Antonio Banderas fue a Buenos Aires y en una cena se encontró con Victoria Vanucci, la cual tenía a su marido de la mano.
Y allí fue a por ella, se acercó a su oído, y le preguntó:
- ¿Nos conocemos? - con una mirada penetrante y una voz de latin lover -
Ella, extrañada, contestó:
- No.
Y Banderas, sacó su espada, y dando una estocada, responde:
- Pues podríamos conocernos. Eres la argentina más bella que he visto nunca.
El marido, al ver el percal, y al ver que no puede competir con Banderas, decidió llevársela de la cena como buen moro.