Hola amigos les voy a contar una historia 100% verídica que me pasó en mi último año de secundaria.
En esas épocas iba a la tarde y después de clases nos íbamos a una plaza cerca de la escuela
con mis compañeros a tomar una coca.
Todo iba como siempre disfrutando de la coca y ojeando culos con los pibes, cuando cae una compañera con otras lincesas y nos dicen que le convidemos la coca,como buenos virgos lo hicimos.
Todos hablaban con todos y yo así:
Entonces una de las lincesas, que dicho sea de paso era hermosa, me dice:"Querés?" ofreciéndome unos chizitos con una sonrisa , no me sentía del todo bien, encima íbamos por la segunda coca, pero como para no quedar como un boludo le dije dale.
Pasó un rato y todos empezaron a encaminar para su rancho,y mis amigos también,cuando pienso en ir para la parada del cole me agarrarraron unas terribles ganas de cagar, como a mi casa no llegaba ni empedo empiezo mi carrera contrareloj hacía la escuela (esta abierta por los profesorados de noche).

A mitad de camino veo que se acerca un amigo de la primaria que no veía hace una banda, me quise hacer el boludo pero me reconoció y me empieza a hablar , para eso mi cara era así:
No me acuerdo que le invente para zafar y empecé a caminar rápido,entonces me acuerdo que ni empedo iba a haber papel higiénico en el baño,y yo no tenia ninguna hoja para sacrificar y no era tan sucio para limpiarme con una media.

Para mi inmensa fortuna por la misma calle de la escuela esta una iglesia universal, y en sus puertas había una pequeña pila de diarios de los que ellos entregan sin nadie que los vigilara.
Agarre dos y empecé a correr como loco hacia la escuela:
Llegué me senté en el inodoro y de pedo no lo rompí con la explosión de diarrea,encima afuera había unos pibes que estaban meando y se cagaron de risa pero no me importó un joraca.
Terminé me limpié con los diarios y me fui a mi casa como un campeón.
Acá el recorrido de mi odisea:
Resumen level 5:
Salí de la escuela y me fui a la plaza a tomar una coca con compas,una lincesa me convido chizitos y me dio cagadera, tuve que volver a la escuela a cagar y en el camino encontré diarios de la iglesia universal que usé como papel higiénico.