En este pequeño tutorial aprenderás a ser "sexista" con el lenguaje, poner a la mujer en su lugar y defender lo maravilloso y refinado de la lengua española.
Las feminazis modificaron mi tutorial a su favor.
Ejemplo 1: Uso del masculino como colectivo
Es muy habitual que se utilice el plural masculino para referirse a un colectivo. Y eso es lo que todos nos preguntamos, ¿dónde dice que el COLECTIVO es hombre? ¿alguien puede hallar la poronga del colectivo? NO, de hecho, el agujero doble del caño de escape indica que el sexo del bondi es femenino. Así que de ahora en más sería correcto llamarle COLECTIVA.
Ejemplo 2: Mujeres como “apéndices” de los hombres
Es común tratar a la mujer como un "apéndice" del hombre.
Eso es totalmente incorrecto, todos saben que la mujer es un pedazo de costilla del hombre.
Además el apéndice puede extirparse,y seguir viviendo como si nada. En cambio a la mujer la echás de tu casa, abrís la puerta y ya esta adentro.
Ejemplo 3: Tratamientos
Es frecuente que a un hombre se le aplique el tratamiento de “señor”. Sin embargo, en el caso de las mujeres se hace una distinción entre “señora”, que se refiere a mujeres casadas y “señorita”, que se aplica a las que se encuentran en una situación de soltería.
Eso es sexismo puro, ya que conociendo la ley primera, ("SON T**** P****" ) sabemos que casada o no seguirá siendo infiel, así que distinguir entre señora y señorita es prejuicio y por ende discriminación hacia la mujer y los negros.
Ejemplo 4: Profesiones y cargos
Las mujeres que ejercen determinados trabajos se enfrentan al problema de que no se les denomina con un adjetivo femenino. Se sigue haciendo referencia a ellas como “la abogado”, “la médico”, “la arquitecto” o “la diputado”, a pesar de que hay términos en femenino que son igualmente válidos.
Eso es incorrecto desde el principio, ya que las mujeres no se enfrentan a ningún problema, siempre lo hacen los hombres.