Desde entonces, esta especie de pueblo abandonado alimenta las leyendas y de paso se ha convertido en una atracción turística que atrae a cientos de curiosos.
Sobre el motivo por el que se abandonaron las obras hay varias versiones: algunos hablan de decenas de obreros muertos en las primeras semanas de trabajo; otros aseguran que fueron los propios obreros quienes huyeron del lugar ante la presencia de unas misteriosas criaturas.
Sea como fuere, - y viendo las fotos - lo que parece claro es que muchos taiwaneses perdieron la oportunidad de vivir en un barrio de la luna.
Los amantes del misterio suelen encontrar en este tipo de lugares una verdadera mina de historias y leyendas que contar. La más extendida acerca de este sitio está basada en un hecho objetivo, como es la alta siniestralidad que tuvo la construcción de estos pequeños edificios. Esto ha consagrado el lugar como una especie de mausoleo en recuerdo de los trabajadores que perdieron la vida allí. En base a una serie de creencias bastante extendidas en Asia, sería un gran agravio para el recuerdo de dichos trabajadores rehabilitar este espacio para su uso; y aunque algún promotor se atreviese a hacerlo, probablemente no contaría con muchos clientes, al menos nacionales, que rehuirían pasar sus vacaciones en este lugar, según ellos habitado por las almas de los que dejaron su vida para construirlo.