Bienvenidos amigos de Taringa!
Esta vez les traigo una historia propia, desgarradora, humillante, vivida en carne y caca. Ojalá nunca les pase.
Todo sucedió en una noche de sabado, pinto con los linces salir a embriagarnos y conocer lincesas. Asi que encaramos para el boliche.
Nos pusimos medio en pedo y los perdí de vista en una visita a la barra. A todo esto eran casi las 6 de la matina y me habia patinado el aguinaldo en chupi.
Entonces decido volver solo caminando a la virgocueva, que quedaba a la loma del ojete, onda 40 cuadras (un garrón).
En el trayecto comencé a sentir unos retorcijones en el abdomen, era una señal de que el marrón empujaba por el upite. Pero no eran unas ganas de cagar normales, se ve que con toda la porquería que habia tomado y entre baile y saltos se armo un combo de soretes licuados imposibles de contener.
Estaba como a 20 cuadras de la virgocueva y yo venia atajando los pedos con los cachetes del orto. Hacia tanta fuerza para no cagarme que podria haber doblado una moneda con el culo sin mayor dificultad.
Pero fallé, llego un momento de desesperación, de sudor frío. Ese pedo caldudo que te palometea el alma salió como un escopetazo. Al no poder retener mas el licuado de mierda que llevaba en el organismo fui a un parque cercano, procedi a bajar los lompas, apoye el orto contra un árbol y cagué casi sin preocuparme por el sigilo.
Cagué, cagué y cagué, como si mi vida dependiera de ello. Hasta me ardía el asterisco de tanto caudal fecal junto. Tuve que sacrificar dos medias y el boxer todo palometeado que habrá quedado de recuerdo para algun desdichado trabajador.
Por suerte nadie me vio, nadie lo sabrá.
Llegue a casa, me bañe y después hice la de Vladimir.
Saludos hermanos taringueros. Espero que hayan crecido moral y eticamente con esta historia, que hayan aprendido que verdaderamente el culo no tiene horario, y borracho y todo cagado es una de las mas humillantes situaciones que puede vivir algun mortal.
DEJALE PUNTOS A BARBARITA

Esta vez les traigo una historia propia, desgarradora, humillante, vivida en carne y caca. Ojalá nunca les pase.
Todo sucedió en una noche de sabado, pinto con los linces salir a embriagarnos y conocer lincesas. Asi que encaramos para el boliche.
Nos pusimos medio en pedo y los perdí de vista en una visita a la barra. A todo esto eran casi las 6 de la matina y me habia patinado el aguinaldo en chupi.
Entonces decido volver solo caminando a la virgocueva, que quedaba a la loma del ojete, onda 40 cuadras (un garrón).
En el trayecto comencé a sentir unos retorcijones en el abdomen, era una señal de que el marrón empujaba por el upite. Pero no eran unas ganas de cagar normales, se ve que con toda la porquería que habia tomado y entre baile y saltos se armo un combo de soretes licuados imposibles de contener.
Estaba como a 20 cuadras de la virgocueva y yo venia atajando los pedos con los cachetes del orto. Hacia tanta fuerza para no cagarme que podria haber doblado una moneda con el culo sin mayor dificultad.
Pero fallé, llego un momento de desesperación, de sudor frío. Ese pedo caldudo que te palometea el alma salió como un escopetazo. Al no poder retener mas el licuado de mierda que llevaba en el organismo fui a un parque cercano, procedi a bajar los lompas, apoye el orto contra un árbol y cagué casi sin preocuparme por el sigilo.
Cagué, cagué y cagué, como si mi vida dependiera de ello. Hasta me ardía el asterisco de tanto caudal fecal junto. Tuve que sacrificar dos medias y el boxer todo palometeado que habrá quedado de recuerdo para algun desdichado trabajador.
Por suerte nadie me vio, nadie lo sabrá.
Llegue a casa, me bañe y después hice la de Vladimir.
Saludos hermanos taringueros. Espero que hayan crecido moral y eticamente con esta historia, que hayan aprendido que verdaderamente el culo no tiene horario, y borracho y todo cagado es una de las mas humillantes situaciones que puede vivir algun mortal.
DEJALE PUNTOS A BARBARITA
