Vos que creés conocer mundo, capaz que sos tan ignorante como Colón, que nunca supo en qué continente había desembarcado.
"El mapamundi que nos enseñaron otorga dos tercios al norte y un tercio al sur. Europa es, en el mapa, más extensa que América latina, aunque en realidad América latina duplica la superficie de Europa. La India parece más pequeña que Escandinavia, aunque es tres veces mayor. Estados Unidos y Canadá ocupan, en el mapa, más espacio que África, y en la realidad apenas llegan a las dos terceras partes del territorio africano.
El mapa miente. La geografía tradicional roba el espacio, como la economía imperial roba la riqueza, la historia oficial roba la memoria y la cultura formal roba la palabra."
Eduardo Galeano
Imagen del mundo de Gerardus Mercator (1570), el mapa que todos conocemos y aprendemos, definido por los intereses geopoliticos: Europa el centro del mundo en un Norte mas grande que el Sur. La linea roja es el ecuador: es decir la mitad del mundo. Queda de manifiesto el viejo adagio: “De dos mitades iguales, la más grande es la mejor”.
¿Podés creer que todos nosotros fuimos aleccionados para admirar a Europa y el Hemisferio Norte y para cultivar un insoportable complejo de inferioridad geográfico? No es razonable que esto continúe ocurriendo en tiempos en que tenemos a Google Hearth al alcance de la mano para revelarnos una realidad que rompe los ojos.
Lo que vos mirás habitualmente es el mapamundi de Gerardus Mercator donde el hemisferio norte aparenta mucho más grande que nuestro hemisferio sur, cuando en realidad nuestra área geográfica duplica a la altamente desarrollada, bonita, industrial e imitable. De hecho, el hemisferio norte tiene 30.410.100 en tanto que el sureño suma 62.107.400 kilómetros cuadrados, kilómetro más, kilómetro menos porque con un planeta que ni siquiera es esférico, las mediciones se hacen difíciles.
Groenlandia (que tiene en realidad 2 millones de km2) se ve mas grande que Africa (que tiene en realidad 30 millones de km2).
El Norte (en negro) tiene en realidad 30.410.100 de km2 y el Sur (en blanco) tiene en realidad 62.107.400 de km2. Es decir, el tamaño del Sur es el doble al Norte en la realidad, en el papel ya ven como se ve.
Europa tiene 10.180.000 de km2 y Sud America tiene 17.819.100 de km2. Es decir, casi toda Europa cabe dentro de los 8.514.877 km2 que posee Brasil en la realidad, en el papel ya ven como se ve.
Antes de que montes en cólera contra el pobre Mercator (1512-1594), tené en cuenta que el alemán procuraba facilitarle la vida a los navegantes de su época y del norte de Europa; esa asquerosidad del hemisferio sur era cosa de portugueses y españoles. Además, continuaba la tendencia de los “portulanos”, cartas mas bien náuticas, pensadas para manejar con brújulas, astrolabios y otros adminículos previos al portentoso GPS. Los portulanos más prestigiosos venían de Génova y Venecia, pero también se lucían los catalanes. El portulano que reproducimos era catalán, de 1375 y mostraba al Mar Mediterráneo como centro del mundo, pues así eran las cosas. El Ecuador como mitad exacta del mundo no era de recibo.
Mercator padre e hijo, seguramente favorecidos por la imprenta de otro alemán, Gutenberg, que inventó la democracia de las ideas sin habérselo propuesto.
Gerardus Mercator
Así que Mercator privilegió al hemisferio norte, ubicando el centro del mapa muchísimo más al norte. El resultado fue muy práctico para la navegación de ese entonces, pero absolutamente inconsistente para la comprensión de la forma de los continentes: de ninguna manera debería tomarse como referencia en la educación. A nosotros sudamericanos, nos enseñan a sublimar a los nórdicos hasta con los mapas. Para que veas que Mercator no tenía ninguna animosidad, mirá el mapamundi que hizo su hijo, indicando correctamente la ubicación del Ecuador. Padre e hijo eran la misma cosa, inclusive el progenitor no llegó a terminar el famoso mapa.
Claro que para los cartógrafos, los navegantes y cualquier persona que se pusiera a pensar en el asunto, la tergiversación estaba muy clara, pero nadie hizo nada importante por restablecer la justicia hasta que llegó Arno Peters. Un alemán nos encajó una proyección discriminatoria y otro alemán restableció la justicia … aunque no del todo: el norte rubio y elegante estaba arriba y el sur pardito y tiranzuelo estaba abajo.
Arno Peters
Mapa de Arno Peters
Pero por algo se empieza. ¿Qué creen que dijeron los cartógrafos cuando vieron el mapamundi de Arno Peters en 1974? Le dijeron de todo menos que era bonito, pues ¡que osadía! un cineasta se atrevía a hacer un mapa con las dimensiones más justas, en lugar de continuar con aberraciones políticamente correctas. Peters, que murió en el 2002, nació en Berlín y se doctoró en cinematografía con una tesis sobre propaganda política. Lo cual explica su interés por un mapamundi que consagra todavía enojosos privilegios contra un sur que lucha por desarrollarse y comete sus propias atrocidades, sin necesidad de que el norte se las enseñe.
En realidad Mercator no fue el primero sino el más famoso cartógrafo que privilegió al hemisferio norte y con Arno Peters ocurrió lo mismo respecto a la representación más justiciera del planeta. Aunque la vastedad de fuentes demuestra el error, no resulta suficiente para que nosotros, nuestros hijos y nuestros nietos continúen siendo adiestrados en el error discriminatorio.
Andá y preguntale al nene si es cierto que casi toda Europa cabe dentro de Brasil. Si te mira como diciendo “siempre dije que papá está cada vez más idiota”, es porque las autoridades educativas de todo el hemisferio sur tienen una obediencia asombrosa al euro-centrismo. Es algo así como una confesión de “sudaca” deleznable.
Para comprobar hasta qué punto el usual mapa de Mercator nos induce a error y a complejo de inferioridad, te aconsejamos mirar el excelente blog de Gonzalo Fontanés (http://gonzalofontanes.wordpress.com/2007/09/12/el-mundo-real-de-arno-peters/). Descubrirás por ejemplo, que el Ministerio de Educación Chileno propone dar vuelta el mapa de Mercator tal como lo hizo Torres García en su momento, lo cual restablece la igualdad de los puntos geográficos, pues el Norte no es ni mejor ni peor que el Sur; así como la derecha no debería ser más “diestra” que la “siniestra”. ¡Estamos acorralados por los prejuicios!
Mapa Invertido por Joaquin Torres García
El Ministerio de Educación chileno, copiando al australiano, propone presentar un mapa donde el Sur este arriba y el Norte abajo. Esta es buena idea, considerando que una esfera en el espacio no tiene porque ser vista desde un ángulo determinado. Sin embargo, fuera de lo atrevido y novedoso del proyecto, no enfrenta el objetivo principal: La irrealidad de un mapa creado hace 450 años.
A mediados del siglo XX el ingeniero Buckminster Fuller se preocuparía por el mismo problema. Y para solucionarlo, crearía una de las proyecciones más eficientes desarrolladas hasta el momento. Un mapa Dymaxion, como fue llamado por Fuller, intenta solucionar este problemas de proyecciones utilizando la superficie de un poliedro. El cual, una vez dibujados los continentes, puede ser desdoblado y aplanado para formar un mapa bidimensional que retiene, de esta manera, la mayor parte de las proporciones continentales y la integridad geométrica de los mismos en una representación bidimensional.
Desafortunadamente la manera en la que los mapamundis son dibujos está tan arraigada en la gente, que el mapa más preciso de Fuller resultó ser rechazo.
En Wikipedia pueden ver una excelente animación mostrando como el mapa Dymaxion puede transformarse en bidimensional y tridimensional manteniendo la integridad de la proyección de los continentes.
El mundo es ancho y ajeno, tal como lo describió el peruano Ciro Alegría en 1941; eso no lo podemos remediar. Pero por lo menos, mostralo tal cual es.
Fuente 1
Fuente 2
"El mapamundi que nos enseñaron otorga dos tercios al norte y un tercio al sur. Europa es, en el mapa, más extensa que América latina, aunque en realidad América latina duplica la superficie de Europa. La India parece más pequeña que Escandinavia, aunque es tres veces mayor. Estados Unidos y Canadá ocupan, en el mapa, más espacio que África, y en la realidad apenas llegan a las dos terceras partes del territorio africano.
El mapa miente. La geografía tradicional roba el espacio, como la economía imperial roba la riqueza, la historia oficial roba la memoria y la cultura formal roba la palabra."
Eduardo Galeano
Imagen del mundo de Gerardus Mercator (1570), el mapa que todos conocemos y aprendemos, definido por los intereses geopoliticos: Europa el centro del mundo en un Norte mas grande que el Sur. La linea roja es el ecuador: es decir la mitad del mundo. Queda de manifiesto el viejo adagio: “De dos mitades iguales, la más grande es la mejor”.
¿Podés creer que todos nosotros fuimos aleccionados para admirar a Europa y el Hemisferio Norte y para cultivar un insoportable complejo de inferioridad geográfico? No es razonable que esto continúe ocurriendo en tiempos en que tenemos a Google Hearth al alcance de la mano para revelarnos una realidad que rompe los ojos.
Lo que vos mirás habitualmente es el mapamundi de Gerardus Mercator donde el hemisferio norte aparenta mucho más grande que nuestro hemisferio sur, cuando en realidad nuestra área geográfica duplica a la altamente desarrollada, bonita, industrial e imitable. De hecho, el hemisferio norte tiene 30.410.100 en tanto que el sureño suma 62.107.400 kilómetros cuadrados, kilómetro más, kilómetro menos porque con un planeta que ni siquiera es esférico, las mediciones se hacen difíciles.
Groenlandia (que tiene en realidad 2 millones de km2) se ve mas grande que Africa (que tiene en realidad 30 millones de km2).
El Norte (en negro) tiene en realidad 30.410.100 de km2 y el Sur (en blanco) tiene en realidad 62.107.400 de km2. Es decir, el tamaño del Sur es el doble al Norte en la realidad, en el papel ya ven como se ve.
Europa tiene 10.180.000 de km2 y Sud America tiene 17.819.100 de km2. Es decir, casi toda Europa cabe dentro de los 8.514.877 km2 que posee Brasil en la realidad, en el papel ya ven como se ve.
Antes de que montes en cólera contra el pobre Mercator (1512-1594), tené en cuenta que el alemán procuraba facilitarle la vida a los navegantes de su época y del norte de Europa; esa asquerosidad del hemisferio sur era cosa de portugueses y españoles. Además, continuaba la tendencia de los “portulanos”, cartas mas bien náuticas, pensadas para manejar con brújulas, astrolabios y otros adminículos previos al portentoso GPS. Los portulanos más prestigiosos venían de Génova y Venecia, pero también se lucían los catalanes. El portulano que reproducimos era catalán, de 1375 y mostraba al Mar Mediterráneo como centro del mundo, pues así eran las cosas. El Ecuador como mitad exacta del mundo no era de recibo.

Mercator padre e hijo, seguramente favorecidos por la imprenta de otro alemán, Gutenberg, que inventó la democracia de las ideas sin habérselo propuesto.
Gerardus Mercator
Así que Mercator privilegió al hemisferio norte, ubicando el centro del mapa muchísimo más al norte. El resultado fue muy práctico para la navegación de ese entonces, pero absolutamente inconsistente para la comprensión de la forma de los continentes: de ninguna manera debería tomarse como referencia en la educación. A nosotros sudamericanos, nos enseñan a sublimar a los nórdicos hasta con los mapas. Para que veas que Mercator no tenía ninguna animosidad, mirá el mapamundi que hizo su hijo, indicando correctamente la ubicación del Ecuador. Padre e hijo eran la misma cosa, inclusive el progenitor no llegó a terminar el famoso mapa.

Claro que para los cartógrafos, los navegantes y cualquier persona que se pusiera a pensar en el asunto, la tergiversación estaba muy clara, pero nadie hizo nada importante por restablecer la justicia hasta que llegó Arno Peters. Un alemán nos encajó una proyección discriminatoria y otro alemán restableció la justicia … aunque no del todo: el norte rubio y elegante estaba arriba y el sur pardito y tiranzuelo estaba abajo.
Arno Peters
Mapa de Arno Peters
Pero por algo se empieza. ¿Qué creen que dijeron los cartógrafos cuando vieron el mapamundi de Arno Peters en 1974? Le dijeron de todo menos que era bonito, pues ¡que osadía! un cineasta se atrevía a hacer un mapa con las dimensiones más justas, en lugar de continuar con aberraciones políticamente correctas. Peters, que murió en el 2002, nació en Berlín y se doctoró en cinematografía con una tesis sobre propaganda política. Lo cual explica su interés por un mapamundi que consagra todavía enojosos privilegios contra un sur que lucha por desarrollarse y comete sus propias atrocidades, sin necesidad de que el norte se las enseñe.
En realidad Mercator no fue el primero sino el más famoso cartógrafo que privilegió al hemisferio norte y con Arno Peters ocurrió lo mismo respecto a la representación más justiciera del planeta. Aunque la vastedad de fuentes demuestra el error, no resulta suficiente para que nosotros, nuestros hijos y nuestros nietos continúen siendo adiestrados en el error discriminatorio.
Andá y preguntale al nene si es cierto que casi toda Europa cabe dentro de Brasil. Si te mira como diciendo “siempre dije que papá está cada vez más idiota”, es porque las autoridades educativas de todo el hemisferio sur tienen una obediencia asombrosa al euro-centrismo. Es algo así como una confesión de “sudaca” deleznable.
Para comprobar hasta qué punto el usual mapa de Mercator nos induce a error y a complejo de inferioridad, te aconsejamos mirar el excelente blog de Gonzalo Fontanés (http://gonzalofontanes.wordpress.com/2007/09/12/el-mundo-real-de-arno-peters/). Descubrirás por ejemplo, que el Ministerio de Educación Chileno propone dar vuelta el mapa de Mercator tal como lo hizo Torres García en su momento, lo cual restablece la igualdad de los puntos geográficos, pues el Norte no es ni mejor ni peor que el Sur; así como la derecha no debería ser más “diestra” que la “siniestra”. ¡Estamos acorralados por los prejuicios!
Mapa Invertido por Joaquin Torres García
El Ministerio de Educación chileno, copiando al australiano, propone presentar un mapa donde el Sur este arriba y el Norte abajo. Esta es buena idea, considerando que una esfera en el espacio no tiene porque ser vista desde un ángulo determinado. Sin embargo, fuera de lo atrevido y novedoso del proyecto, no enfrenta el objetivo principal: La irrealidad de un mapa creado hace 450 años.
A mediados del siglo XX el ingeniero Buckminster Fuller se preocuparía por el mismo problema. Y para solucionarlo, crearía una de las proyecciones más eficientes desarrolladas hasta el momento. Un mapa Dymaxion, como fue llamado por Fuller, intenta solucionar este problemas de proyecciones utilizando la superficie de un poliedro. El cual, una vez dibujados los continentes, puede ser desdoblado y aplanado para formar un mapa bidimensional que retiene, de esta manera, la mayor parte de las proporciones continentales y la integridad geométrica de los mismos en una representación bidimensional.

Desafortunadamente la manera en la que los mapamundis son dibujos está tan arraigada en la gente, que el mapa más preciso de Fuller resultó ser rechazo.
En Wikipedia pueden ver una excelente animación mostrando como el mapa Dymaxion puede transformarse en bidimensional y tridimensional manteniendo la integridad de la proyección de los continentes.

El mundo es ancho y ajeno, tal como lo describió el peruano Ciro Alegría en 1941; eso no lo podemos remediar. Pero por lo menos, mostralo tal cual es.
Fuente 1
Fuente 2