Basicamente son drones de animales muertos
Fabrica drones con animales muertos y los vende
El polémico inventor es un holandés de 36 años, quien ya cobró miles de dólares por sus productos, autorizados en su país.
Hace tres años Bart Jansen decidió construir un dron con el cuerpo disecado de su gato muerto. Si bien generó una gran polémica, no se detuvo, creó varios otros modelos con cadáveres de animales y hasta proyecta armar un helicóptero con una vaca.
Este holandés de 36 años tomó clases de taxidermia, donde aprendió a disecar a los animales. Luego se asoció el ingeniero Arjen Beltman, un experto en drones, y desarrolló el cuestionado emprendimiento de los dispositivos voladores.
"Orville tenía que volar. Hice un dibujo de un gato con una hélice saliéndole de la espalda y dije ´Hagamos un helicóptero´", contó Jansen a BBC Mundo.
Así fue como, tras disecar a su mascota, le colocó cuatro hélices en las patas y un motor operado a control remoto.
Al grotesco dron, que le costó poco más de 2.800 dólares y un año de trabajo, lo llamó "Orvillecopter" y terminó subastándolo por 13.500 dólares.
Más tarde construyó una avioneta con un tiburón muerto ("Sharkjet", y luego utilizó cadáveres de ratas y avestruces para transformarlos en drones.
Ahora lo que todos querian fotos de los drones
Y aca otros modelos
Fabrica drones con animales muertos y los vende
El polémico inventor es un holandés de 36 años, quien ya cobró miles de dólares por sus productos, autorizados en su país.
Hace tres años Bart Jansen decidió construir un dron con el cuerpo disecado de su gato muerto. Si bien generó una gran polémica, no se detuvo, creó varios otros modelos con cadáveres de animales y hasta proyecta armar un helicóptero con una vaca.
Este holandés de 36 años tomó clases de taxidermia, donde aprendió a disecar a los animales. Luego se asoció el ingeniero Arjen Beltman, un experto en drones, y desarrolló el cuestionado emprendimiento de los dispositivos voladores.
"Orville tenía que volar. Hice un dibujo de un gato con una hélice saliéndole de la espalda y dije ´Hagamos un helicóptero´", contó Jansen a BBC Mundo.
Así fue como, tras disecar a su mascota, le colocó cuatro hélices en las patas y un motor operado a control remoto.
Al grotesco dron, que le costó poco más de 2.800 dólares y un año de trabajo, lo llamó "Orvillecopter" y terminó subastándolo por 13.500 dólares.
Más tarde construyó una avioneta con un tiburón muerto ("Sharkjet", y luego utilizó cadáveres de ratas y avestruces para transformarlos en drones.
Ahora lo que todos querian fotos de los drones
Y aca otros modelos