En esta oportunidad voy a ser yo quien hable sobre esta sustancia psicoactiva, desde mi punto de vista y experiencia personal LA MEJOR!.
Fue una noche de primavera en el 2010, a mediados de octubre, cuando decidido quise probar este ácido. Una experiencia inexplicable. Colé la pepa via ocular (no se si es conveniente o no, por la retina y demás) y lo que puedo decir es que fue una sensación instantánea de felicidad. Eran 3/4 de una pepa entera en mi primera vez que consumía. Podía distinguir colores que jamás había visto antes, se veían todos los contornos de los objetos a mi alcance y a distancia. Todo era muy palpable. No entendía donde estaba parado y caminaba sin rumbo con mis amigos. Mi subconsciente si sabía a donde me estaba llevando. Estaba feliz, en demasía. Eufórico. Terminamos en el río de V. López. Ahí me encontre con otro grupo de amigos que casualmente estaban de ácidos también, como dije antes mi subconsciente sabía a donde me estaba llevando. Pero fue una situación muy incómoda. Éste grupo de amigos estaba distanciado y peleado con el grupo que yo estaba. Decidí quedarme tirado en el pasto sin saber que hacía. Veía en el cielo colores, todo era tan real y mágico. Hasta que caí en la cuenta de que había dejado a mis amigos por ahí, sin saber donde estaban. Me quedé un rato más con ellos, dibujando, fumando porro y tomando unas cervezas. Pero no duró demasiado mi tranquilidad, me preocupé y fui a buscar al resto de mis amigos, sólo. Los busqué en un campamento donde habían fogatas y música pero no distinguía los contornos de las personas que estaban ahí. Dí vueltas en circulos un rato y me fuí pensando que ahí no estaban. Caminé desde Olivos a La Lucila unas 12 cuadras desde ahi, me metí en la civilización. Todos me miraban. La paranoia me ganó, empecé a correr metiendome en el paseo de los vientos. Ahí hay unas estructuras que hacen unos ruidos, perturbadores para mi en ese entonces. Estaba sólo. Temía por mi vida. Por esa razón, volví a correr sin rumbo. Terminé en la plaza donde habia comenzado esta aventura, interminable. Seguía muy paranoico. Estaba a pocas cuadras de casa, sentía como si unos cables me tirasen desde la costa. Estaba todo cortado y lastimado. Me saqué la remera y tiré mis pertenencias por ahi. Estaba muy asustado. Podía ver como las caras de las personas, que pasaban haciendo su vida cotidiana, se deformaban. Parecían todos consumidos por la rutina. Yo no quería terminar así. Pensaba que la vida era una mierda, estaban todos tristes. Aunque pensándolo bien. Yo estaba triste, estaba sólo. Pensaba que estaba en un tráfico de almas, que me estaba muriendo. Gritaba en busca de ayuda. Cayó la cana, no sé como safé. Estaba con el torso desnudo y sin documentación. Me subieron a la patrulla. Les pedí a los policías que me dejaran en mi casa, pero me estaban llevando a la comisaría. Cuando caí en razón de que mi casa no quedaba para ese lado, una furia interior brotó desde el interior de mi ser. Empecé a gritar y a golpear la patrulla por dentro. Me gritaron, pero inmediatamente cambiaron de dirección para el lado de mi casa. Les dije la dirección unas 10 veces. Cuando llegamos le tocaron el timbre al vecino. Me bajé rapido y les dije ¡Ahí no es, es acá! Toque timbre en mi casa desesperadamente y comencé a gritar. Mi vieja salió entredormida a abrirme, asustada (parecía demacrada, igual que toda esa gente desfigurada en las calles) porque venía con un patrullero. Preguntando qué había pasado. Ella sólo sabía que fumo porro, y a pesar de que no le gustaba la idea, no se lo tomaba tan mal antes de esta odisea. Pronto se enteraría de mi consumo de ácido. Me metí rapido adentro y ahi empezo el terror...
Me miraba en el espejo y me veía como una especie de demonio. No me reconocía ni a mi mismo. Y ahí estallé. Desconfiaba de mi vieja, creía que así como yo ella también era un demonio. Patié la puerta pense que esto se trataba de un sálvese quien pueda. Logré hacer un agujero importante en la puerta de entrada de casa por el cual escapé. Y comencé a trepar la reja, en eso siento que mi vieja me agarra del tobillo. Me di vuelta y era ella toda desfigurada saliendo por entre un mar de muertos. Mi casa era el infierno rodeada de un gran abismo. Me asuste mucho más y me deje entrar a la casa. Pedí que llamen a alguien de mi confianza a algún familiar. En esa cae mi viejo que estaba laburando y llaman a mi tía. Me dicen que me tranquilice y me acuestan en mi cama. Mi cuarto para ese entonces era una mierda, todo blanco. Yo creía que ya habían pasado años, era eterno el flash. Y pensaba que estaba internado, que me había quedado loco de por vida. Me miré al espejo y ya no habia un demonio ahora era yo pero con unos 50 años encima, canoso. Pasó un tiempo que yo me creí toda esa historia, hasta que cayó mi tía y´pude entrar en razón. Pude descubrir recién ahí que no eran más que visiones por el consumo del ácido...
Es el día de hoy que sigo consumiendo, el LSD es uno de mis favoritos y lo respeto un montón. La única difrencia es que consumo menos dosis. Creo que me ayudó a descubrirme a mí mismo, y a ver las cosas desde muchas perspectivas que en un estado "lúcido" es dificil de encontrar. El ácido te muestra el misterio que guarda la vida, mostrándolo desde un lado surreal y colorido. Luego de esta experiencia me intrigó aún más el tema; me puse a leer anécdotas y tésis de su descubridor y la verdad es que me sorprendí mucho más...
Si tenés sobre tu lengua un pequeño cartón,
no lo tires, ni lo escupas ¡chupalo por favor!
porque en pocos minutos, la psicodélia estará con vos.
Yo quiero, gente amargada, no estés cerca de mi;
ni tus besos y caricias, no puedo resistir..
Solo quiero divertirme y espero que pronto estes aquí.
Y si algún día no pudiera reir, con tus dibujos estarías aquí y la simpática demonia estaría conmigo otra vez;
y si algún día no pudiera gritar, estoy seguro que me vas a ayudar y la simpática demonia todo lo que quiera me hará...
Con colores irreales nos vamos a mezclar,
bichos feos y dragones nos vamos a encontrar;
espero que la demonia nunca se me vaya a acabar.
A dimensiones que no existen me vas a transportar,
y no importa dónde estemos, nos vamos a encontrar;
espero que la demonia nunca se me vaya de acá.
Y si algún día no pudiera reir, con tus dibujos estarías aquí y la simpática demonia estaría conmigo otra vez;
y si algún día no pudiera gritar, estoy seguro que me vas a ayudar y la simpática demonia todo lo que quiera me hará...
¡Lo que quiera me hará!
no lo tires, ni lo escupas ¡chupalo por favor!
porque en pocos minutos, la psicodélia estará con vos.
Yo quiero, gente amargada, no estés cerca de mi;
ni tus besos y caricias, no puedo resistir..
Solo quiero divertirme y espero que pronto estes aquí.
Y si algún día no pudiera reir, con tus dibujos estarías aquí y la simpática demonia estaría conmigo otra vez;
y si algún día no pudiera gritar, estoy seguro que me vas a ayudar y la simpática demonia todo lo que quiera me hará...
Con colores irreales nos vamos a mezclar,
bichos feos y dragones nos vamos a encontrar;
espero que la demonia nunca se me vaya a acabar.
A dimensiones que no existen me vas a transportar,
y no importa dónde estemos, nos vamos a encontrar;
espero que la demonia nunca se me vaya de acá.
Y si algún día no pudiera reir, con tus dibujos estarías aquí y la simpática demonia estaría conmigo otra vez;
y si algún día no pudiera gritar, estoy seguro que me vas a ayudar y la simpática demonia todo lo que quiera me hará...
¡Lo que quiera me hará!