-¿Cómo que aumentaron tanto las tarifas que ahora son impagables?
-Sep, a veces la maldad juega en contra de nuestra codicia.
-Nosotros mentimos olímpicamente.
-Con descaro, querrá decir.
-No, no, en competencias internacionales.
-Las leyes laborales son una porquería, igual que la política.
-¿Por qué, señor empresario?
-Porque entorpecen la explotación de los obreros.
-Si alguna vez me ve defendiendo a los pobres, avíseme.
-Claro, sería una linda foto para la campaña.
-No, no. Avíseme para que corrija mi actitud.
Hay que estar preparados para todos los escenarios posibles, y principalmente para los bastante imposibles