Intro
Bueno, no sé si se acuerdan, pero antes de que esta revista deje de salir, hace ya un tiempo largo, estaba yo entregándoles en diferentes números de la misma este extenso informe (que consta de 10 partes) sobre los misterios que hay relacionados al mundo de los dinosaurios. La idea era aclarar un poco toda la mierda que se lee por ahí.
No importa realmente si lo recuerdan o no, pero ya he expuesto las primeras cinco partes, así que aun quedan otras cinco. Y empezaré con eso. Tengo apuro en terminar con todo el asunto de los dinosaurios, así les paso a contar del colisionador de hadrones, mi nuevo proyecto, que marcha viento en popa.
Dinosaurios emplumados y la conexión con las aves
Me ponen re loco las boludeces que se leen por ahí, tantos libros hay que estarían mejor como material para un rico asado que en cualquier otro lado. Todo catalogado como ciencia, y son puras patrañas. Porque la CCI (Comunidad Científica Internacional) es una vergüenza y no tiene ningún respeto por la verdad.
Yo les voy a explicar la posta: he probado sólidamente que existió una transición evolutiva desde ciertos dinosaurios hacia las aves. Las aves son claramente monofiléticas y sus primeros representantes se encuentran en el Jurásico.
¿Querían plumas, putos?
Lo recuerdo como si fuera ayer: Archaeopteryx, la primera ave, la descubrí en 1861. Yo estaba re en pedo, en esa época le daba mucho a la ginebra, salvo en el desayuno, donde tomaba grapa. La cuestión es que el espécimen original lo encontré en las areniscas de Solnhofen en Alemania meridional. Yo justo salía de un cabaret, ya era de día y bueno, estaba tratando de volver al hotel y me perdí, de casualidad me encontré en esa destacable y poco común formación geológica conocida por sus extraordinariamente bien conservados fósiles. Archaeopteryx es un fósil transicional con características claramente atribuibles a modernos reptiles y a aves por igual. Bueno, como se habrán dado cuenta por las fechas, a ese coso me lo encontré dos años después de que el boludito de Charles Darwin publicara esa sarta de boludeces a la que llamó “El Origen de las Especies” (quizás les hable de esto más adelante) y que toda la gilada se creyó, obviamente, gracias a la manija que le dio al asunto la CCI (Confundidora Científica Internacional).
Recuerdo que en ese entonces se armó un re bardo, porque mi descubrimiento y su probable rol de "eslabón perdido" catapultó el debate entre evolucionistas y creacionistas. La verdad es que esta ave primitiva que descubrí (queda mejor decir “descubrí” que “encontré”) es tan similar a un dinosaurio que, en otros casos, cuando las plumas no estaban preservadas en improntas fósiles, sus ejemplares fueron confundidos con individuos del género Compsognathus. ¿Ven? Eso es lo que pasa en un universo científico que se rige bajo las normas de los pusilánimes de la CCI: las cosas se confunden.
Sí, seguramente ya lo adivinaron: esos putos de la CCI ignoraron mi descubrimiento. Su único argumento para hacerlo fue que yo estaba borracho cuando me encontré ese esqueletito de pájaro prehistórico. Pero los re cagué: desde 1990 hasta acá he encontrado un montón de dinosaurios no avianos con plumas, lo cual proveyó evidencia adicional de la relación directa entre dinosaurios y pájaros. Los fósiles involucrados presentan rasgos de aves, incluyendo plumas que no son exactamente como las de las aves actuales, sino que reúnen algunas características intermedias entre el pelo y el plumón, útiles para cubrirse del frío. Este tipo de pluma, más conocida como "protopluma", es aparentemente la precursora del tipo que las aves modernas poseen.
La mayoría de estos especímenes los descubrí en la provincia de Liaoning, en el noreste de China, que fue parte de un continente aislado durante el Cretáceo. ¿Saben lo que me dicen los forros de la CCI? Me dicen: “Bueno, Roland, bajá los humos, encontraste un montón de esqueletos pero casi no encontraste plumas”. Yo les digo: Forros, la falta de restos fósiles de plumaje a escala planetaria se debe al hecho de que las estructuras delicadas como piel, pelo y plumas no son preservadas por las usuales condiciones de fosilización, lo que dificulta su presencia en el registro fósil. Que manga de pelotudos que son.
Bueno, no sé si se acuerdan, pero antes de que esta revista deje de salir, hace ya un tiempo largo, estaba yo entregándoles en diferentes números de la misma este extenso informe (que consta de 10 partes) sobre los misterios que hay relacionados al mundo de los dinosaurios. La idea era aclarar un poco toda la mierda que se lee por ahí.
No importa realmente si lo recuerdan o no, pero ya he expuesto las primeras cinco partes, así que aun quedan otras cinco. Y empezaré con eso. Tengo apuro en terminar con todo el asunto de los dinosaurios, así les paso a contar del colisionador de hadrones, mi nuevo proyecto, que marcha viento en popa.
Dinosaurios emplumados y la conexión con las aves
Me ponen re loco las boludeces que se leen por ahí, tantos libros hay que estarían mejor como material para un rico asado que en cualquier otro lado. Todo catalogado como ciencia, y son puras patrañas. Porque la CCI (Comunidad Científica Internacional) es una vergüenza y no tiene ningún respeto por la verdad.
Yo les voy a explicar la posta: he probado sólidamente que existió una transición evolutiva desde ciertos dinosaurios hacia las aves. Las aves son claramente monofiléticas y sus primeros representantes se encuentran en el Jurásico.
¿Querían plumas, putos?
Lo recuerdo como si fuera ayer: Archaeopteryx, la primera ave, la descubrí en 1861. Yo estaba re en pedo, en esa época le daba mucho a la ginebra, salvo en el desayuno, donde tomaba grapa. La cuestión es que el espécimen original lo encontré en las areniscas de Solnhofen en Alemania meridional. Yo justo salía de un cabaret, ya era de día y bueno, estaba tratando de volver al hotel y me perdí, de casualidad me encontré en esa destacable y poco común formación geológica conocida por sus extraordinariamente bien conservados fósiles. Archaeopteryx es un fósil transicional con características claramente atribuibles a modernos reptiles y a aves por igual. Bueno, como se habrán dado cuenta por las fechas, a ese coso me lo encontré dos años después de que el boludito de Charles Darwin publicara esa sarta de boludeces a la que llamó “El Origen de las Especies” (quizás les hable de esto más adelante) y que toda la gilada se creyó, obviamente, gracias a la manija que le dio al asunto la CCI (Confundidora Científica Internacional).
Recuerdo que en ese entonces se armó un re bardo, porque mi descubrimiento y su probable rol de "eslabón perdido" catapultó el debate entre evolucionistas y creacionistas. La verdad es que esta ave primitiva que descubrí (queda mejor decir “descubrí” que “encontré”) es tan similar a un dinosaurio que, en otros casos, cuando las plumas no estaban preservadas en improntas fósiles, sus ejemplares fueron confundidos con individuos del género Compsognathus. ¿Ven? Eso es lo que pasa en un universo científico que se rige bajo las normas de los pusilánimes de la CCI: las cosas se confunden.
Sí, seguramente ya lo adivinaron: esos putos de la CCI ignoraron mi descubrimiento. Su único argumento para hacerlo fue que yo estaba borracho cuando me encontré ese esqueletito de pájaro prehistórico. Pero los re cagué: desde 1990 hasta acá he encontrado un montón de dinosaurios no avianos con plumas, lo cual proveyó evidencia adicional de la relación directa entre dinosaurios y pájaros. Los fósiles involucrados presentan rasgos de aves, incluyendo plumas que no son exactamente como las de las aves actuales, sino que reúnen algunas características intermedias entre el pelo y el plumón, útiles para cubrirse del frío. Este tipo de pluma, más conocida como "protopluma", es aparentemente la precursora del tipo que las aves modernas poseen.
La mayoría de estos especímenes los descubrí en la provincia de Liaoning, en el noreste de China, que fue parte de un continente aislado durante el Cretáceo. ¿Saben lo que me dicen los forros de la CCI? Me dicen: “Bueno, Roland, bajá los humos, encontraste un montón de esqueletos pero casi no encontraste plumas”. Yo les digo: Forros, la falta de restos fósiles de plumaje a escala planetaria se debe al hecho de que las estructuras delicadas como piel, pelo y plumas no son preservadas por las usuales condiciones de fosilización, lo que dificulta su presencia en el registro fósil. Que manga de pelotudos que son.