EL ENIGMA DE LA ESFINGE

En las cercanías de Tebas, delante de uno de los siete portales de la ciudad, yacía un monstruo sanguinario, la esfinge.
Tenía la costumbre caníbal de hacerle adivinanzas a los pasantes. Mataba a quien no pudiera resolverlas. Como verán, el resolver acertijos era peligroso en aquella época.
Con el tiempo la esfinge comenzó a convertirse en una plaga, porque nadie lograba contestar correctamente sus preguntas.

Hasta que un día pasó Edipo. Éste ya había asesinado a su padre Layos y con ello ya había cumplido con la primera mitad de aquella terrible sentencia del oráculo, que más tarde llevó a Sigmund Freud a la invención del complejo de Edipo.
Él iba entonces camino a Tebas y pasó al lado de la esfinge, quien le hizo la siguiente y famosa pregunta:

“¿Quién camina a la mañana en cuatro, al mediodía en dos y a la noche en tres piernas?”
Edipo sin vacilar respondió correctamente a la pregunta, lo que enfureció a la esfinge, la cuál se tiró en un precipicio y murió.

Edipo recibió a cambio en carácter de recompensa a Yocasta, la viuda del rey de Tebas, como esposa. Y ella era, sin que ninguno de los dos lo supiera en realidad, su propia madre. Así se generan complejos y neurosis.
Pero, ¿qué es lo que le contestó Edipo a la esfinge, para que ella se salga tanto de sus casillas?
Si no llegan a la respuesta, la doy en mi próximo post. Un fuerte abrazo a toda la comunidad.
