Hola princesos de las dunas arabigas, estoy a estas altas horas de la noche contando un post doloroso para mi (aclaro de antemano que no me rompieron el orto). Así que vamos:
Todo arrancó el año pasado, cuando yo llegue a la escuela en la que estoy actualmente, al llegar me hice amigo de un par, todos son muy buena onda, pero había uno en particular que estaba viciado con el parkour y todo eso.
La verdad es que a mi también me gustaba y me sigue gustando, aunque soy un manco de mierda para hacerlo ya que en mi vida no soy bueno en nada, excepto en darle al fap. Pero bueno, como decía antes me gustaba mas que ahora e incluso me arriesgaba mucho mas.
Uno de esos días el tipo se hizo una vuelta tremenda en el aire y yo dije: -No voy a ser menos- Así fue que al llegar a mi casa me dispuse a intentarlo, y, adivinen quien se partió la rodilla contra el suelo, EL PAJERO!
Igualmente ahí no se centra la historia... Después de un tiempo, yo todavía seguía cagado por lo que me había pasado, pero este amigo, nuevamente me dijo que siga intentado. Al final terminó por convencerme y decidí darle otra oportunidad al parkour, pero intentando algo menos riesgoso, o por lo menos para mi lo era.
Así que lo que decidí es pasar una especie de cornisa que hay en el techo del vecino, hacía ahí fui sintiéndome un experto en el asunto y como todo buen topo, utilize las técnicas aprendidas despues de horas de jugar uncharted para poder cruzar.
Fue como que los primeros pasos fueron bien, pero cuando ya estaba llegando al final.... Pise sobre un ladrillo que estaba flojo y me fui a la reverenda mierda.
Me quede en el suelo re duro, sin siquiera poder hablar, solo sentía el dolor en todo el cuerpo.
Lo que paso después fue que estuve como 5 minutos sufriendo como un perro hasta que un señor se acerco y me pregunto si estaba bien. Y yo lo mire con esta cara:
Al final el tipo me dijo si quería que me ayudara a levantarme pero yo le dije que no, y en ese preciso momento, sentí una sensación de paz y una voz en mi hombro me dijo:
Me di cuenta que era la voz gloriosa del GRAN COMANDANTE y me levante milagrosamente. Al final me fui para mi casa y me hice el re pelotudo, pero me dolía todo y me costaba disimular.
No saben lo inmensamente feliz que me siento de haber sido un privilegiado y que el comandante me haya bendecido.
Bueno taringueros, espero que les haya gustado este post, dejenme comentarios de que les pareció y nos vemos en el próximo.
Todo arrancó el año pasado, cuando yo llegue a la escuela en la que estoy actualmente, al llegar me hice amigo de un par, todos son muy buena onda, pero había uno en particular que estaba viciado con el parkour y todo eso.
La verdad es que a mi también me gustaba y me sigue gustando, aunque soy un manco de mierda para hacerlo ya que en mi vida no soy bueno en nada, excepto en darle al fap. Pero bueno, como decía antes me gustaba mas que ahora e incluso me arriesgaba mucho mas.
Uno de esos días el tipo se hizo una vuelta tremenda en el aire y yo dije: -No voy a ser menos- Así fue que al llegar a mi casa me dispuse a intentarlo, y, adivinen quien se partió la rodilla contra el suelo, EL PAJERO!
Igualmente ahí no se centra la historia... Después de un tiempo, yo todavía seguía cagado por lo que me había pasado, pero este amigo, nuevamente me dijo que siga intentado. Al final terminó por convencerme y decidí darle otra oportunidad al parkour, pero intentando algo menos riesgoso, o por lo menos para mi lo era.
Así que lo que decidí es pasar una especie de cornisa que hay en el techo del vecino, hacía ahí fui sintiéndome un experto en el asunto y como todo buen topo, utilize las técnicas aprendidas despues de horas de jugar uncharted para poder cruzar.
Fue como que los primeros pasos fueron bien, pero cuando ya estaba llegando al final.... Pise sobre un ladrillo que estaba flojo y me fui a la reverenda mierda.
Me quede en el suelo re duro, sin siquiera poder hablar, solo sentía el dolor en todo el cuerpo.
Lo que paso después fue que estuve como 5 minutos sufriendo como un perro hasta que un señor se acerco y me pregunto si estaba bien. Y yo lo mire con esta cara:
Al final el tipo me dijo si quería que me ayudara a levantarme pero yo le dije que no, y en ese preciso momento, sentí una sensación de paz y una voz en mi hombro me dijo:
Me di cuenta que era la voz gloriosa del GRAN COMANDANTE y me levante milagrosamente. Al final me fui para mi casa y me hice el re pelotudo, pero me dolía todo y me costaba disimular.
No saben lo inmensamente feliz que me siento de haber sido un privilegiado y que el comandante me haya bendecido.
Bueno taringueros, espero que les haya gustado este post, dejenme comentarios de que les pareció y nos vemos en el próximo.