Imagino que todos, alguna vez en nuestra vida, habremos deseado que Sylvester se coma al insoportable y andrógino Tweety, que el Coyote se coma al Correcaminos (por lo pronto alguna vez lo alcanzó), y que Tom se coma a Jerry. Lo anterior se justificaba porque estos personajes (odiados-amados) siempre se salían con la suya, y terminaban incólumes, a pesar que a veces les correspondía un justo castigo.
La verdad que los resultados no son tan agradables y satisfactorios como lo hubiese esperado; sin embargo, si resultan algo curiosos (y chocantes)

Salute
La verdad que los resultados no son tan agradables y satisfactorios como lo hubiese esperado; sin embargo, si resultan algo curiosos (y chocantes)

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