Un grupo de amigos organizaron un partido de fútbol con una reglas especiales: todos los jugadores tenían que estar lo suficientemente borrachos para dar en el test de alcoholemia al menos 1.0 de alcohol en sangre. Cuando marcaran un gol les harían la prueba para comprobar que estaban ebrios.
Tras beber y emborracharse, así fue el partido:
Tras beber y emborracharse, así fue el partido: