
Un chairo es un joven con aspiraciones de luchador social, tan ferviente en sus posturas de izquierda (“izquierda” como término sombrilla) que hace dudar si su ideología es razonada o es puramente emocional.
La palabra chairo viene, probablemente, de chaira, que en el caló de la Ciudad de México significa masturbación, y chairo vendría siendo lo mismo que chaqueto o chaquetero: una persona particularmente onanista.
Es imposible razonar con un chairo, que como cualquier ser humano, puede equivocarse, o incluso llegar a la paranoia o a la contradicción (como la imposición de los paros). En casos extremos puede llegar a acciones violentas como la destrucción o el robo.












