
Justo cuando estás pensando que has llegado la parte más alta de tu éxito personal y has logrado todo lo que te has propuesto, tu mamá te grita que bajes a cenar y que “aquí no es restaurante” y bajas hecho una furia a tus 37 años diciéndole que ya eres todo un adulto y que no te hable así.
Es normal, estás en una edad complicada y tal vez no te has dado cuenta del daño que le haces a tus padres, si ese es el caso, aquí te dejamos un listado donde te explicaremos algunas cosas que sueles hacer que son malas, muy malas:
La básica es cuando tienes 35 años y sigues viviendo con ellos, para empezar. Pero hay otras 13 cosillas que descubrimos que tal vez no te gusten, ni a tus padres tampoco:
1.- Cuando a tus 38 años se te quema hasta la sopa instantanea.

2.- A lo que siempre les dices que ya “mero te vas”.

3.- Cuando les avisas que vas a entrevistas de trabajo donde el sueldo no es tan competitivo como crees pero al menos paga tus juegos en línea.

4.- Cuando les dices que vas a salir con una chica pero esa chica se llama Rubén y se van a comprar el nuevo número de Batman.

5.- Cada vez que te miran en un sábado por la noche llegando a casa con papitas, coca cola y un videojuego nuevo.

6.- Cuando tu ropa en su mayoría son jeans rotos, playeras de personajes chistosos y tennis.

7.- Cuando hablan de política en la cena te tapas los oídos y gritas “aburridooooooooo”.

8.- Al momento que tu padre te habla para que le ayudes con algo y le gritas “¡Ahora no papá , estoy teniendo una discusión en internet en este momento!”, le rompes el corazón y aún no lo sabes.

9.- Cuando llegas a conseguir algún trabajo y en tu primer sueldo compras puntos para el xbox y no ayudas con la despensa. Eres un mal chico egoísta.

10.- Al enfermarte a tus 40 años y llegar en la madrugada con tu mamá llorando porque te arde mucho la garganta.

11.- Cuando le haces berrinche a tu papá porque te dio 50 pesos menos en tu domingo, a tus 41 años.

12.- O ese día en tu cumpleaños cuando tu pastel no fue de tu favorito; tres leches con chocolate y flan y decidiste no bajar a partirlo.

13.- Cuando tu vida gira alrededor de excusas con tu demás familia para explicarles por qué no has salido de casa, entre ellas se incluye que no te has ido porque no los quieres dejar solos, porque te preocupa que algo les pase, porque los amas mucho, porque aún no te encuentras a ti mismo a tus 43 años, porque tu mamá hace los mejores guisados y necesitas mantener tu figura sana y nutrida, etc, etc, etc…
