Hola linces, este post me inspiró el usuario @JuangoDiarrea con su post para contarles la primer virgohistoria con final feliz de Taringa (real ya que las que encontré parecen muy rebuscados o poco creíbles).
Allá por el año 2000 tenía 15 años, siendo un buen adolescente virgo: gordito, con aparatos en los dientes, granitos en la cara, tímido, introvertido y antisocial. Fan de dragon ball, los caballeros del zodiaco, mortal kombat, nivel x y volver al futuro. Tengo una nariz pronunciada (o cabeza chiquita jaja) y con todas las burlas y apodos que ello conllevaba por parte de mis compañeros. Mi autoestima por el piso y con las mujeres el miedo a hablarles, y mucho menos decirle lo que sentía a la compañera que me gustaba por esa época. La llamaré Nancy para esta virgohistoria.
Pasé todo el secundario (hasta el año 2002, maldito polimodal) sin siquiera poder decirle algo más que un “hola” a Nancy. O solo hablar de temas que eran de estudios cuando tocaba hacer grupo con ella. Por el final de la secu se puso de novia con un flaco y luego jamás supe de ella hasta una década después por Facebook con varios críos aunque igual de cogestible que en su juventud.
Jamás fui a educación física ya que era muy malo para los deportes y me daba vergüenza, a fin de año el profesor me hacía dar un trabajo práctico, correr un par de vueltas y me aprobaba de lástima. Nunca fui a algún cumpleaños de 15 de mis compañeras y solo alguna que otra salida esporádica con mis compañeros (no amigos) por las noches en boliches, las cuales se tornaban aburridas para mí (bandana, mambrú, cumbia villera, en pleno apogeo). Por esa época académica, jamás tuve la oportunidad de dar si quiera un beso al sexo opuesto y mucho menos “llevar los pibes al colegio”.
Solo quedaba las virgonoches de findes sin salir solo en casa con la compu conectándome a los chats del extinto uol, ciudad o msn, también el novedosísimo programa para hacer videoconferencias Netmeeting con sus servidores ILS públicos y turbios en busca de una lincesa que siquiera muestre que era mujer, ya que la mayoría eran los primeros Robertos de la web. Y en caso de encontrar por chat una chica, pechear con un inocuo y aburrido “hola”… “como estás”… Y si estaba cansado, pedir desesperadamente el valioso MSN; si ocurría el milagro de que me lo pasara, luego de nuevo: “hola”… y apresuradamente pedir “tenés fotos?” o “tenés cam?” con tal de ver algo de una mujer!!
Así que si bien he entablado charla y algunos contactos femeninos, no salí con lincesa alguna hasta muchos años después. Pero que gracias a todos esos dolorosos años hiciera que termine como anuncié en el título del post. Mientras, era solo fantasías eróticas que me hacían explotar los hue…sos, ratoneos y reuniones con manuela de todos colores y posiciones con las fotos que pasaban las minas calientas pavas y al final quedar en nada más que eso. Nunca encontrarnos en persona ya sea por timidez (o forreada) de ellas, y también por distancias: Tenía la puta suerte de entablar charla con chicas que vivían a millones kilómetros de mi casa. Además, no contaba con dinero ya que apenas alcanzaba para el morfi en casa.
Terminado el secundario empecé a trabajar en una imprenta atendiendo al público, y como todo pretaringuero virgo en ese momento me enamoré perdidamente de la secretaria de un estudio jurídico, quién venía a sacar fotocopias de expedientes y otras cosas. De tanto venir empezamos a tener una charla por demás de discreta, aunque en mi cabeza perversa y sedienta de tan solo un aliento de esa mujer, me imaginaba todo lo inimaginable que le podía hacer. Motivado por un compañero quién no tenía problema alguno con las mujeres me decía: “Dale, sacale el teléfono” o “Invitala a salir” o también “Decile que es muy linda, que te gustaría salir a tomar algo, total, el No ya lo tenés”. Por fin, tuve el teléfono de su laburo, pero no por la ayuda de mi compañero o coraje mío, sino de pedo ya que dejó encargado un trabajo y tenía que pedírselo para avisarle cuando estaba listo.
Pasado varios días o semanas, y sabiendo que ella iba a atender ya que era la secretaria y motivado por mi compañero, llamé una tarde de viernes, con voz temblorosa, tartamudeo e inseguro le dije:
Macho alfa pelo en el pecho: - Hola (nombre de la lincesa) como estás, soy el chico de la fotocopiadora.
Secretaria de estudio que se partía sola, flaquita, morocha angelical: - Ah hola como estás?...
Macho: -Bien, acá te llamaba para decirte si querías salir a tomar algo…
Secretaria: -Ahh.. ehh.. no gracias… es que tengo novio.
Pollito mojado y desilusionado: -Ah bueno, disculpá.
Secretaria: -Todo bien, chau
Pollito: -Chau nos vemos…
Luego de eso, con casi lágrimas en mis ojos le comenté a mi compañero, quien me animaba y decía: “Está bien, por lo menos te animaste, y además aunque sea un poquito la habrás dejado pensando”, pero para mí fue un fracaso rotundo que, luego de varios días ellá volvió como siempre y siguió viniendo naturalmente sin que hubiera pasado el llamado, pero yo ya apenas le hablaba, o hablaba cortante; así hasta que dejo de venir y al tiempo yo me fui de ese trabajo ya que había juntado guita y quería empezar la facu.
Bueno hasta aquí la primera parte, en breve pasaré la segunda para seguir con esta virgohistoria con final feliz real. Muchas gracias!
Resumen Lvl 5: Presentación y descripción mía, anecdotas en secu y laburo, pecheada con dos minas, y continuará...
Segunda parte:
Tercera parte:
Primero voy a mi descripción en aquellas épocas
Allá por el año 2000 tenía 15 años, siendo un buen adolescente virgo: gordito, con aparatos en los dientes, granitos en la cara, tímido, introvertido y antisocial. Fan de dragon ball, los caballeros del zodiaco, mortal kombat, nivel x y volver al futuro. Tengo una nariz pronunciada (o cabeza chiquita jaja) y con todas las burlas y apodos que ello conllevaba por parte de mis compañeros. Mi autoestima por el piso y con las mujeres el miedo a hablarles, y mucho menos decirle lo que sentía a la compañera que me gustaba por esa época. La llamaré Nancy para esta virgohistoria.
Vida en la secundaria
Pasé todo el secundario (hasta el año 2002, maldito polimodal) sin siquiera poder decirle algo más que un “hola” a Nancy. O solo hablar de temas que eran de estudios cuando tocaba hacer grupo con ella. Por el final de la secu se puso de novia con un flaco y luego jamás supe de ella hasta una década después por Facebook con varios críos aunque igual de cogestible que en su juventud.
Jamás fui a educación física ya que era muy malo para los deportes y me daba vergüenza, a fin de año el profesor me hacía dar un trabajo práctico, correr un par de vueltas y me aprobaba de lástima. Nunca fui a algún cumpleaños de 15 de mis compañeras y solo alguna que otra salida esporádica con mis compañeros (no amigos) por las noches en boliches, las cuales se tornaban aburridas para mí (bandana, mambrú, cumbia villera, en pleno apogeo). Por esa época académica, jamás tuve la oportunidad de dar si quiera un beso al sexo opuesto y mucho menos “llevar los pibes al colegio”.
Solo quedaba las virgonoches de findes sin salir solo en casa con la compu conectándome a los chats del extinto uol, ciudad o msn, también el novedosísimo programa para hacer videoconferencias Netmeeting con sus servidores ILS públicos y turbios en busca de una lincesa que siquiera muestre que era mujer, ya que la mayoría eran los primeros Robertos de la web. Y en caso de encontrar por chat una chica, pechear con un inocuo y aburrido “hola”… “como estás”… Y si estaba cansado, pedir desesperadamente el valioso MSN; si ocurría el milagro de que me lo pasara, luego de nuevo: “hola”… y apresuradamente pedir “tenés fotos?” o “tenés cam?” con tal de ver algo de una mujer!!
Así que si bien he entablado charla y algunos contactos femeninos, no salí con lincesa alguna hasta muchos años después. Pero que gracias a todos esos dolorosos años hiciera que termine como anuncié en el título del post. Mientras, era solo fantasías eróticas que me hacían explotar los hue…sos, ratoneos y reuniones con manuela de todos colores y posiciones con las fotos que pasaban las minas calientas pavas y al final quedar en nada más que eso. Nunca encontrarnos en persona ya sea por timidez (o forreada) de ellas, y también por distancias: Tenía la puta suerte de entablar charla con chicas que vivían a millones kilómetros de mi casa. Además, no contaba con dinero ya que apenas alcanzaba para el morfi en casa.
Primeros pasos en la vida laboral
Terminado el secundario empecé a trabajar en una imprenta atendiendo al público, y como todo pretaringuero virgo en ese momento me enamoré perdidamente de la secretaria de un estudio jurídico, quién venía a sacar fotocopias de expedientes y otras cosas. De tanto venir empezamos a tener una charla por demás de discreta, aunque en mi cabeza perversa y sedienta de tan solo un aliento de esa mujer, me imaginaba todo lo inimaginable que le podía hacer. Motivado por un compañero quién no tenía problema alguno con las mujeres me decía: “Dale, sacale el teléfono” o “Invitala a salir” o también “Decile que es muy linda, que te gustaría salir a tomar algo, total, el No ya lo tenés”. Por fin, tuve el teléfono de su laburo, pero no por la ayuda de mi compañero o coraje mío, sino de pedo ya que dejó encargado un trabajo y tenía que pedírselo para avisarle cuando estaba listo.
Pasado varios días o semanas, y sabiendo que ella iba a atender ya que era la secretaria y motivado por mi compañero, llamé una tarde de viernes, con voz temblorosa, tartamudeo e inseguro le dije:
Macho alfa pelo en el pecho: - Hola (nombre de la lincesa) como estás, soy el chico de la fotocopiadora.
Secretaria de estudio que se partía sola, flaquita, morocha angelical: - Ah hola como estás?...
Macho: -Bien, acá te llamaba para decirte si querías salir a tomar algo…
Secretaria: -Ahh.. ehh.. no gracias… es que tengo novio.
Pollito mojado y desilusionado: -Ah bueno, disculpá.
Secretaria: -Todo bien, chau
Pollito: -Chau nos vemos…
Luego de eso, con casi lágrimas en mis ojos le comenté a mi compañero, quien me animaba y decía: “Está bien, por lo menos te animaste, y además aunque sea un poquito la habrás dejado pensando”, pero para mí fue un fracaso rotundo que, luego de varios días ellá volvió como siempre y siguió viniendo naturalmente sin que hubiera pasado el llamado, pero yo ya apenas le hablaba, o hablaba cortante; así hasta que dejo de venir y al tiempo yo me fui de ese trabajo ya que había juntado guita y quería empezar la facu.
Bueno hasta aquí la primera parte, en breve pasaré la segunda para seguir con esta virgohistoria con final feliz real. Muchas gracias!
Resumen Lvl 5: Presentación y descripción mía, anecdotas en secu y laburo, pecheada con dos minas, y continuará...
Segunda parte:
Tercera parte: