El photobomb más caro de la historia
El Espacio.- Nueve años le tomó a la nave New Horizons llegar hasta Plutón. Nueve años de viaje por el espacio y muchos años más atrás de investigación y desarrollo para lograr esta nueva hazaña de la humanidad.
Gonzalo Higuaín se volvió a vestir de villano, esta vez no solo de Argentina, sino del mundo entero.
Por culpa de Higuaín, los seres humanos no pudieron disfrutar plenamente de la fotografía más nítida del planeta enano que se haya tomado en la historia.
Un recorrido de 3,000 millones de millas terminó arruinado porque, en ese preciso instante, el balón del penalty que pateó en la final de la Copa América se atravesó en la cámara del New Horizons, provocando un photobomb que tiene a la NASA llorando de rodillas y maldiciendo al Pipita.
“Ahora vas y tomas una foto que salga bien”, le habría exigido el director de la NASA, John Johnston, al futbolista argentino, ante el coraje de ver arruinadas sus expectativas por un penalty mal cobrado.
Higuaín no quiso responsabilizarse por el agravio y se defendió argumentando que hay otros balones convertidos en cuerpos celestes que pudieron ser los que ocasionaran el trágico evento, como el de Sergio Ramos o el de García Aspe de Estados Unidos’94.
El Espacio.- Nueve años le tomó a la nave New Horizons llegar hasta Plutón. Nueve años de viaje por el espacio y muchos años más atrás de investigación y desarrollo para lograr esta nueva hazaña de la humanidad.
Gonzalo Higuaín se volvió a vestir de villano, esta vez no solo de Argentina, sino del mundo entero.
Por culpa de Higuaín, los seres humanos no pudieron disfrutar plenamente de la fotografía más nítida del planeta enano que se haya tomado en la historia.
Un recorrido de 3,000 millones de millas terminó arruinado porque, en ese preciso instante, el balón del penalty que pateó en la final de la Copa América se atravesó en la cámara del New Horizons, provocando un photobomb que tiene a la NASA llorando de rodillas y maldiciendo al Pipita.
“Ahora vas y tomas una foto que salga bien”, le habría exigido el director de la NASA, John Johnston, al futbolista argentino, ante el coraje de ver arruinadas sus expectativas por un penalty mal cobrado.
Higuaín no quiso responsabilizarse por el agravio y se defendió argumentando que hay otros balones convertidos en cuerpos celestes que pudieron ser los que ocasionaran el trágico evento, como el de Sergio Ramos o el de García Aspe de Estados Unidos’94.