A veces necesitamos expresarnos con demasiada necesidad, pero no vale la pena desanimarte y decírselo de forma tan directa a alguien.
Solución: ¡se pasivo-agresivo!
Es cierto que algunos de los ejemplos en esta lista marcan la línea entre pasivo-agresivo y alguien completamente agresivo. Pero, con suerte, te darán algo de inspiración para la próxima vez que tu compañero haga algo estúpido y desees vengarte. Aquí 11 ideas.