Pensar en la muerte puede causarnos un gran temor, pues, aunque sabemos que es un hecho natural que no podemos evitar, es quizás justo eso lo que nos genera miedo, que todos, sin importar quiénes seamos, pasaremos por el penoso momento de dejar este mundo.
Sin embargo, existen personas que han logrado alcanzar cierta madurez emocional al punto de poder afrontar temas relacionados a su propia muerte sin sentir algún tipo de susto, incluso, se atreven a hacer bromas al respecto.
Es algo que todos deberíamos hacer porque con ello estaríamos evitando crearnos traumas e incomodidades. Hablar de la muerte es algo que psicológica y emocionalmente tiene beneficios:
1. No tendremos pensamientos negativos que nos causen pánico.
2. Viviremos más tranquilos.
3. Nos permitiría arreglar temas legales y de otra índole antes de partir.
4. No tendríamos miedo a perder a un ser querido.
5. Podríamos redactar nuestro propio epitafio, único y creativo.
Algo que también es muy común en ese tipo de personas, es que se preocupan por dejar todo “organizado” antes de morir. Piensan en su testamento y otro tipo de disposiciones. De hecho, manifestar sus preferencias en cuanto a su velatorio es lo que generalmente hacen.
Pero algo que cada vez se está haciendo más habitual es “personalizar” lo que tendrá inscrito la lápida, un texto adicional al que estamos acostumbrados a ver: nombre y fechas. Se trata de un mensaje con el que el difunto, aun en vida, quiere ser relacionado y recordado para la eternidad.
Algunos redactan su propio mensaje (epitafio) o lo hacen para describir a algún familiar directo, y lo que procuran es que sea algo realmente memorable, usando el sarcasmo, reflexión y hasta la comicidad.
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
11.
12.
13.
14.
15.
16.
¿Y tú, estarías dispuesto a crear tu propio epitafio? Dinos cuál te pareció más original o cuál no usarías bajo ningún concepto.
Sin embargo, existen personas que han logrado alcanzar cierta madurez emocional al punto de poder afrontar temas relacionados a su propia muerte sin sentir algún tipo de susto, incluso, se atreven a hacer bromas al respecto.
Es algo que todos deberíamos hacer porque con ello estaríamos evitando crearnos traumas e incomodidades. Hablar de la muerte es algo que psicológica y emocionalmente tiene beneficios:
1. No tendremos pensamientos negativos que nos causen pánico.
2. Viviremos más tranquilos.
3. Nos permitiría arreglar temas legales y de otra índole antes de partir.
4. No tendríamos miedo a perder a un ser querido.
5. Podríamos redactar nuestro propio epitafio, único y creativo.
Algo que también es muy común en ese tipo de personas, es que se preocupan por dejar todo “organizado” antes de morir. Piensan en su testamento y otro tipo de disposiciones. De hecho, manifestar sus preferencias en cuanto a su velatorio es lo que generalmente hacen.
Pero algo que cada vez se está haciendo más habitual es “personalizar” lo que tendrá inscrito la lápida, un texto adicional al que estamos acostumbrados a ver: nombre y fechas. Se trata de un mensaje con el que el difunto, aun en vida, quiere ser relacionado y recordado para la eternidad.
Algunos redactan su propio mensaje (epitafio) o lo hacen para describir a algún familiar directo, y lo que procuran es que sea algo realmente memorable, usando el sarcasmo, reflexión y hasta la comicidad.
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
11.
12.
13.
14.
15.
16.
¿Y tú, estarías dispuesto a crear tu propio epitafio? Dinos cuál te pareció más original o cuál no usarías bajo ningún concepto.