Hola linces, disculpen la demora ya que estuve y sigo estando con varios proyectos que no pude dedicarle el tiempo a la redacción de esta última parte. Pero bueno, como dice el dicho: “Lo bueno se hace esperar” aquí les ofrezco dicho final.
Si se perdieron la 1ra y 2da parte les dejo los links:
Resumen level 5 al final
Empecemos:
Año 2006, trabajando de nuevo en la imprenta, viviendo en la casa de mi mamá con mis hermanas y hermano menores que yo y mi viejo desaparecido, me puse al hombro la familia de mi padre como si fuera yo quien tenía que hacerme cargo: Era el hermano mayor y por lo tanto “el hombre de la casa”. Deprimente mi vida, 21 años, sin amigos, los compañeros de la imprenta eran todos mayores (el compañero gamba de la 1ra parte se había ido) además de forros y me tenían para che pibe, sin novia y por supuesto virgen y sin un beso más que el de mi vieja.
Por esas épocas, comenzaron en la ciudad a aparecer pegados en paredes y columnas miles de panfletitos chiquitos de no más de 10x5cm ofreciendo el servicio ancestral de acompañantes sexuales (puticlub o pelotero para la hinchada).
Al día de la fecha sigue habiendo, pero no con el furor de ese momento. Por supuesto me llamaron la atención, y varios se imprimían en mi laburo así que era como que me estaban tentando cual si fueran las empanadas que se ponían en el medio de la calle a bailar. Por lo tanto, no tuve más remedio que decidir visitar uno.
El establecimiento (puticlub) estaba 2 cuadras de la imprenta, antes de asistir había llamado y preguntado por los precios, disponibilidades y reservado un horario. Cuando llego, me atiende una señora por demás de sobrepeso que ya me cortaba todo mi imaginativo que pensaba realizar con la escort. Me hace tomar asiento ya que las 3 chicas estaban en servicio, así que esperé mirando hacia la nada. Luego de unos minutos se abre una puerta y sale un caballero dirigiéndose a la salida y una linda rubiecita que se mete rápidamente a otra puerta. Acto seguido de esa puerta sale la señora con sobrepeso, entra a la habitación y la acondiciona para el siguiente turno. Minutos después, de manera mas o menos amable, la señora me invita a pasar a la habitación: Luces bajas de color azul, aroma artificial tipo Glade, la cama recién hecha.
La señora me dice cuanto tiempo, que tipo de servicio quería, que estaba disponible la rubiecita que había visto y el precio. Le contesto, pago y empiezo a temblar y sudar: ¡Era mi primera vez que iba a tocar a una mujer! ¡A ver eso que algunos hombres decían haber visto: Una vagina! Espero unos minutos interminables hasta que entra la rubiecita. No recuerdo su nombre, pero si que medía 1.60m (yo mido 1.75m), flaquita con algo de tetitas, pero una colita que parecía una manzana y bien dura que pude comprobar cuando se me acerco y me dio un beso en la mejilla y yo como macho alfa agarre y apreté con mi mano.
La situación siguió con quita de vestimenta de ambos, acostarnos, puesta de capuchón y por primera vez sentir con mi herramienta el penetrar a una mujer. No duró mucho esa situación: Debido a los nervios, fantasías alocadas de mi cabeza y demás, 2 minutos y medio aprox después ya estaba sacándome el capuchón y tirándolo a la basura lleno de ilusiones, fantasías y culpa del dinero que gasté, por supuesto también de leche, que por lo menos me la saqué de encima y que saben que en los momentos previos a entrar a un puticlub es lo que más molesta jajajaj. No me dió para un segundo round y unos minutos después lo único que quería era huir de ahí. No fue la última vez que visite distintos puticlubs, las ofertas eran infinitas y las experiencias por lo tanto que viví también, pero mi vida de alguna manera siguió en busca de esa mujer que me salvara de todos mis demonios.
Sintesís de los dos años siguientes: 3 chicas conocidas personalmente encontrándome con:
Primera chica: “El amor de mi vida pero para ella yo no” Morocha flaca con muy buenos pechos y cara angelical, chateamos y pasamos fotos por MSN durante 2 semanas aprox sin escucharnos la voz. Llegó el día del encuentro, no hubo química por parte de ella que solo atinó a decir monosílabos. Resultado: Una depresión extrema con ideas muy raras en mi cabeza durante mucho tiempo.
Segunda chica: Muy simpática, si bien no me gustaba mucho fisicamente podría haber iniciado algo si yo no la hubiera pecheado y haber sido tan cerrado y temeroso. Resultado: La segunda salida que le proponía me decía que sí pero que luego no podía por varios motivos, me cansé y nunca más le hablé.
Tercera chica: Una mujer 9 años mayor que yo (tenía 22) con un hijo de 8 años y viuda que solo fué al encuentro para una amistad aclarado de entrada por ella. Resultado: Solo amistad y al día de la fecha sigo hablando muuuy de vez en cuando con ella.
Bonus: Varios chats con chicas por MSN “capturadas” del extinto chat de uol, algunos chats hots, pero sin seguir conseguir que alguna me mostrará por webcam siquiera ¡una teta!. Tres veces plantado por una chica que chateaba y hablaba por teléfono pero no se animaba a conocerme y además: ¡era horrible!. Pero con tal de estar con alguien que no fuera pagando agarraba lo que sea jajajj
Año 2009: Fin de verano, luego de unas minivacaciones con mi familia por demás de aburrida ya que estar con mi mamá en la playa no suena muy bien ¿no?. Me encuentro de nuevo en la computadora Master Race Athlon 64 x2 con video onboard y LCD de 17” 4:3 que me había comprado a principio de año chateando en UOL, viendo que podía surgir de nuevo entre tantas desilusiones.
Era un sábado de febrero caluroso y soleado, con un ventilador en mi virgocueva, cuando de repente entre tantos “Hola” que había enviado a los nicks con nombres de supuestas mujeres, me responde una de estas mujeres. Hasta aquí todo normal, pero por arte de magia o iluminación del sol del atardecer que entraba por mi ventana, me iluminó también la mente para entablar una rica conversación por demás de atractiva que lógico hizo que luego accediera a su e-mail para agregarla al MSN. Acto seguido y luego de otro breve chat ahora por el MSN, intercambiamos algunas fotos y la figura que veo es la siguiente: Castaña de cabellos ondulados, ojos café con carita redondita, unos pechos pronunciados y deliciosos, cintura y abdomen planos y cola normal. Todo esto lo sé ya que me había pasado una foto de bikini que se había sacado unos días atrás con pose discreta pero la bikini ya calentaba todo. No podía creer la mujer físicamente que había encontrado y que había charlado muy distendidamente antes sin haberla visto por fotos.
Anonadado y con toda la experiencia encima de haber chateado con muchísimos Robertos, sin titubear le pido si podíamos vernos por webcam. Para mi sorpresa accede y mis ojos, corazón y chota se me llenaron de sorpresa: ¡era real! Estuvimos conversando unos minutos, luego cortamos y seguimos por chat. Era ya de noche tipo 20hs, ideal para invitarla a salir a tomar algo, ella no accede pero que le encantaría el fin de semana que viene. Así que fueron pasando los días y seguimos hablando tanto por chat como por teléfono hasta que llegó ese sábado. La invité al accesible y económico Abasto previo encuentro en un punto que nos quedaba a ambos cómodo.
Los momentos previos al encuentro comienzan con un buen baño, la mejor pilcha que tenía, un perfume que no era más que Axe y los nervios de acero, pero firme para que salga todo bien: no iba con la mente a coger, estaba resignado o no sé que, solo a conocerla más y ver si era la media naranja que estaba buscando por tantos años. Salgo y tomo los 2 bondis que me separaban del punto de encuentro para luego ir al Abasto. Llego 15 minutos antes de las 20hs que habíamos quedado así que espero. 20.10hs y todavía no llegaba. Espero. 20.15hs le envío un SMS y me contesta que ya llegaba. Espero. En eso mirando para un lado de la calle, del otro lado me dice una preciosa voz: “Hola, ¿Matías?” Me doy vuelta y a partir de ese momento mi vida cambió para siempre.
Al día de la fecha tengo 32 años, con muchos proyectos y sueños. Mi vida no es perfecta, es normal, pero con muchas ganas de trascender de manera positiva. Viví millones de nuevas experiencias desde ese encuentro, las cuales toque muchas veces fondo, pero me enseñaron a levantarme y retomar. Me sigue pasando y lo sigo haciendo, me caigo, pero me levanto. Me gustaría que me cuenten también sus experiencias y si ahora están en una situación de virgohistoria les comento lo siguiente: La luz del atardecer que me iluminó no fue nada más que sentirme bien conmigo mismo, ubicarme en ese momento y valorar lo que tengo, aunque sea muy poco, como solo ese rayo de sol que entraba por la ventana, pero fué suficiente para valorar ese rayo que tenía, aprovechar y vivir el momento. No me salvó nadie, yo solo me salvé y terminé con la virgohistoria.
Buenos hasta aquí lo mio. Seguramente contaré otras historias, ya no virgo, sino experiencias o pelotudeces que hice y me pasaron, pero dependerá también de la demanda que tenga jaja
Espero que les haya gustado y dejen comentarios. Saludos
Resumen level 5: Debut sexual, otras pecheadas, final feliz y reflexión
Si se perdieron la 1ra y 2da parte les dejo los links:
Resumen level 5 al final
Empecemos:
Año 2006, trabajando de nuevo en la imprenta, viviendo en la casa de mi mamá con mis hermanas y hermano menores que yo y mi viejo desaparecido, me puse al hombro la familia de mi padre como si fuera yo quien tenía que hacerme cargo: Era el hermano mayor y por lo tanto “el hombre de la casa”. Deprimente mi vida, 21 años, sin amigos, los compañeros de la imprenta eran todos mayores (el compañero gamba de la 1ra parte se había ido) además de forros y me tenían para che pibe, sin novia y por supuesto virgen y sin un beso más que el de mi vieja.
Por esas épocas, comenzaron en la ciudad a aparecer pegados en paredes y columnas miles de panfletitos chiquitos de no más de 10x5cm ofreciendo el servicio ancestral de acompañantes sexuales (puticlub o pelotero para la hinchada).
Al día de la fecha sigue habiendo, pero no con el furor de ese momento. Por supuesto me llamaron la atención, y varios se imprimían en mi laburo así que era como que me estaban tentando cual si fueran las empanadas que se ponían en el medio de la calle a bailar. Por lo tanto, no tuve más remedio que decidir visitar uno.
El establecimiento (puticlub) estaba 2 cuadras de la imprenta, antes de asistir había llamado y preguntado por los precios, disponibilidades y reservado un horario. Cuando llego, me atiende una señora por demás de sobrepeso que ya me cortaba todo mi imaginativo que pensaba realizar con la escort. Me hace tomar asiento ya que las 3 chicas estaban en servicio, así que esperé mirando hacia la nada. Luego de unos minutos se abre una puerta y sale un caballero dirigiéndose a la salida y una linda rubiecita que se mete rápidamente a otra puerta. Acto seguido de esa puerta sale la señora con sobrepeso, entra a la habitación y la acondiciona para el siguiente turno. Minutos después, de manera mas o menos amable, la señora me invita a pasar a la habitación: Luces bajas de color azul, aroma artificial tipo Glade, la cama recién hecha.
La señora me dice cuanto tiempo, que tipo de servicio quería, que estaba disponible la rubiecita que había visto y el precio. Le contesto, pago y empiezo a temblar y sudar: ¡Era mi primera vez que iba a tocar a una mujer! ¡A ver eso que algunos hombres decían haber visto: Una vagina! Espero unos minutos interminables hasta que entra la rubiecita. No recuerdo su nombre, pero si que medía 1.60m (yo mido 1.75m), flaquita con algo de tetitas, pero una colita que parecía una manzana y bien dura que pude comprobar cuando se me acerco y me dio un beso en la mejilla y yo como macho alfa agarre y apreté con mi mano.
La situación siguió con quita de vestimenta de ambos, acostarnos, puesta de capuchón y por primera vez sentir con mi herramienta el penetrar a una mujer. No duró mucho esa situación: Debido a los nervios, fantasías alocadas de mi cabeza y demás, 2 minutos y medio aprox después ya estaba sacándome el capuchón y tirándolo a la basura lleno de ilusiones, fantasías y culpa del dinero que gasté, por supuesto también de leche, que por lo menos me la saqué de encima y que saben que en los momentos previos a entrar a un puticlub es lo que más molesta jajajaj. No me dió para un segundo round y unos minutos después lo único que quería era huir de ahí. No fue la última vez que visite distintos puticlubs, las ofertas eran infinitas y las experiencias por lo tanto que viví también, pero mi vida de alguna manera siguió en busca de esa mujer que me salvara de todos mis demonios.
Sintesís de los dos años siguientes: 3 chicas conocidas personalmente encontrándome con:
Primera chica: “El amor de mi vida pero para ella yo no” Morocha flaca con muy buenos pechos y cara angelical, chateamos y pasamos fotos por MSN durante 2 semanas aprox sin escucharnos la voz. Llegó el día del encuentro, no hubo química por parte de ella que solo atinó a decir monosílabos. Resultado: Una depresión extrema con ideas muy raras en mi cabeza durante mucho tiempo.
Segunda chica: Muy simpática, si bien no me gustaba mucho fisicamente podría haber iniciado algo si yo no la hubiera pecheado y haber sido tan cerrado y temeroso. Resultado: La segunda salida que le proponía me decía que sí pero que luego no podía por varios motivos, me cansé y nunca más le hablé.
Tercera chica: Una mujer 9 años mayor que yo (tenía 22) con un hijo de 8 años y viuda que solo fué al encuentro para una amistad aclarado de entrada por ella. Resultado: Solo amistad y al día de la fecha sigo hablando muuuy de vez en cuando con ella.
Bonus: Varios chats con chicas por MSN “capturadas” del extinto chat de uol, algunos chats hots, pero sin seguir conseguir que alguna me mostrará por webcam siquiera ¡una teta!. Tres veces plantado por una chica que chateaba y hablaba por teléfono pero no se animaba a conocerme y además: ¡era horrible!. Pero con tal de estar con alguien que no fuera pagando agarraba lo que sea jajajj
Año 2009: Fin de verano, luego de unas minivacaciones con mi familia por demás de aburrida ya que estar con mi mamá en la playa no suena muy bien ¿no?. Me encuentro de nuevo en la computadora Master Race Athlon 64 x2 con video onboard y LCD de 17” 4:3 que me había comprado a principio de año chateando en UOL, viendo que podía surgir de nuevo entre tantas desilusiones.
Era un sábado de febrero caluroso y soleado, con un ventilador en mi virgocueva, cuando de repente entre tantos “Hola” que había enviado a los nicks con nombres de supuestas mujeres, me responde una de estas mujeres. Hasta aquí todo normal, pero por arte de magia o iluminación del sol del atardecer que entraba por mi ventana, me iluminó también la mente para entablar una rica conversación por demás de atractiva que lógico hizo que luego accediera a su e-mail para agregarla al MSN. Acto seguido y luego de otro breve chat ahora por el MSN, intercambiamos algunas fotos y la figura que veo es la siguiente: Castaña de cabellos ondulados, ojos café con carita redondita, unos pechos pronunciados y deliciosos, cintura y abdomen planos y cola normal. Todo esto lo sé ya que me había pasado una foto de bikini que se había sacado unos días atrás con pose discreta pero la bikini ya calentaba todo. No podía creer la mujer físicamente que había encontrado y que había charlado muy distendidamente antes sin haberla visto por fotos.
Anonadado y con toda la experiencia encima de haber chateado con muchísimos Robertos, sin titubear le pido si podíamos vernos por webcam. Para mi sorpresa accede y mis ojos, corazón y chota se me llenaron de sorpresa: ¡era real! Estuvimos conversando unos minutos, luego cortamos y seguimos por chat. Era ya de noche tipo 20hs, ideal para invitarla a salir a tomar algo, ella no accede pero que le encantaría el fin de semana que viene. Así que fueron pasando los días y seguimos hablando tanto por chat como por teléfono hasta que llegó ese sábado. La invité al accesible y económico Abasto previo encuentro en un punto que nos quedaba a ambos cómodo.
Los momentos previos al encuentro comienzan con un buen baño, la mejor pilcha que tenía, un perfume que no era más que Axe y los nervios de acero, pero firme para que salga todo bien: no iba con la mente a coger, estaba resignado o no sé que, solo a conocerla más y ver si era la media naranja que estaba buscando por tantos años. Salgo y tomo los 2 bondis que me separaban del punto de encuentro para luego ir al Abasto. Llego 15 minutos antes de las 20hs que habíamos quedado así que espero. 20.10hs y todavía no llegaba. Espero. 20.15hs le envío un SMS y me contesta que ya llegaba. Espero. En eso mirando para un lado de la calle, del otro lado me dice una preciosa voz: “Hola, ¿Matías?” Me doy vuelta y a partir de ese momento mi vida cambió para siempre.
Al día de la fecha tengo 32 años, con muchos proyectos y sueños. Mi vida no es perfecta, es normal, pero con muchas ganas de trascender de manera positiva. Viví millones de nuevas experiencias desde ese encuentro, las cuales toque muchas veces fondo, pero me enseñaron a levantarme y retomar. Me sigue pasando y lo sigo haciendo, me caigo, pero me levanto. Me gustaría que me cuenten también sus experiencias y si ahora están en una situación de virgohistoria les comento lo siguiente: La luz del atardecer que me iluminó no fue nada más que sentirme bien conmigo mismo, ubicarme en ese momento y valorar lo que tengo, aunque sea muy poco, como solo ese rayo de sol que entraba por la ventana, pero fué suficiente para valorar ese rayo que tenía, aprovechar y vivir el momento. No me salvó nadie, yo solo me salvé y terminé con la virgohistoria.
Buenos hasta aquí lo mio. Seguramente contaré otras historias, ya no virgo, sino experiencias o pelotudeces que hice y me pasaron, pero dependerá también de la demanda que tenga jaja
Espero que les haya gustado y dejen comentarios. Saludos
Resumen level 5: Debut sexual, otras pecheadas, final feliz y reflexión