El sueño de muchas mujeres es tener las medidas perfectas de 90x60x90, piernas largas, torso delgado y cintura estrecha.
Los medios de comunicación nos bombardean con chicas que lucen así, y no solo modelos; también actrices que con sus cuerpos imposibles representan a mujeres que difícilmente nos encontraríamos en el día a día.
Por desgracia, muchas chicas arruinan sus cuerpos y su salud tratando de emular estos estándares de belleza, cayendo en enfermedades serias como la anorexia o la bulimia.
Pero el caso del que hablamos en este artículo… es totalmente lo contrario.
La estadounidense Monica Riley tiene exactamente el objetivo opuesto. Por ponerlo de forma clara y directa: Monica quiere ser la persona más gorda del mundo. Y su pareja, Syd, la ayuda en este objetivo. Ya pesa 318 kilos, y su objetivo es llegar a los 450.
A sus 27 años, la chica, natural de Texas, tiene un página en internet en la que usuarios pagan por verla comer cantidades estratosféricas de comida a través de una webcam.
Su dieta diaria consiste en seis paquetes de galletas, salchichas, pan, cereal azucarado, dos batidos de productos para aumentar peso, cuatro sándwiches McChicken, cuatro hamburguesas dobles con queso, patatas fritas, 30 nuggets de pollo, macarrones con queso, dulces y como postre cuatro litros de helado.