaron a la plaza en donde había una horca, me levanto del cuello un san bernando me puso la soga al cuello y cuando estaba por bajar la palanca que sentenciaría mi muerte, aparecieron ellos mis 9 hermanos se ve que el mi maestro de alquimia les había enseñado también a ellos entonces se enfrentaron en esa misma plaza al emperador canino. Lamentablemente también fueron derrotados, y nos ejecutaron a 1 por 1.
Fin
Fin