Jim Carrey es uno de los personajes más importantes dentro de la industria cinematográfica de los últimos 20 años. Sus papeles, generalmente cómicos, se han convertido en clásicos modernos, y su método actoral no sólo ha cautivado a millones, sino que ha servido de referencia a quienes aspiran a entrar al mundo de comedia.

Inspirado por su padre, un contador canadiense, Carrey comenzó a hacer stand up a los 17 años. Cuando cumplió 19 ya era uno de los nombres que más público atraían en el club Yuk Yuk´s de Toronto, entonces se marchó a Los Ángeles a probar suerte entre los grandes.
Poco a poco Carrey se hizo de un nombre mientras aparecía en películas de bajo presupuesto y series de televisión. Fue en los 90 cuando realmente se dio a conocer. Con un estilo único, Carrey ha aprendido a trasladar la gesticulación y emotividad de sus personajes cómicos al drama, género en el que ha tenido resultados agridulces. Y aunque muchas veces la comedia de este actor es menospreciada porque sus filmes trivializan la realidad y explotan la imaginación, siempre se ha dicho que uno de los géneros más difíciles es la comedia. Carrey ha logrado hacer reír al público durante 30 años, pero también lo ha hecho llorar, ganándose un lugar entre los grandes de la comedia.
Las siguientes son algunas de las mejores películas que el talentoso cómico ha protagonizado.
Man on the Moon – Milos Forman (1999)

No sólo tuvo la oportunidad de trabajar con el director de Amadeus y One Flew Over the cukoo´s nest, en esta película, Jim Carrey hizo un homenaje a una de sus fuentes de inspiración para entrar en el mundo de la comedia: Andy Kaufman. La película tiene tintes biográficos, pero en gran parte de ella se tomaron libertades creativas para rendir tributo al hombre que vivió bajo los reflectores por tantos años. Recibiendo el título por una canción que REM hizo para Kaufman años antes de que se creara la película, esta canción es, sin duda, uno de los momentos en los que el cine y la música erizan la piel y pueden hacer derramar lágrimas a más de uno al ver la vida de uno de los grandes cómicos estadounidenses.
The Mask – Chuck Russel (1994)

La cinta que lanzó al estrellato a una joven llamada Cameron Diaz es una cátedra de la comedia de Carrey. Con su gesticulación exagerada, miradas inquietantes y un humor bufonesco, esta comedía basada en los cómics de Dark Horse fue un éxito en taquilla y es para muchos la mejor comedia del actor. La cinta fue nominada a mejores efectos especiales y Jim Carrey fue nominado tanto al Globo de Oro como al premio Raspberry a peor nuevo actor, pero la influencia de la cinta fue tal que incluso tuvo su propia caricatura.
Bruce Almighty – Tom Shadyac (2003)

Con una carrera consolidada en Hollywood, esta cinta salió casi 10 años después de The Mask y en ese momento Jim Carrey no necesitaba probar a nadie su talento en la comedia. Esta película que protagonizó junto a Morgan Freeman y Jennifer Aniston, es una de las más recordadas en su filmografía. Cuando pierde la fe en Dios, Bruce se encuentra con él y recibe todos sus poderes. La comedia que invita a la reflexión fue una de las películas más populares de ese año.
Ace Ventura – Tom Shadyac (1994)

El papel que lo impulsó a la fama. Jim Carrey comenzó la lista de personajes excéntricos interpretando al famoso detective de mascotas que debe recuperar al delfín perdido de los Miami Dolphins y, hasta cierto punto, la estrella deportiva Dan Marino. Con una trama absurda, esta cinta fue la que mostró la genialidad del actor canadiense e impulsó su trabajo en Hollywood.
Dumb and Dumber – Peter & Bobby Farrelly (1994)

Parece que 1994 fue el año de Jim Carrey, tres de sus más célebres películas se estrenaron ese año, tres actuaciones memorables, irreverentes e incluso perturbadoras. Pocos sabían que el actor que dio vida a Lloyd Christmas se convertiría en un referente en la comedia de los 90 en adelante. Con una triste precuela pero una secuela incluso más decepcionante, la película demuestra que existen filmes que deben morir en paz.
Lier Lier – Fletcher Reed (1997)

Un abogado que nunca pasa tiempo con su hijo es maldecido con la verdad. A partir de un deseo de su hijo, el abogado mentiroso y engañoso interpretado por Carrey es forzado a siempre ser honesto en un mundo y un trabajo que se rige por el engaño. El trabajo corporal del actor se pone a prueba en una lucha interna que sucede en el baño, uno de los momentos cumbre de la película.