Un modelo en 3D insinúa que el Anomalocaris (gamba extraña), tenía dientes flexibles
Tras estudiar 400 bocas del Anomalocaris, se demuestra que no era un devorador de trilobites
Resulta que la gran gamba carnívora que una vez gobernó los mares de la Tierra hace unos quinientos millones de años, pudo haber sido en realidad inofensiva. Un nuevo modelo 3-D de las partes de la boca de la Anomalocaris, junto con la evidencia de que estas piezas no eran duras como los dientes, sino flexibles, muestra que el famoso depredador no podría comer las duras cáscaras de los trilobites y otros animales como ellos en los mares primitivos.
Lo que es más, no hay pruebas en el contenido gástrico o las heces fosilizadas, de que el Anomalocaris comiese nada lo suficientemente duro como para dejar una huella fosilizada. De hecho, fue esta falta de evidencia fósil de alguna preferencia dietética - ya que otros animales de la época muestran fragmentos de lo que comían en sus gargantas -, dio el respaldo que inspiró a la investigación, dijo el paleontólogo James "Whitey" Hagadorn, del Museo de la naturaleza y Ciencia de Denver (Denver Museum of Nature & Science).
Enlace: http://www.vistaalmar.es/content/view/1325/208
Tras estudiar 400 bocas del Anomalocaris, se demuestra que no era un devorador de trilobites
Resulta que la gran gamba carnívora que una vez gobernó los mares de la Tierra hace unos quinientos millones de años, pudo haber sido en realidad inofensiva. Un nuevo modelo 3-D de las partes de la boca de la Anomalocaris, junto con la evidencia de que estas piezas no eran duras como los dientes, sino flexibles, muestra que el famoso depredador no podría comer las duras cáscaras de los trilobites y otros animales como ellos en los mares primitivos.
Lo que es más, no hay pruebas en el contenido gástrico o las heces fosilizadas, de que el Anomalocaris comiese nada lo suficientemente duro como para dejar una huella fosilizada. De hecho, fue esta falta de evidencia fósil de alguna preferencia dietética - ya que otros animales de la época muestran fragmentos de lo que comían en sus gargantas -, dio el respaldo que inspiró a la investigación, dijo el paleontólogo James "Whitey" Hagadorn, del Museo de la naturaleza y Ciencia de Denver (Denver Museum of Nature & Science).
Enlace: http://www.vistaalmar.es/content/view/1325/208