Ellos confiesan que esto es lo que han dicho ellas para arruinar el momento
Algunos hombres han escuchado algunos comentarios muy malos después de tener relaciones íntimas, muchos con el solo oírlos perdieron el interés en esa mujer y fue la última vez que la vieron.
Lo peor que han oído los hombres en la cama:
Lo peor que han oído los hombres en la cama:
Lucas (37 años): "Estábamos en plena consumación del acto cuando a ella se le escapó un 'te quiero'. Me cortó mucho el rollo porque los dos sabíamos que eso sólo eran relaciones y ya".
Gonzalo (35 años): "En mi caso, lo habitual es que ella termine después que yo. Yo necesito un tiempo para recuperarme. Con la mayoría de las chicas con las que he estado no ha habido problema. Pero una me dijo algo que me sentó mal: 'No puedes más, o qué'. Solo necesitaba un poco de tiempo".
Sebastian (28 años): "Una chica me dijo 'cómeme el bacalao', y me bajó las intenciones a los pies. Usar palabras que denoten olor a pescado o suciedad me parece contraproducente".
Padro (50 años): "Me sentí mal cuando, nada más terminar, una chica se levantó y se puso a hacer cosas, como contestar mensajes,mientras me quedé mirando, tumbado, con cara de no entender nada".
Alberto (34 años): "Me ha pasado varias veces: que me pregunten insistentemente si ella es la mejor de todas con las que he estado. Creo que no hay necesidad de establecer un ranking".
Edgar (26 años): "Estaba acostándome con mi novia en su casa, por segunda vez, cuando su madre atravesó la puerta de la habitación gritando: '¡Te he dicho mil veces que no te encierres en tu cuarto!”.
Rodrigo (40): "Me enrollé con una chica que tenía un cerdo de mascota y se empeñó en dejarlo en el cuarto mientras lo hacíamos. Ninguna broma con esto, ¿eh? El cerdo no paraba de hacer ruidos y olisquearme los pies. Así es imposible".
Raúl (49 años): "Una antigua novia que tuve de joven me dijo en pleno acto que quería tener un hijo. Ya no pude seguir".
Juan (43 años): "Estuve saliendo con una chica que sólo quería hacerlo en sitios públicos. Cada vez buscaba lugares más comprometidos, como una sala de cine, probadores hasta arriba de gente o el baño de casa cuando estaban todos los miembros de mi familia en el salón. Era imposible concentrarse y disfrutar".
Sebastian (28 años): "Una chica me dijo 'cómeme el bacalao', y me bajó las intenciones a los pies. Usar palabras que denoten olor a pescado o suciedad me parece contraproducente".
Padro (50 años): "Me sentí mal cuando, nada más terminar, una chica se levantó y se puso a hacer cosas, como contestar mensajes,mientras me quedé mirando, tumbado, con cara de no entender nada".
Alberto (34 años): "Me ha pasado varias veces: que me pregunten insistentemente si ella es la mejor de todas con las que he estado. Creo que no hay necesidad de establecer un ranking".
Edgar (26 años): "Estaba acostándome con mi novia en su casa, por segunda vez, cuando su madre atravesó la puerta de la habitación gritando: '¡Te he dicho mil veces que no te encierres en tu cuarto!”.
Rodrigo (40): "Me enrollé con una chica que tenía un cerdo de mascota y se empeñó en dejarlo en el cuarto mientras lo hacíamos. Ninguna broma con esto, ¿eh? El cerdo no paraba de hacer ruidos y olisquearme los pies. Así es imposible".
Raúl (49 años): "Una antigua novia que tuve de joven me dijo en pleno acto que quería tener un hijo. Ya no pude seguir".
Juan (43 años): "Estuve saliendo con una chica que sólo quería hacerlo en sitios públicos. Cada vez buscaba lugares más comprometidos, como una sala de cine, probadores hasta arriba de gente o el baño de casa cuando estaban todos los miembros de mi familia en el salón. Era imposible concentrarse y disfrutar".