Hola amigos, aqui la segunda parte de mi historia si se perdieron la primera aqui el
Desperté a la semana en el hospital, desconcertado, cansado, extrañamente con náuseas y vagos recuerdos de lo sucedido, intentaba moverme pero me faltaban fuerzas, aun me dolía el cuerpo y sentía los puntos en la espalda donde entro el cristal, la enfermera y mis dos amigos más cercano entraron a tranquilizarme cuando intentaba abrir mi ojo izquierdo, recordando que Jeff me lo había arrancado con sus propias manos.
Le dije lo sucedido a los oficiales de policía, les dije todo excepto mi suposición sobre el asesino, si les decía que el asesino de mi familia es el personaje de una historia de terror sacada de la internet solo me tomarían como loco, todo era tan agobiante, el hospital, el dolor, la tristeza y las pláticas con los oficiales de policía y alguno que otro reportero fisgón que se metía entre los oficiales para tratar de sacarme información, unos cuantos amigos me visitaron unas par de veces, eso me hizo sentir mejor, pero no borraba todo lo que estaba pasando.
Salí del hospital 2 semanas después, nadie me recibió, no fui a mi casa, ni a casa de algún familiar, con mis padres muertos y mi único tío que tengo del otro lado del mundo en China trabajando para una disquera no tenía más opción que ir a un orfelinato, nadie adoptaría a un adolescente de 16 años por lo que solo esperaría dos años más hasta ser mayor de edad y poder irme.
Todo dentro de mi había cambiado, aquel muchacho alegre y divertido de ojos verdes y cabello negro siempre bien peinado, aquel muchacho siempre con una sonrisa y una vida casi perfecta donde tenía todo a su alcance había quedado atrás, la noche en que sus padres fueron trágicamente asesinados ese chico murió con ellos, perdí un ojo, perdí todo contacto con mis amigos y no hice ninguno nuevo en el orfelinato, me metía en problemas con los más grandes por ponerme apodos como, tuerto, cegatón, One Eyed, una bola, el más estúpido que escuche de todos fue el de abandonado, viniendo de un chico que lleva toda su vida, en un orfanato es demasiado deprimente.
Durante las noches me metía en más problemas, cada noche tenia pesadillas sobre Jeff, cada que cerraba los ojos sentía una mano apretarme el cuello y visualizaba esos horribles ojos, casi siempre terminaba todo en vomito o despertaba gritando, llegue al punto en el que casi no dormía, me volví aún más violento y me buscaba más palizas, apenas y comía un poco, adelgazaba con el paso del tiempo y tenía dolores de cabeza en exceso pero eso a nadie le importaba, así fue el primer año en el orfelinato, el segundo año fue mejor, los reflejos de mi único ojo se desarrollaron, aprendí a resistir el dolor después de cada puñetazo y rodillazo, me ejercite y trataba de comer aún más de lo que me daban, domine yo solo el miedo y las pesadillas, esa tristeza que sentía y el horrible vacío lo convertí en odio y furia, toda dirigida hacia Jeff, esperaba con ansias el día en que cumpliría 18 para salir a buscarlo y vengarme por lo que me hizo. Los meses pasaban muy rápido gracias a mí y yo ya me sentía preparado, estaba listo para ir a buscarlo y matarlo hasta que llego el día en que era libre, cumplí los 18 y por derecho pude irme.
Regrese a la casa de mis padres que por derecho era mía, era extraño regresar a ella después de lo sucedido pero no tenía a donde ir, no tenía luz, teléfono, agua ni comida, solo estaban los muebles (Excepto los manchados de sangre u otros que pudieran tener evidencia de la escena del crimen) y otras pertenencias de mi familia, era mi casa pero le hacía falta algo de vida. En cuanto la noche apareció dejando ver las luz de la luna sobre las ventanas esa sensación de hambre apareció, recordé que mis padres guardaban un poco de dinero en una caja en lo más alto de las repisas en la cochera, según recuerdo mis padres jamás habían tomado dinero de allí y tampoco yo, por lo que debería haber una gran cantidad de dinero y así fue, habían exactamente 3 mil dólares, suficiente para comprar comida y pagar los servicios de luz y agua de mi casa por un mes, ahora solo faltaba algo, buscar y matar a Jeff pero sería más difícil de lo que imagine, buscar a Jeff era como buscar fantasmas o intentar tomar el aire con las manos, era imposible, no seguía un patrón, no había ningún indicio, nada que pudiera ayudarme, entonces recordé que la noche que me ataco recordé a ver leído en la red en una página historias sobre asesinatos donde relacionaban a Jeff, pero no aparecía nada, la última noticia era sobre el asesinato de mi familia, pero nada más.
Busque un trabajo como mesero en una cafetería cerca de mi casa para pagar los gastos, pasaron dos meses sin noticias sobre Jeff hasta que una noche que llegue cansado a casa, subí al cuarto a ver el ordenador, planeaba buscar un lugar donde comprar autos usados para poder transportarme y tuve la idea de revisar si no había aun alguna noticia y la encontré, una chica y su novios fueron encontrados muertos en la calle por heridas de cuchillo, ese era Jeff estaba seguro.
Desperté a la semana en el hospital, desconcertado, cansado, extrañamente con náuseas y vagos recuerdos de lo sucedido, intentaba moverme pero me faltaban fuerzas, aun me dolía el cuerpo y sentía los puntos en la espalda donde entro el cristal, la enfermera y mis dos amigos más cercano entraron a tranquilizarme cuando intentaba abrir mi ojo izquierdo, recordando que Jeff me lo había arrancado con sus propias manos.
Le dije lo sucedido a los oficiales de policía, les dije todo excepto mi suposición sobre el asesino, si les decía que el asesino de mi familia es el personaje de una historia de terror sacada de la internet solo me tomarían como loco, todo era tan agobiante, el hospital, el dolor, la tristeza y las pláticas con los oficiales de policía y alguno que otro reportero fisgón que se metía entre los oficiales para tratar de sacarme información, unos cuantos amigos me visitaron unas par de veces, eso me hizo sentir mejor, pero no borraba todo lo que estaba pasando.
Salí del hospital 2 semanas después, nadie me recibió, no fui a mi casa, ni a casa de algún familiar, con mis padres muertos y mi único tío que tengo del otro lado del mundo en China trabajando para una disquera no tenía más opción que ir a un orfelinato, nadie adoptaría a un adolescente de 16 años por lo que solo esperaría dos años más hasta ser mayor de edad y poder irme.
Todo dentro de mi había cambiado, aquel muchacho alegre y divertido de ojos verdes y cabello negro siempre bien peinado, aquel muchacho siempre con una sonrisa y una vida casi perfecta donde tenía todo a su alcance había quedado atrás, la noche en que sus padres fueron trágicamente asesinados ese chico murió con ellos, perdí un ojo, perdí todo contacto con mis amigos y no hice ninguno nuevo en el orfelinato, me metía en problemas con los más grandes por ponerme apodos como, tuerto, cegatón, One Eyed, una bola, el más estúpido que escuche de todos fue el de abandonado, viniendo de un chico que lleva toda su vida, en un orfanato es demasiado deprimente.
Durante las noches me metía en más problemas, cada noche tenia pesadillas sobre Jeff, cada que cerraba los ojos sentía una mano apretarme el cuello y visualizaba esos horribles ojos, casi siempre terminaba todo en vomito o despertaba gritando, llegue al punto en el que casi no dormía, me volví aún más violento y me buscaba más palizas, apenas y comía un poco, adelgazaba con el paso del tiempo y tenía dolores de cabeza en exceso pero eso a nadie le importaba, así fue el primer año en el orfelinato, el segundo año fue mejor, los reflejos de mi único ojo se desarrollaron, aprendí a resistir el dolor después de cada puñetazo y rodillazo, me ejercite y trataba de comer aún más de lo que me daban, domine yo solo el miedo y las pesadillas, esa tristeza que sentía y el horrible vacío lo convertí en odio y furia, toda dirigida hacia Jeff, esperaba con ansias el día en que cumpliría 18 para salir a buscarlo y vengarme por lo que me hizo. Los meses pasaban muy rápido gracias a mí y yo ya me sentía preparado, estaba listo para ir a buscarlo y matarlo hasta que llego el día en que era libre, cumplí los 18 y por derecho pude irme.
Regrese a la casa de mis padres que por derecho era mía, era extraño regresar a ella después de lo sucedido pero no tenía a donde ir, no tenía luz, teléfono, agua ni comida, solo estaban los muebles (Excepto los manchados de sangre u otros que pudieran tener evidencia de la escena del crimen) y otras pertenencias de mi familia, era mi casa pero le hacía falta algo de vida. En cuanto la noche apareció dejando ver las luz de la luna sobre las ventanas esa sensación de hambre apareció, recordé que mis padres guardaban un poco de dinero en una caja en lo más alto de las repisas en la cochera, según recuerdo mis padres jamás habían tomado dinero de allí y tampoco yo, por lo que debería haber una gran cantidad de dinero y así fue, habían exactamente 3 mil dólares, suficiente para comprar comida y pagar los servicios de luz y agua de mi casa por un mes, ahora solo faltaba algo, buscar y matar a Jeff pero sería más difícil de lo que imagine, buscar a Jeff era como buscar fantasmas o intentar tomar el aire con las manos, era imposible, no seguía un patrón, no había ningún indicio, nada que pudiera ayudarme, entonces recordé que la noche que me ataco recordé a ver leído en la red en una página historias sobre asesinatos donde relacionaban a Jeff, pero no aparecía nada, la última noticia era sobre el asesinato de mi familia, pero nada más.
Busque un trabajo como mesero en una cafetería cerca de mi casa para pagar los gastos, pasaron dos meses sin noticias sobre Jeff hasta que una noche que llegue cansado a casa, subí al cuarto a ver el ordenador, planeaba buscar un lugar donde comprar autos usados para poder transportarme y tuve la idea de revisar si no había aun alguna noticia y la encontré, una chica y su novios fueron encontrados muertos en la calle por heridas de cuchillo, ese era Jeff estaba seguro.

