El nombre “Prometeo” tiene su origen griego y significa el ( Προμηθεύς, "el que ve más allá”) o que se anticipa a los hechos.
Según la leyenda, “Prometeo” descendía de una antigua generación de Dioses que habían sido destronados por “Zeus”. Era hijo del Titán “Japeto” (hijo de Urano y Gea, la Tierra). Durante la Titanomaquia, luchó al lado de los dioses.
En agradecimiento a su fidelidad, el dios supremo del Olimpo le encargó a él la responsabilidad de crear la vida sobre la Tierra.
Prometeo trabajó cuidadosamente en una criatura a semejanza de los dioses, los humanos.
Prometeo pidio el fuego para ellos, pero Zeus, sintiendo celos de ellos, decidió vengarse privándolos del mismo.
Por esa causa, sintiendo pena de su creación, robó el fuego a los dioses (del carro de Helios, dios del Sol, o de la forja de Hefesto, el dios herrero), prendiendo éste en una ramita de hinojo para entregarlo a la humanidad.
Sintiendose traicionado Zeus lo envío a este al desierto de Citia, donde fue atado a una pared de un terrible abismo, con cadenas inquebrables, en una peñasco de la montaña del “Caucasó”, de “Pie”, sin reposo alguno, durante 30 siglos, sufriendo la amargura de que su hígado fuera devorado por un “Águila” durante el dia, para después, que dicho órgano se reconstuya durante la noche.
Finalmente llego el día de su redención. Hércules, pasando por allí con los Argonautas, al ver al águila devorando el hígado, mato al Aguila y lo libero.
Prometeo simboliza la innovación espiritual, el rescate de lo justo y verdadero, a costa del sacrificio y el sufrimiento.
Según la leyenda, “Prometeo” descendía de una antigua generación de Dioses que habían sido destronados por “Zeus”. Era hijo del Titán “Japeto” (hijo de Urano y Gea, la Tierra). Durante la Titanomaquia, luchó al lado de los dioses.
En agradecimiento a su fidelidad, el dios supremo del Olimpo le encargó a él la responsabilidad de crear la vida sobre la Tierra.
Prometeo trabajó cuidadosamente en una criatura a semejanza de los dioses, los humanos.
Prometeo pidio el fuego para ellos, pero Zeus, sintiendo celos de ellos, decidió vengarse privándolos del mismo.
Por esa causa, sintiendo pena de su creación, robó el fuego a los dioses (del carro de Helios, dios del Sol, o de la forja de Hefesto, el dios herrero), prendiendo éste en una ramita de hinojo para entregarlo a la humanidad.
Sintiendose traicionado Zeus lo envío a este al desierto de Citia, donde fue atado a una pared de un terrible abismo, con cadenas inquebrables, en una peñasco de la montaña del “Caucasó”, de “Pie”, sin reposo alguno, durante 30 siglos, sufriendo la amargura de que su hígado fuera devorado por un “Águila” durante el dia, para después, que dicho órgano se reconstuya durante la noche.
Finalmente llego el día de su redención. Hércules, pasando por allí con los Argonautas, al ver al águila devorando el hígado, mato al Aguila y lo libero.
Prometeo simboliza la innovación espiritual, el rescate de lo justo y verdadero, a costa del sacrificio y el sufrimiento.