Si el trabajo fuera bueno y divertido, no pagarían por hacerlo. Aunque muchos tenemos malos días en el empleo, hay personas que literalmente lo odian, sobre todo aquellas que deben lidiar con los clientes cara a cara.
Estas son 12 situaciones que todo aquel que odia su trabajo comprenderá. Si te identificas, quizá deberías dejar tu puesto, al fin y al cabo nadie se ha muerto por dejar de trabajar, ¿o sí?
1. Lidiar con los clientes “sensibles”
2. La satisfacción que da esto:
3. ¿Por qué todos los clientes son así?
4. Lo bueno de estar muerto es que ya no vas a trabajar
5. Y tener que fingir una sonrisa por todo el día
6. Sabes que igual odiarás el nuevo empleo
7. Alguien no llegará al jueves con empleo
8. ¿Por qué no te puedes jubilar a los veintitantos?
9. Todos los días te cuestionas tu existencia
10. ¿No puedo ser hippie y vivir de la naturaleza?