Cuentan que Albert Einstein se vestía siempre de la misma forma, usaba básicamente pantalones negros y camisas blancas (o su típico traje gris para situaciones más formales). Tenía varias prendas del mismo color. Al preguntarle el por qué utilizaba la misma combinación de ropa contestó que no le veía sentido gastar su “energía” en escoger colores para combinar su ropa como primera actividad de la mañana, ya que necesitaba toda su energía para resolver problemas más importantes durante el día. Un loco este viejo En los últimos años, se han realizado experimentos interesantes, que nos llevan a concluir que cada vez que tomas una decisión o resistes alguna situación (sentimiento, emoción, acción, etc), estás consumiendo tu energía. En especial existe un tipo de energía que se consume llamada “fuerza de voluntad”. Este tipo de energía también es necesaria para desempeñarnos efectivamente y ser productivos, ya que es la misma energía que nos permite enfocarnos en tareas y actividades. Desgraciadamente, esta energía no es ilimitada, estos estudios han demostrado que los seres humanos tenemos solo un poco de ella, y que cuando la consumimos, tiene que pasar un periodo de “recuperación” para volver a gozar de ella. Cada vez que consumimos nuestras reservas de “fuerza de voluntad”, reducimos nuestra capacidad, por lo tanto, de actuar, desempeñarnos y ser productivos en las tareas subsecuentes ¿Será que Einstein tenía algo de esta información? En la actualidad vivimos en una sociedad donde estamos abrumados por decisión. A donde volteemos, nos encontramos con demasiadas opciones. Esto exige de nosotros que estemos gastando esta energía constantemente al tomar las decisiones pertinentes, que ponernos en la mañana, a que restaurante ir, que ordenar, que automóvil comprar, que zapatos van con ese vestido (para las chicas), etc. Si has tenido la experiencia de comprar una computadora, recordarás la sensación…miles de opciones y la imposibilidad de decir con certeza cuál te conviene, ¿mac o pc?, ¿cuánta capacidad de disco duro?, ¿tamaño de pantalla?, ¿procesador?, ¿tarjeta de video?….una decisión verdaderamente agobiante para alguien que no es experto en la materia. La misma sensación tendrás si quieres comprar un teléfono celular, ¿cuántos modelos diferentes de teléfono celular habrá actualmente? “La multiplicidad de opciones me lleva a la locura” –Albert Einstein Los experimentos que nos han revelado este concepto son generalmente sencillos en diseño, pero reveladores. En el típico experimento, los participantes del estudio son asignados de manera aleatoria a dos grupos. Se espera que ambos grupos participen en dos tareas diferentes. La primera tarea es simple, y cambia levemente para los dos grupos. Al primero simplemente se le pide que realice la actividad (por ejemplo, ver una película graciosa), mientras que al segundo se le pide que además agregue una actividad autoregulatoria (como resistirse a expresar sus emociones) lo cual en teoría consumiría sus reservas de “fuerza de voluntad”). La fase dos consiste en que ambos grupos realicen otra actividad sencilla, la cual requiere de “fuerza de voluntad” para realizarse exitosamente. Durante esta actividad se mide el nivel de productividad y desempeño de ambos grupos. Los resultados de estos estudios consistentemente demuestran que el desempeño del grupo experimental (al que se le pidió autoregulación en la primera tarea) es considerablemente más baja que el grupo control durante la segunda tarea. Los investigadores concluyen que el primer grupo ha “consumido” sus reservas de “fuerza de voluntad”, por lo que la segunda tarea es más difícil para ellos. Estos mismos estudios han demostrado por ejemplo, que después de tener que lidear con decisiones retadoras o días de trabajo de alto estrés y resistencia, las personas son menos propensas a realizar cualquier actividad que requiera de “fuerza de voluntad”, como hacer ejercicio cuando no están acostumbrados a ello, y prefieren actividades que no requieren la utilización de ningún tipo de energía, más pasivas, como el ver televisión. Por otro lado, también apoya la idea de por qué tenemos que enfocarnos en un cambio significativo en nuestra vida (desarrollo de hábitos positivos) a la vez, y por qué esas largas listas de propósitos de año nuevo se quedan solo como eso ropósitos. -----------.----------- Mi refllexion : ¿Cómo puedes integrar este concepto en tu vida diaria para incrementar tu productividad y enfocar tu “fuerza de voluntad” en las actividades más importantes? -Por ahi vi una frase que se me quedo grabadada : " Venimos al mundo sin nada , nada nos llevamos a la tumba , entonces que tenemos que perder ?? , Nada , no ?" Entonces para que nos complicamos la vida , si al final todo lo que tengamos va a quedar en nada , por que pues ? , no creen que trabajar por tener más y más cosas materiales esta de mas ? Si tenemos para comer y vestirnos , ¿no creen que es suficiente ?, bueno eso se los dejo a su criterio . Hasta otra oportunidad taringueros . Saludos , nos vemos y acuerdense que : Fuente:www.exito360.com
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