Resulta que andaba haciendo unos mandados por la city, cosa que odio porque me obliga a tener que cruzarme con gente desagradable y comerciantes que se la dan de piola... es por eso que siempre elijo ir al chino más cercano, los asiáticos son más tranqui y no se la pasan diciendo ganzadas... ya me había tenido que fumar la estupidez del kiosquero que ante mi pedido ''un Philip de diez'', exclamó ''un Felipe diego''... tremendo pelotudo...
Ya con los huevos hinchados como dos fiat 600 procedí a realizar las compras en los chinos, eran dos o tres pavadas por lo tanto en 1 minuto ya estaba listo para pasar por la caja. Comencé a hacer la fila para pagar e irme cuando de repente recordé que me faltaba tomar una cosa más, no recordaba bien que era pero sabía que me estaba olvidando de algo. Me sumergí en un trance para tratar de aclarar mi mente a medida que la fila avanzaba cuando de repente mi intrínseco pensar fue interrumpido por una pareja que, al verme indeciso me preguntó si yo estaba haciendo la fila... en ese momento yo estaba tratando de recordar qué era lo que me faltaba agarrar, todo el potencial de mi mente estaba dedicado a eso, mis recursos neuronales estaban colmados, enajenados en tratar de resolver el periplo de la incertidumbre de no saber que mierda tenía que comprar... así que mi respuesta ante la pregunta fue digna de un autismo crónico e incurable... Solo atiné a exclamar un eterno ''eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee'' bien al estilo Diegote, como si me hubiese empapotado con la mejor merluza que el dinero pueda comprar... luego de la diegotada tiré un insípido ''no'' y salí corriendo de la fila...
Comencé a dar vueltas, no sabía aun que era lo que me faltaba llevar, así que decidí volver a la fila... para ese entonces no solo había cedido mi lugar sino que ahora tenía 5 personas más por delante...
La compra de 1 minuto se convirtió en una eterna espera... Cada día más autista
Ya con los huevos hinchados como dos fiat 600 procedí a realizar las compras en los chinos, eran dos o tres pavadas por lo tanto en 1 minuto ya estaba listo para pasar por la caja. Comencé a hacer la fila para pagar e irme cuando de repente recordé que me faltaba tomar una cosa más, no recordaba bien que era pero sabía que me estaba olvidando de algo. Me sumergí en un trance para tratar de aclarar mi mente a medida que la fila avanzaba cuando de repente mi intrínseco pensar fue interrumpido por una pareja que, al verme indeciso me preguntó si yo estaba haciendo la fila... en ese momento yo estaba tratando de recordar qué era lo que me faltaba agarrar, todo el potencial de mi mente estaba dedicado a eso, mis recursos neuronales estaban colmados, enajenados en tratar de resolver el periplo de la incertidumbre de no saber que mierda tenía que comprar... así que mi respuesta ante la pregunta fue digna de un autismo crónico e incurable... Solo atiné a exclamar un eterno ''eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee'' bien al estilo Diegote, como si me hubiese empapotado con la mejor merluza que el dinero pueda comprar... luego de la diegotada tiré un insípido ''no'' y salí corriendo de la fila...
Comencé a dar vueltas, no sabía aun que era lo que me faltaba llevar, así que decidí volver a la fila... para ese entonces no solo había cedido mi lugar sino que ahora tenía 5 personas más por delante...
La compra de 1 minuto se convirtió en una eterna espera... Cada día más autista