Temita para ambientar.
Hoy estaba tirando facha con mi bici, es una mountain bike con freno de discos,las camaras son tubeless con un liquido sellador de calidad para una mayor presión de inflado, cuadro de titanio de gran resistencia mecánica, ligero y de gran flexibilidad,la suspension a punto, luces calibradas con una refracción potente y 11 velocidades.
Me pongo los auriculares Samsung y paso musica hasta las 5 de la mañana mientras cuelgo la bici , soy la envidia del vecindario.
Pero a todos nos llega nuestro martirizador y hoy me toco a mi...
Eran las 13:00 y estaba calibrando las válvulas de mi bicicleta bajo la sombra de un árbol, todas las chicas pasaban y observaban mi bestia de 11 velocidades de potencia, color amarillo oro y negro ébano, de repente escucho el fuerte ruido de unas pedaleas que solo el acero inoxidable puede provocar, giro mi cabeza y ahí lo veo una bicicleta de Carbono, negra inmaculada sus faros de luces azules monocromáticas me hicieron un guiño en la cara, como queriéndome e invitandome a correr esa ultima carrera a todo o nada...
salto a mi bicicleta y saco el caballete de una patada, calibro los cambios y los pongo en primera mi estrategia es ir empezando de abajo y ir subiendo mis marchas hasta alcanzar mi velocidad pico, LOS 11 KM POR HORA, mi estrategia de las manos es los dedos índice y dedo medio en los frenos mientras tanto los pulgares en los cambios, y así pueden ahorrar segundos que el otro puede robarte en un descuido tuyo de equivocarte con los dedos y hacerte confusión.
Poco a poco íbamos alcanzando nuestra velocidad pico, los dos íbamos igualados, los pedales chirriaban con un sonido metálico y el ruido que hace el caucho sobre el pavimento era mounstruoso, los ojos llorosos debido al fuerte viento que ocasiona a andar a 10 km por hora, trataba de mirar a mi rival de ver si tenia cara de esfuerzo pero me era imposible desconcentrarme a esa velocidad, una equivocación podría costar un accidente, en el mejor de los casos.
Y en ese momento ocurrió, un desperfecto tecnico desconocido, yo creo que fue un problema de los cableados del manillar o del potenciador imposible de saberlo ahora que no tengo la bicicleta, lo unico que se es que mi manubrio se inclino para abajo, tuve que apretar mi freno de disco y aminorar dos marchas, fueron solo 22 segundos pero eso ocasiono que mi rival se aleje mucho de mi, y solo que un espectro luminoso donde antes su luz monocromatica azul proyectaba su luz deslumbrante, esa luz que me había invitado a correr la ultima carrera mía, y yo acepte sin saber que podría perderlo todo.
Y así se alejaba mis únicas chances de ganar tanta lejanía nos separaba que era imposible alcanzarlo, la impotencia y el dolor que me ocasiono perder por primera vez, me hizo que unas lagrimas nuevas humedecieran y adornaran mis ojos pero no eran lagrimas de adrenalina eran lagrimas de tristeza extrema.Cuando llegamos al punto de llegada tuve que entregarle los papeles de mi bicicleta y las llaves del candado jamas olvidare su mirada prepotente al agarrar los papeles de mi bicicleta que tan cara me salio y su sonrisa humiillante al tocar el cuadro de mi bicicleta como si fuera suya desde que nacio.
Esta es una historia de reflexion y compresion para que entiendan los riesgos de correr, yo perdi un bien material y aunque me duela mucho todavia tengo mi integridad fisica entera y creo que perder un bien material es lo minimo que te puede pasar si uno esta dispuesto a darlo todo para ganar, desde ahora solo manejare bicicletas playeras y no superare los 5 kilometros, yo ya he aprendido mi leccion y espero haberle trasmitido algo a ustedes tambien.
Hoy estaba tirando facha con mi bici, es una mountain bike con freno de discos,las camaras son tubeless con un liquido sellador de calidad para una mayor presión de inflado, cuadro de titanio de gran resistencia mecánica, ligero y de gran flexibilidad,la suspension a punto, luces calibradas con una refracción potente y 11 velocidades.
Me pongo los auriculares Samsung y paso musica hasta las 5 de la mañana mientras cuelgo la bici , soy la envidia del vecindario.
Pero a todos nos llega nuestro martirizador y hoy me toco a mi...
Eran las 13:00 y estaba calibrando las válvulas de mi bicicleta bajo la sombra de un árbol, todas las chicas pasaban y observaban mi bestia de 11 velocidades de potencia, color amarillo oro y negro ébano, de repente escucho el fuerte ruido de unas pedaleas que solo el acero inoxidable puede provocar, giro mi cabeza y ahí lo veo una bicicleta de Carbono, negra inmaculada sus faros de luces azules monocromáticas me hicieron un guiño en la cara, como queriéndome e invitandome a correr esa ultima carrera a todo o nada...
salto a mi bicicleta y saco el caballete de una patada, calibro los cambios y los pongo en primera mi estrategia es ir empezando de abajo y ir subiendo mis marchas hasta alcanzar mi velocidad pico, LOS 11 KM POR HORA, mi estrategia de las manos es los dedos índice y dedo medio en los frenos mientras tanto los pulgares en los cambios, y así pueden ahorrar segundos que el otro puede robarte en un descuido tuyo de equivocarte con los dedos y hacerte confusión.
Poco a poco íbamos alcanzando nuestra velocidad pico, los dos íbamos igualados, los pedales chirriaban con un sonido metálico y el ruido que hace el caucho sobre el pavimento era mounstruoso, los ojos llorosos debido al fuerte viento que ocasiona a andar a 10 km por hora, trataba de mirar a mi rival de ver si tenia cara de esfuerzo pero me era imposible desconcentrarme a esa velocidad, una equivocación podría costar un accidente, en el mejor de los casos.
Y en ese momento ocurrió, un desperfecto tecnico desconocido, yo creo que fue un problema de los cableados del manillar o del potenciador imposible de saberlo ahora que no tengo la bicicleta, lo unico que se es que mi manubrio se inclino para abajo, tuve que apretar mi freno de disco y aminorar dos marchas, fueron solo 22 segundos pero eso ocasiono que mi rival se aleje mucho de mi, y solo que un espectro luminoso donde antes su luz monocromatica azul proyectaba su luz deslumbrante, esa luz que me había invitado a correr la ultima carrera mía, y yo acepte sin saber que podría perderlo todo.
Y así se alejaba mis únicas chances de ganar tanta lejanía nos separaba que era imposible alcanzarlo, la impotencia y el dolor que me ocasiono perder por primera vez, me hizo que unas lagrimas nuevas humedecieran y adornaran mis ojos pero no eran lagrimas de adrenalina eran lagrimas de tristeza extrema.Cuando llegamos al punto de llegada tuve que entregarle los papeles de mi bicicleta y las llaves del candado jamas olvidare su mirada prepotente al agarrar los papeles de mi bicicleta que tan cara me salio y su sonrisa humiillante al tocar el cuadro de mi bicicleta como si fuera suya desde que nacio.
Esta es una historia de reflexion y compresion para que entiendan los riesgos de correr, yo perdi un bien material y aunque me duela mucho todavia tengo mi integridad fisica entera y creo que perder un bien material es lo minimo que te puede pasar si uno esta dispuesto a darlo todo para ganar, desde ahora solo manejare bicicletas playeras y no superare los 5 kilometros, yo ya he aprendido mi leccion y espero haberle trasmitido algo a ustedes tambien.