La filtración global de documentos sobre cuentas negras y sociedades radicadas en paraísos fiscales encuentra a la Argentina –otra vez– como pujante protagonista.
Entre los mencionados como evasores en la investigación del consorcio internacional de periodistas de investigación (ICIJ), aparece el nombre del ministro de Finanzas, Luis Caputo. Y también el de su par de Energía, Juan José Aranguren.
Apenas se produjo la revelación, desde la oposición reclamaron la “renuncia inmediata” del funcionario. Sin embargo, en el Gobierno nacional tomaron todo el asunto con naturalidad y confirmaron que “son temas que a la gente le chupan un huevo”.
“Así como con el asunto de Maldonado querían voltear a Patricia (Bullrich) por el súper laburo que está haciendo contra el narcotráfico, con el tema este de los Paradise Papers buscan complicar la excelente y multimillonaria adquisición de deuda externa que Luisca (Puto) está llevando adelante”, definieron en las redes sociales.
“Ese Alconada Mon es un tremendo gato”, opinaron cerca del ministro, en referencia al periodista de La Nación que está detrás de las revelaciones.
Desde los Estados Unidos, allegados al hombre de la polémica salieron a cruzar las versiones. Según creen, “todo se trata de una campaña de desprestigio de los K porque hace unos días perdieron las elecciones”.
“Ese Alconada Mon es un tremendo gato”, opinaron además cerca del ministro, en referencia al periodista del diario La Nación que está detrás de las revelaciones. Y en la misma línea ratificaron que Caputo no dará el brazo a torcer “aunque algunos pongan palos en la deuda”.