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Evolución y Características de Armas Largas de Fuego - Hasta la Segunda Guerra Mundial


Hola amig@ taringuer@, soy un aficionado por las armas de fuego y quisiera compartir con ustedes su evolución hasta la Segunda Guerra Mundial, ojalá gusten y es para aprender y añadir nuevos datos de conocimiento a nuestra cultura

Primero lo primero, sin ello no funcionarían, " La Pólvora"

La pólvora negra fue inventada por los Chinos aproximadamente en el siglo IX de nuestra era, mas no concibieron las armas de fuego como nosotros las conocemos, solamente la utilizaron para fabricar cohetes y fuegos artificiales.
Su composición básica es una proporción variable de salitre, azufre y carbón, dejando después de la combustión gran cantidad de residuos y arrojando mucho humo, por oposición a esté fenómeno a las pólvoras modernas se les llama 'sin humo' aunque un poco también producen.

Ahora las armas

Comenzamos con el Arcabuz, arma que revolucionó totalmente los campos de batalla, comenzó a dejar de lado a los arcos y ballestas, comenzando la era de la pólvora y el plomo

El arcabuz es una antigua arma larga de fuego de avancarga, antecesor del mosquete. Su uso estuvo extendido en la infantería europea de los siglos XV al XVII. A pesar de su longitud, el disparo era de corto alcance (apenas unos 50 metros efectivos), pero letal, en esa distancia podía perforar armaduras. Era fácil de manejar y desplazó rápidamente el uso de la ballesta, que desapareció a mediados del siglo XVI. Si se comparan sus prestaciones en combate con los arcos y ballestas, era imprecisa y de menor alcance, pero más poderosa, intimidadora y requería mucho menos destreza para manejarla con eficacia. Aunque el uso del arcabuz estaba difundido antes de la invención del mosquete ,fue contemporáneo y rival en uso de esa segunda arma, la cual le desplazó lentamente, despareciendo casi completamente en el siglo XVIII.


El cañón y cuerpo

El arcabuz estaba formado por un cañón de hierro de una longitud de unos 93,92 cm y un calibre variable, entre los 15 a los 20 mmm, montado sobre un madero de aproximadamente 1 m de longitud que normalmente era de cerezo o nogal (se prefería la primera, pues el nogal era más pesado). La culata (en el siglo XVI se denominaba "mocho" solía ser recta, no curvada, pues era mejor en el uso para los soldados. El cañón tenía en su parte posterior un orificio por el que se aplicaba en el momento del disparo la mecha encendida. En total, el arcabuz llegaba a pesar de entre unos 4 kg a 5 kg.
Mecanismo

El más corriente fue el de mecha, más usado en el siglo XVI y de pedernal aparecido a mediados del siglo XVII.

El mecanismo de mecha consisitía en colocar una mecha encendida en un trozo de hierro a modo de palanca, llamada serpentín que , accionada por el gatillo, se introducía en el oído (donde se encontraba la cazoleta, llena de pólvora)y se producía la explosión, disparando la bala.
A mediados del siglo XVI se introduce en los arcabuces la cubrecazoleta, una tapa que cubría en las marchas o días lluviosos la cazoleta, pues si la pólvora se mojaba, no se produciría la explosión.

El mecanismo de pedernal o se introduce en el arcabuz hasta, más o menos, en 1670. Para entonces, el aracabuz no era un arma de fuego de infantería, pues el arcabuz había sido sustituido por el mosquete, sino de caballería. El mecanismo de pedernal era mas caro, pero más seguro y eficiente para el soldado. La llave de pedernal consistía en introducir una piedra de pedernal que funcionaba como mecha. Se introducía en la cazoleta y se producía la explosión pues se producía chispa. El mecanismo era parecido al mecanismo de la mecha pero se sustituía la mecha por la piedra de pedernal.


Munición

La munición del arcabuz consistía en la pólvora y la pelota, la bala propiamente dicha. La bala, de forma esférica, estaba hecha de plomo y solía pesar unos 10 g aproximadamente. Las balas debían estar hechas de tal manera que entrasen holgadamente en el cañón del aracabuz. El que existiera una distancia entre la pared del cuerpo y la bala ayudaba a que los gases que se produjeran en la explosión para expulsar la bala no impidiesen y frenase, ralentizando a la bala. La bala era introducida por el cañón, como arma de avancarga. Se introducía gracias a una baqueta de hierro que era usada como rascador (para limpiar la pared interna del arcabuz) y atacador (para que llegase la bala a la recámara). Las balas eran hechas, a veces, por los mismos soldados, quienes adquirían plomo y una tenaza con la que se hacían las balas pues tenían la forma.

El soldado llevaba dos tipos de recipientes para la munición, un frasco donde se llevaban las pelotas y un frasquillo donde se llevaba la pólvora para cebar la cazoleta. En algunos casos, se llevaban recipientes con la bala y la cantidad exacta de pólvora, estos frasquitos en los tercios españoles eran doce y los soldados los llamaban comunmente los doce apóstoles.

Para accionar el mecanismo de mecha se llevaba una cuerda formada de lino o cáñamo, rebozada con agua y salitre, así para que cuando prendiera, diera más fuerza en la explosión. pero esto creaba que la cuerda se malgastaba pues ardía con rapidez.

Para accionar el mecanismo de pedernal, se llevaban varias piedras de pedernal que solían durar bastante.

El alcance útil del arcabuz no superaba los 50 m y habitualmente se prefería disparar a menos de veinticinco metros de distancia del enemigo, pero la evolución y mejoramiento del arcabuz dio más alcance efectivo (se cree que a finales del siglo XVII, podían alcanzar un alcance de doscientos metros).

En ejércitos tan importantes como los tercios españoles, el arcabuz tenía que ser igual para todos los soldados con el único objetivo de que cuando se terminase la munición , se pudieran intercambiar la munición entre los compañeros, si estos eran faltos de ella.

El arcabuz, usado en combinación con la protección de picas, cambio la forma de hacer la guerra en Europa. En 1525 los españoles, con esta arma, destrozaron a los famosos cuadros de piqueros suizos en Bicoca. Después le llegó el turno a los caballeros con armadura medievales franceses en Nápoles, durante la Batalla de Pavía, que fueron fácilmente vencidos por los arcabuceros. Desde esa batalla se mostró la eficacia del arcabuz y su uso se empezó a propagar entre los ejércitos europeos. La infantería sería la "reina de las batallas" hasta la primera guerra mundial.Se utilizó por primera vez durante la revuelta de los irmandiños en Galicia ( para combatir a los sublevados).


Imágenes

Esta es una imagen de un arcabucero portando un arcabuz a mecha, y tambien está mostrando lo que sería su mecanismo de disparo

Arcabuz a mecha
[img] de un arcabuz con llave de rueda

[img] con introducción del cubre cazoleta que evitaba que se moje la polvora y la Llave de Chispa o Pedernal que sustituía a la mecha

[img] Ahora viene el sucesor del Arcabuz, el "Mosquete"

El mosquete es un arma de fuego de infantería empleada desde el siglo XVI hasta el siglo XIX, que se caracteriza por cargarse por el cañón (avancarga), y porque el mecanismo de disparo puede ser de mecha o de pedernal.


Evolución

Surgió como evolución del arcabuz y su cañón mide hasta metro y medio. Era grande y pesado y se necesitaba una horquilla para apoyarlo si se quería apuntar de manera correcta. Debido a esto y a su menor precio, el arcabuz siguió usándose también durante el siglo XVII. Más tarde fue evolucionando a modelos más ligeros, que se impusieron definitivamente con el siglo XVIII. El mosquete usaba balas el doble de pesadas que el arcabuz, con el lógico aumento de poder de detención. Su alcance efectivo era de igual manera mayor. Solía dispararse a unos 50 metros, aunque en teoría su alcance eficaz rozaba los 100, frente a los 50 metros del arcabuz, que solía dispararse a 25 metros o menos.

A partir de mediados del siglo XVII, deja de usarse la mecha y se emplea un sistema de disparo en teoría muy similar, pero en la práctica mucho más moderno para la época, puesto que incorporaba una llave de chispa asistida por un pedernal, permitiendo una mayor velocidad de disparo y eliminando la engorrosa mecha del arcabuz.


Utilidad

Aunque el arcabuz y el mosquete son armas de avancarga muy parecidas, realmente representaban dos conceptos de guerra distintos. El arcabuz era un arma ligera, algo más manejable que el mosquete, lo que permitía a sus usuarios operar como, en terminos actuales, infantería ligera: tropa con amplia capacidad de maniobra de uso múltiple.

El mosquete, en su origen, era sencillamente artillería portátil. Se usaba por su mayor capacidad de detención del enemigo. Sin embargo era más caro, muy difícil de cargar y muy pesada -lo que exigía el uso de una horquilla para apuntarlo-, por lo que, al principio, sólo se destinaba a su uso a los soldados más vigorosos e instruidos.

En formación cerrada, ambos tipos de tropa combatían en lo que se llamaban, en España, “mangas” y que no eran otra cosa que una agrupación de compañías en los flancos de los batallones de picas.

El proyectil del mosquete (como el del arcabuz) debía tener un calibre más pequeño que el de cañón que lo debía disparar para poder cargarla con cierta comodidad, por lo que gran parte de la potencia impulsora de la deflagración se perdía. Además, en su trayecto por el cañón, la bala iba botando por el tubo de forma que era imposible determinar su trayectoria a su salida por la boca. De ahí la baja precisión y alcance de este tipo de armas.

El mosquetero, al principio, era un soldado que rara vez llevaba otra armadura que un coleto de cuero, debido al peso de su equipo -en contraste con el arcabucero, que podía llegar a usar cascos e incluso corazas-. Para las cargas, el mosquetero llevaba los llamados “los doce apóstoles”, que era un cinturón de cuero en bandolera con doce pequeños depósitos de madera con la medida precisa de pólvora gruesa necesaria para la carga de la recámara del arma. Que un soldado llevase a la batalla sólo doce cargas da una idea de la baja cadencia de fuego de este tipo de arma.

También llevaba en bandolera una polvera, pequeño depósito de pólvora fina para cebar la cazoleta que iniciaba el proceso de disparo, y en una bolsita al costado, las balas de plomo, llamadas comúnmente “pelotas”. El hecho de llevar la mecha encendida por ambos extremos, provocaba no pocos riesgos, que a veces terminaban en trágicos accidentes, al prender cargas o polveras. El mosquetero solía llevar, además, espada y daga para la defensa cercana, aunque no era inusual usar el mismo mosquete como maza.

La principal ventaja del mosquete era su poder de penetración, y su éxito fue tal que poco a poco las armaduras se fueron eliminando del campo de batalla, por inútiles, lo que a su vez permitió el aligeramiento del mosquete. En la segunda mitad del siglo XVII los mosquetes eran lo suficientemente ligeros para desprenderse de la horquilla. Esta evolución hizo que el mosquetero fuera sustituyendo poco a poco al arcabucero en los ejércitos europeos, unificando los conceptos tácticos de potencia de fuego y versatilidad en un sólo soldado.

A finales del siglo XVII, el mosquete se apropia definitivamente del campo de batalla. De los sistemas de cuerda y rueda de sus inicios, se pasará al sistema de chispa. La incorporación de la bayoneta, primero encastradas -se introducían en el cañón e impedían disparar- y luego, a mediados del siglo XVIII, de cubo –que permiten calarla sin obstruir el cañón-, permitirán prescindir de la infantería con picas, en favor de más mosqueteros. Por primera vez en la historia, los hombres en el campo de batalla no eran una mezcla de espadachines, piqueros, mosqueteros, ballesteros, arqueros y jabalineros: casi todos los ejércitos comenzaron a estandarizar sus fuerzas militares dejando en la lucha frente a frente solo a los mosqueteros, por el poder de fuego que representaban y porque, si estaban entrenados y mantenían la organización, se podían defender también de la caballería: Había nacido el fusil.

El mosquetero, ahora fusilero, no se parecía en nada al mosquetero de inicio. Su mosquete es más estilizado, ligero y largo. Cada carga de pólvora está ahora embalada con su proyectil en un cilindro de papel y estibada en una cartuchera que lo protegía con tapas de seguridad y lo mantenía separado del sistema de ignición, haciendo su uso y manejo mucho más seguro.

Los nuevos sistemas de disparo y embalaje de carga y bala permitían, además, reducir y simplificar el número de movimientos necesarios para cargar el arma. Aún así, una tropa podía considerarse muy bien instruida si conseguía que sus soldados efectuasen 3 disparos en un minuto… Las cartucheras podían tener de 20 a 40 cargas.

A finales de la época napoleónica, se empezaron a generalizar las armas rayadas que hacían que la bala girase en el cañón, que permitían una mayor precisión y alcance, y, posteriormente, el sistema de chispa dejó paso al de pistón.


Imágenes

Mosquete Arcabuz

[img] del siglo XVII mostrando la posión de su pesado mosquete sostenido con una horquilla

[img] a Mecha

[img] con llave de Chispa

[img] de percusión

[img] con las famosas Bayonetas

[img] rayado

[img] del mosquete del siglo XVII aprox.

[img] otra arma que revolucionaría totalmente, mejoraría su presición y efectividad, "El Rifle"

La palabra rifle viene del ingles rifling, que como verbo significa la acción de estriar un cañon, o como sustantivo designa el estriado ya existente en un cañon.
Por ello un rifle es básicamente un arma larga individual con apoyo desde el hombro, provista de un cañon estriado.

Desde muy antiguo las armas largas al disparar un proyectil esférico, adolecían del siguiente defecto:
Si bien una esfera es un cuerpo geométrico que presenta una simetría perfecta, y que físicamente reune el centro de gravedad y de masa en exactamente el mismo lugar independientemente de la actitud que tome durante el vuelo, lamentablemente esa misma característica que la hacía bastante precisa en su limitada trayectoria, la hacía muy poco eficiente para evitar la resistencia el aire y de los objetos que impactaba. El uso extensivo del plomo como una forma de mantener mejor la velocidad del proyectil si bien ayudó, no fue una gran solución.

Por ello su alcance y penetración fue siempre marginal , visto ello en la perspectiva de que una buena flecha disparada por un arco largo inglés a 50 metros usualmente artravesaba limpiamente a un enemigo sin coraza de lado a lado y seguía su camino varios metros mas allá.

Volviendo al proyectil esférico, fue claro que mientras mas se pareciera un proyectil de un arma de fuego a una flecha, de forma mas alargada que ancha o dicho correctamente: mas cilíndrico, mayor sería su alcance y penetración.

Se abocaron a la búsqueda de un proyectil mas eficiente, y eventualmente a desarrollar un arma que lo disparase.

El problema evidente desde el principio era que si bien las flechas se estabilizaban en su vuelo en parte por el emplumado, y por otra en la cuidada distribucion de centros de masa y gravedad entre si y con la longitud y resistencia de la flecha, expresados bajo conceptos técnicos tales como “spine” y “front of center”, en un proyectil rígido cilíndrico disparado por un arma de fuego debían crearse otras formas nuevas para lograr lo mismo.

Esto se complicó además un poco al diseñar luego la punta del proyectil de forma diferente que la cola, haciendo mas aguzada la primera, cambiando asi también las relaciones de los centro de masa y gravedad. El término como se describe esta forma resultante es “ojival”, y se remonta a diseños geométricos arquitectónicos usados originalmente en la construcción de arcadas

Ya tenemos por fin un buen diseño de proyectil que prometía un gran alcance y una buena penetración. El problema ahora es como estabilizarlo, para que al dispararlo no se voltee o tumbe en vuelo, afectando asi las prestaciones que se pretendían lograr.

La solución obvia a esto fue impartir al proyectil un movimiento de giro en torno a su eje longitudinal, similar al de las flechas.

El medio empleado fue el de dar al ánima del cañon una sección regular no circular, sino con otro diseño avanzando a lo largo del mismo con giro de algún paso determinado. El proyectil al ser forzado a seguir esta forma en su viaje a lo largo del cañon iniciaba así un movimiento de giro que luego lo estabilizaba correctamente en vuelo.

Una de las soluciones fue simplemente el tallar unas estrías en el anima del cañon

Otra fue dar al ánima una seccion poligonal

Hubo muchos otros intentos de como impartir giro al proyectil en el cañon, como por ejemplo cañones con estrias en el ultimo tercio que se suelen ver aún en la forma de cañones de escopetas Paradox, o con estrias de paso progresivo usadas mas tarde en algunos fusiles italianos entre otros, pero las dos que prosperaron y se siguen usando hasta hoy son las descritas, La estría convencional y la poligonal, cada una de ellas con diferentes cantidades de estrías o caras respectivas de acuerdo al gusto el fabricante.

Volviendo al tema, ahora ya tenemos no solo el proyectil sino que además dos buenas ideas sobre como impartirle el giro estabilizador.

La solución estriada, mas fácil de producir en masa que la poligonal y por ello utilizada masivamente trajo por su lado otros problemas agregados, los que discutiremos a continuación:

Un problema fue que al tomar el ánima del cañon una sección ya no uniformemente cilindrica y pareja, limpiar los residuos de la pólvora dejados en el interior del cañón se hizo mas difícil.

Siempre fue un problema durante toda la epoca de uso de la pólvora negra, el batallar con los residuos que a cada disparo se acumulaban hasta llegar a obstruir ostensiblemente el cañon, y que después de cada sesión de tiro debían ser cuidadosamente retirados completamente del interior del cañon. Al ser altamente higroscópicos, podían oxidar y corroer un ánima de cañon en cuestión de un par de días.

Los mosquetes se autolimpiaban al intoducirse a presion la bala envuelta en un pequeño trozo de tela o cuero muy delgado . Este actuaba ademas en el momento el disparo obturando el espacio entre el proyectil y las paredes del cañon, sellando las pequeñas imperfecciones en el diámetro del ánima producto de la forja.

El cuero simplemente arrastraba los residuos hacia el fondo hacia la polvora nueva donde se volvian a quemar al momento del disparo, y al estar el cuero impregnado en grasa, lubricaba a también el interior del cañon.

El otro problema fue cómo hacer que el proyectil tomara bien las estrías para que iniciara su movimiento de giro. Ambos problemas iban en realidad de la mano, y las soluciones para uno sirvieron también para el otro.

Los primeros diseños incorporaron balas ojivales envueltas tambien en tela como los proyectiles esféricos, pero pronto se dieron cuenta que por un lado este método bueno antes, ahora impedía a veces que el proyectil tomara bien las estrías, y tampoco permitía una limpieza efectiva de un cañon de interior de forma mas comlpeja.

La soluciones finales propuestas y adoptadas fueron principalmente dos:

Una fue el sistema R-E-A-L , Rifling Engraved At Loading o toma de estrias durante la carga, en que una bala sobredimensionada y con grandes ranuras transversales se metía a presión en el cañon a mayor fuerza que antes, y que tomaba las estrías en ese momento sellando efectivamente el ánima y ademas arrastrando los residuos al fondo.

El problema es que pese a ser bastante eficiente, por la fuerza necesaria para cargar la bala este sistema era mucho mas lento que el otro que se inventó, y que fue el que finalmente se adoptó mayoritariamente:

El Sistema Minié. Aqui la bala era de tamaño normal o ligeramente subcalibrada en algunas variantes. Incorporaba estrías pequeñas y tenía en la base una excavación cónica que hacía que en el momento del disparo la presión de los gases expandiera esta zona en forma radial, deformando y ensanchando la bala y obligándola a modelarse a las estrías, sellando así el espacio entra ánima y proyectil.

La estrías en las balas por su parte cumplían una doble función:

Por una parte, aportaban una zona mas blanda, menos resistente y de deformación controlada para que el proyectil se adecuara a las estrías del cañon, ya sea en la carga o en el disparo.

Por el otro, normalmente se aprovechaba de cubrir los surcos entre estrías con grasa no solo para lubricar y disminuír el roce lateral, sino que para proveer un sello mas efectivo entre el proyectil y el ánima del cañon, ya que se descubrió que uno de los fenónemos que mas contribuía a emplomar el cañon era un sello inadecuado que permitía el paso de gases muy calientes por este espacio hacia adelante de la bala durante su viaje por el mismo.

Este escape nocivo de gas se conoce como “viento balístico”. No solo se perdía presión útil, sino que el calor del gas derretía el plomo como un soplete adhiriendolo a las paredes del ánima en mucho mayor cuantía que el simple roce lateral.

La lubricación del proyectil hacía así mas eficiente el método Minié, y su uso se ha mantenido hasta el día de hoy en la munición de plomo actual.

Los primeros rifles que se produjeron en forma regular exceptuando casos puntuales y anecdótios que fueron fabricados desde antiguo en toda Europa, fueron derivados de un invento alemán, el Rifle Jäger (rifle de Cazador).

La caza en Alemania mas que en cualquier otro país europeo, estableció normas de protección, vedas y otras regulaciones las que fueron cauteladas por los primeros cuerpos colegiados de guardabosques o Försters que existieron en Europa. Estos en conjunto con sus colegas cazadores conformaron desde antiguo un grupo especial, proveniente generalmente de la alta clase media y de la pequeña nobleza.

Ellos desarrollaron costumbres, ritos y hasta un lenguaje propio, el llamado “Jägerlatein” o latin del cazador, incomprensible para el neofito de modo similar al lenguaje médico actual.

Al ser una cofradía con algun grado de desahogo económico, pudieron generalmente disponer de armas que eran fabricadas con escasas restricciones en cuanto a su calidad y diseñada considerando las mejores características deseadas para su máxima eficiencia cinegética.

Pronto hubo un modelo que se definió como el arma estándar para el cazador de la fauna del bosque caducifolio típico de esa zona de europa, y para las condiciones locales de la caza alemana en particular.

El Jáger, la primer arma larga de cañon estriado que se fabricó en cantidades importantes, fue el producto de lo anterior.

Disponía de un sólido cañon mas grueso y mejor fabricado, ya que los desplazamientos eran cortos y la salida habitualmente sólo por el día por lo que el peso no era un tema. Disponía de ánima estriada y era algo mas corto que lo usual para el desplazamiento eficiente en el bosque. El disparador de pelo aseguraba una mayor precisión al momento del disparo y disponía de un depósito en la culata para guardar piezas o los tacos empapados en grasa. Típicamente alemanas son las anillas portafusil, y se portaba colgando horizontamente de una correa larga al hombro con el cañon hacia adelante.

El calibre era habitualmente en torno a .80 pulgadas.Mucho de lo que se ha escrito sobre este rifle erróneamente establece que disparaba proyectiles esféricos, siendo que se sabe desde antiguo que una esfera no requiere de ser estabilizada mediante giro, ya que por definición no puede tumbarse.

Lo que ocurría es que se usaban indistintamente balas esféricas y de tipo ojival en esta arma, eligiendo de entre ellas de acuerdo al tipo de tiro que se iba a efectuar y muchas veces se optaba por usar la bala esférica, mas económica. No olvidemos que un proyectil ojival era mucho mas pesado que una bola correspondiente a ese mismo calibre.

Esta arma llegó en el siglo XVIII de la mano de los colonizadores alemanes a las colonias americanas, así como muchos armeros del mismo origen que tambíen de decidieron por el paso al nuevo mundo. Pronto en Pennsylvania, que no por casualidad fue una zona poblada mayoritariamente por inmigrantes de origen alemán, se creó un arma derivada del Jäger. Esta nueva arma sería conocida como el Pennsylvania Rifle por su origen, o el Kentucky Rifle por ser el arma de elección de los cazadores que exploraron luego esa región armados de este rifle. O el New York, Connecticut, Ohio, North Carolina, Virginia, Indiana, Alabama, y Tennessee Rifle.

En su metamorfosis americana el Jäger al pasar a ser el Pennsylvania/Kentucky/etc se hizo mas largo, mas esbelto y liviano, y de calibre menor, usualmente no mas de .50.

Como las excursiones en el bosque americano, que si bien era de similares características que el europeo ahora podían durar semanas o meses, el cañon mas largo permitía una mayor precisión y alcance. Así se ponía un espectro de fauna y oportunidades de tiro mucho mayor al alcance del tirador entregado a la naturaleza y a su sola habilidad y destreza, sin posibilidad de auxilio cercano y oportuno.

Por otro lado, un viaje largo en que cada kilo cuenta hacía razonable un calibre menor que permitera transportar mas proyectiles por el mismo peso, y hacer rendir mas la pólvora disponible.
No menos importante, las anillas portafusil del Jäger desaparecieron en el Pennsylvania ya que los cazadores preferían usarlo en la mano. Ello por el pequeño detalle de que aquí, al contrario de Alemania, habia muchos indios y osos ambos con la pésima costumbre de atacar a veces de improviso.

Aqui también se dió el caso que si bien el Kentucky Rifle era capaz de disparar proyectiles ojivales con mucha precisión y alcance y por lo demás esa era la finalidad del estriado que le dió el nombre, por economía se usaban balas esféricas siempre que se pudiera. El cañón largo aportaba algo mas de precisión en este caso.

Lo que el Kentucky y sus variantes nunca perdieron y que conservaron como muestra y herencia permanente de su ancestro alemán, fue el doble disparador de pelo.

Estaban armados con sus armas personales, que eran mayoritariamente rifles Jäger. Por ello había poca estandarización, en un estado en que su rey se caracterizó justamente por hacer eso en su ejercito. Pese a ello fueron muy utilizados como brigadas de asalto, de reconocimiento y como los primeros tiradores escogidos.

No sólo tenían muy buena puntería y fuero muy exitosos en sus cometidos, sino que fueron capaces de mantener en perfecto estado sus sofisticados y delicados rifles, en una época en que el común del soldado tenia escasas habilidades manuales.

Incluso durante las guerras napoleónicas en pleno en 1905, ni siquiera los británicos disponían de un rifle definitivo para su ejército. Disponían para ciertas tropas escogidas de un modelo hanoveriano del Jäger desarrollado en 1775, pero el grueso de las tropas que lo usaban eran las de origen germánico como “The Kings German Legion” (La Legión Alemana del Rey).

Esta arma de caza con sus variantes se usó desde mediados del siglo XVIII hasta entrado el siglo XIX, fecha en que la llegada del piston fulminante también se hizo notar.

El paso del sistema de llave de pedernal al sistema de iniciado por llave de pistón o percusión fue tan expedito como en el caso de los mosquetes ya descrito, y ocurrió simultáneamente con el anterior.

Fué esta la variante que acompañó a los primeros pioneros hacia el oeste americano en la primera mitad del siglo XIX, luego de descubierto el South Pass y que por esa ruta se posibilitaran los viajes en caravana de carromatos.

Ya hacia 1840 el rifle de percusión hacía su tímida entrada en los escenarios bélicos, y para 1861 en que comienza la Guerra de Secesión americana era el arma principal de ambos bandos.

A esta altura el rifle de percusión de ordenanza ya se había convertido además en un arma mucho mas poderosa que su antecesor de Pennsylvania.

Tomando como ejemplo el posterior Springfield modelo 1863, el arma principal usada por el ejército de la Unión, éste era capaz de impulsar una bala tipo Minié calibre .58 a una velocidad de 289 mts/seg. Tenía una buena precisión hasta los 400 metros con un rango efectivo maximo de 600 metros. Su cadencia de tiro era de 6 disparos por minuto en buenas manos. Pesaba algo mas de 4 kilos y su longitud total era de 1,49 metros.


Imágenes

Rifle Jagher

[ de Avancarga

[img] Pennsylvania de Percusión

[img] con llave de Pedernal

[img] en el ánima de un cañón de fusil

[img] poligonal al ánima del cañón de fusil

[img] de la bala R-E-A-L

[img] el Fusil

Un fusil (del francés fusil) es un arma de fuego portátil de cañón largo, que dispara balas de largo alcance. Creada con propósitos ofensivos, es el arma personal más utilizada en los ejércitos desde el final del siglo XVII. Se acostumbraba fijarle una bayoneta para la lucha cuerpo a cuerpo, pero ya es obsoleta. El nombre de "fusil" se origina en la evolución del mosquete al empleo del pedernal, abandonando la mecha. A medida que se disminuye la longitud de los fusiles varían en su denominación, que de mayor a menor es fusil, carabina, mosquetón y tercerola.


Fusil de pedernal

También llamado fusil de chispa. Inicialmente el fusil era un arma pesada y muy imprecisa, con recarga muy lenta, y su uso resultaba casi imposible en condiciones ambientales desfavorables.
El mecanismo de disparo existente hasta el primer tercio del siglo XIX era la llave de pedernal, que consistía en un martillo con un fragmento de pedernal en su extremo que, al accionar el gatillo del arma, golpeaba una cazoleta de acero, encendiendo una pequeña cantidad de pólvora colocada en un orificio al final del cañón que transmitía así la deflagración a la pólvora para impulsar la bala en el interior del cañón del arma.


Deficiencias naturales de su fabricación

Preparar un fusil para el disparo era un proceso lento y cualquier pequeño fallo impedía el disparo. Tan sólo entre el 30% y 50% de los intentos de disparo provocaban un disparo efectivo, y en condiciones ideales un soldado muy entrenado podía disparar un máximo de tres veces por minuto.
Además, el ánima del fusil (superficie interna del cañón) era lisa y la bala de plomo esférica, lo que facilitaba su deformación y desviación durante el disparo (fenómeno conocido como inestabilidad de disparo), haciendo casi imposible acertar a un enemigo a más de 100 m. Por otra parte, la mala calidad de la pólvora empleada convertía las balas perdidas en prácticamente inofensivas a más de 500 m.


Fusil de percusión y otras innovaciones

Hacia 1830 se generalizan los fusiles que disparan con el mecanismo de llave de percusión y se empiezan a usar los fusiles con rayado del ánima, pero modificaciones en la composición y forma de la bala ya eran comunes a principios del siglo XIX.
La llave de percusión es un sistema de disparo que consiste en un martillo-percutor que golpea una chapa de cobre ajustada sobre la boca de un tubo (llamado chimenea) que comunica con el interior de la parte posterior del cañón del fusil. El cebo se coloca hacia dentro de la chapa de cobre y la chimenea, aunque también había mecanismos de cinta de papel con cebos encapsulados en su interior que se desplazaban sobre el tubo. El martillo-percutor hace explosionar al cebo de un golpe, se libera una llama por la chimenea, que causa la ignición de la carga de pólvora comprimida en el cañón y el disparo.
Este sistema de disparo es muchísimo más seguro y eficaz que el del fusil de pedernal, incluso en condiciones atmosféricas adversas, y aunque no mejora la cadencia de disparo, ofrece la seguridad de que el 90% de los intentos de disparo van a ser efectivos. La carga del arma se sigue efectuando por la boca del cañón, de forma que el soldado debe permanecer de pie, expuesto al fuego enemigo, mientras carga su arma.


Primeros materiales adicionales en las balas

A principios del siglo XIX, las balas de plomo se comienzan a endurecer aleándolas con antimonio o recubriéndolas de cobre para evitar que la bala se desvíe de su trayectoria habitual, debido a las deformaciones provocadas durante el disparo. También se les da forma cilindrocónica para favorecer la rotación de la bala al ser disparada de un cañón con rayado de ánima.


Comienza el rayado del ánima

La primera mención sobre el uso de estrías dentro de los cañones se encuentra en un edicto del Gobierno suizo de 1563, que describe unas armas toscas de poca utilidad al emplear balas de arma corta o de cañón de la época, porque éstas eran esféricas. Eso hizo rechazable el uso de las estrías durante siglos y se dio preferencia al uso de cañones lisos.
El rayado del ánima consiste en grabar una serie de estrías a lo largo de la superficie interna del cañón, que van girando en un determinado sentido, completando un giro de 360° alrededor del eje del cañón cada cierta distancia.
Las estrías provocan que la bala rote varias veces, y de esta manera se mantiene estable la trayectoria durante el avance al mantener su eje paralelo con la línea de vuelo. Como consecuencia aumenta el alcance y la puntería del fusil.
Los fusiles y carabinas de ánima rayada se conocerán genéricamente a partir de esta época por el término anglosajón de rifle.


Primeros fusiles de muy largo alcance

La obtención de pólvoras mucho más potentes y la incorporación de elementos de puntería y alzas para disparar a diferentes distancias permiten que un buen tirador alcance fácilmente, a un blanco enemigo, a más de 300 m de distancia, y que la bala sea letal a más de 1 km.


Fusil de cartucho

La siguiente gran innovación es la aparición del cartucho, que contiene en un único elemento la bala, la carga de proyección de la misma y el cebo o fulminante que inicia el disparo, que hasta entonces venían separados o envueltos parcialmente en el papel que se empleaba como taco para la carga. Los primeros cartuchos aparecen sobre la década de 1840, suelen ser de envuelta de cartón o tela encerada y a veces no incluyen el cebo, que se coloca de forma similar a las armas de percusión tradicionales rasgándose el cartucho por su parte posterior al insertar el cartucho y cerrar el arma, como en la famosa Sharps, una mítica carabina ampliamente utilizada en la colonización hacia el oeste en los Estados Unidos. La carga del arma se simplifica y acelera al máximo con el uso del cartucho, aunque la mayoría de las armas siguen siendo de un solo tiro.


Fusil de cerrojo monotiro

En Europa aparece hacia la mitad del siglo XIX el primer fusil de cerrojo, llamado de esta forma por el mecanismo de extracción de la bala y recarga del mismo para el disparo, un cilindro metálico con un saliente lateral parecido al cerrojo de las antiguas cerraduras, que permitía abrir el arma por la parte posterior del cañón para colocar el cartucho, armando al mismo tiempo el conjunto de muelle y percutor que golpearían la parte posterior del cartucho, y cerrarla después para efectuar el disparo. Las armas de cartucho se cargan así por la parte posterior del cañón. De esta forma se puede cargar el arma en cualquier posición, lo que permite al soldado ponerse a cubierto durante el proceso.
Durante la Guerra de Secesión en los Estados Unidos y partiendo de diversos prototipos existentes anteriormente, se desarrollan gran cantidad de fusiles y carabinas capaces de disparar varias veces mediante procedimientos mecánicos accionados manualmente, generalmente palancas. Aparece en esta guerra el fusil modelo Spencer. Los nuevos cartuchos son ya metálicos e impermeables y se suelen almacenar en tubos intercambiables o fijos en el cuerpo del arma, con lo que nace así el primer cargador de forma tubular (tubo a lo largo y por debajo del cañón), como el del fusil de palanca o "Lever Action" Winchester. Este fusil es emblemático en la última parte de la guerra y da una gran ventaja a la caballería de la Unión: un soldado puede disparar doce veces por minuto con total seguridad frente a los tres disparos que puede hacer un soldado de infantería armado con fusil de percusión. En la postguerra se terminará de forjar la leyenda del Winchester 44.
Tras la guerra franco-prusiana de 1870-1872, todos los ejércitos del mundo cambian los fusiles de percusión por diversos sistemas de cartucho, generalmente monotiro y con sistemas de palanca o cerrojo.


Fusiles Actuales
Fusil de cerrojo con cargador

En la década de 1890, aparecen los primeros fusiles de cerrojo con un cargador interno en forma de caja metálica, con un resorte de muelle en la parte inferior y que se cargan colocando los cartuchos en una cinta metálica, formando lo que se llama un peine, abriendo el cierre del arma y colocando y empujando el contenido del peine en el interior del cargador. Los fusiles de cerrojo con cargador fijo más famosos son posiblemente los alemanes Mauser 98, de calibre 7,92 mm, 7,65 mm, etc.
El fusil de cerrojo con cargador fue el arma personal más utilizada por la infantería en la primera mitad del siglo XX hasta el final de la Segunda Guerra Mundial. Posteriormente el fusil de asalto le sustituyó en el uso común, pero todavía se sigue utilizando en mucha menor cantidad.
Por sus características, se usa en actividades que requieran gran precisión a larga distancia con el mínimo número de balas como, por ejemplo, la cacería y el francotiro.
Existen hoy fusiles de fabricación actual, en calibres modernos, así como en calibres antiguos. La cadencia de tiro sigue siendo de unos 10-12 disparos por minuto.
Las armas largas usadas por francotiradores son los fusiles de cerrojo antes descritos, que sólo se mueve por la acción del tirador, tales como el FN-30 belga, el Mauser alemán, el Caracano italiano y similares. Con el cerrojo manual, se obtiene casi el 100% de aprovechamiento de gases, como en el caso de la carabina Neuhausen suiza, de 12 estrías y cañón de ánima cónica, que tiene el máximo aprovechamiento de la energía de los gases: 97,83%, con lo que se incrementa el alcance (hasta 2 km con alza en el FN-30) y la energía cinética, al momento del impacto, como el 600 Nitro Express, es de 1 800 lb para caza mayor. Al no tener piezas móviles, la precisión es notable a gran distancia, como en el caso del .222 Swift y el 6,5 x 52 Mannlicher-Carcano usado en el magnicidio del Presidente de los Estados Unidos John Fitzgerald Kennedy.


Fusil semiautomático

El fusil semiautomático se distingue de otros tipos diferentes porque, al accionar el gatillo una sola vez, dispara únicamente una sola bala y coloca automáticamente en su recámara otro cartucho, que será disparado al apretar de nuevo el gatillo. Son armas que disparan "tiro a tiro", recargándose automáticamente en cada disparo, pero no tienen capacidad para disparar ráfagas, es decir, no tienen "selector de fuego". Estas armas, entre las cuales se encuentran el fusil M1 Garand estadounidense, o el Gewehr 43 alemán, fueron las predecesoras de las automáticas. Genéricamente se definen como armas de cerrojo móvil, por eso el nombre técnico de este cerrojo es "conjunto móvil".
De esta forma, y usando cargadores extraíbles, de cambio mucho más rápido y sencillo que los cargadores tubulares o los clásicos peines de los fusiles de cerrojo manual, un soldado puede casi triplicar la cantidad de disparos por minuto respecto a un oponente armado con un fusil de cerrojo manual, independientemente de que el cargador sea fijo (peines) o extraíble.
Existen dos tipos diferentes de armas de cerrojo móvil:
Cerrojo con percutor fijo. Tienen el percutor fijo al cerrojo o conjunto móvil, de manera que el cerrojo, al abatirse hacia adelante por efecto del resorte recuperador, empuja un cartucho del cargador hacia la recámara del cañón y al cerrarse totalmente percuta el cartucho. Por efecto del empuje del cartucho hacia atrás por los gases, el cartucho empuja el cerrojo hacia atrás, el cual en su camino hace la expulsión del cartucho vacío, por la acción de la uña extractora y el tope expulsor. Al llegar atrás, el cerrojo es empujado nuevamente hacia adelante por el resorte, iniciándose un nuevo ciclo de disparo, expulsión, recarga y disparo. Si el operador mantiene el gatillo presionado, el ciclo es continuo y se produce el disparo continuo o "ráfaga".
Cerrojo con percutor independiente. Tienen el percutor en el cerrojo pero no es fijo. Cuando se dispara también se mueve el cerrojo hacia atrás, pero el empuje del cerrojo es por efecto de una toma de gases que se hace al final del cañón. De esta forma hay un mayor aprovechamiento de los gases y una mejor estabilidad que permite una mejor precisión, así como partes de menos masa, lo que produce un arma más liviana. El cerrojo es empujado igualmente hacia atrás y hacia adelante para el ciclo de disparo, expulsión, recarga y disparo, pero por la forma de toma de gases en el cañón se obtiene un mayor número de disparos por minuto.
Las armas automáticas, que pueden ser de cerrojo abierto o cerrado (percutor fijo o móvil), son esencialmente armas semiautomáticas pero con selector de tiro: una pieza pone al cerrojo en posición "flotante" o movimiento libre mientras el operador mantiene el gatillo o disparador presionado, generándose así la llamada "ráfaga".


Historia

El estadounidense Petersen crea un proyecto en 1917 para desarrollar un fusil semiautomático, que incluía el uso de un calibre menor que el reglamentario estadounidense, el .30-06, para mejor control del arma al dispararse. Su proyecto fue rechazado por los estados mayores americanos, que no querían la adopción de calibres menos potentes al final de la Primera Guerra Mundial.
En los años anteriores a la Segunda Guerra Mundial aparecen los primeros fusiles semiautomáticos.
Los Ejércitos estadounidense y alemán fueron las únicos que usaron desde el principio de la Segunda Guerra Mundial las únicas armas automáticas de la contienda en grandes cantidades: el subfusil Thompson calibre .45 (11,43 mm) y el subfusil MP40. Además del M1 Garand, que se utilizaría luego en la Guerra de Corea. Desde inicios de la Segunda Guerra Mundial, los soviéticos fabricaron y emplearon el fusil semiautomático Tokarev SVT-40 y al finalizar la misma, la carabina semiautomática Simonov SKS, empleada por los países del Bloque del Este y las guerrillas comunistas de todo el mundo hasta la década de 1960.


Fusil de asalto

El fusil de asalto es actualmente el arma más común de la infantería y se caracteriza por tener un mecanismo selector de fuego que le permite disparar en modo semiautomático (para mayor precisión a mayor distancia) o disparar en modo automático (para mayor número de balas en menor tiempo durante un combate a corta distancia, con la desventaja de disminuir su puntería).
No se debe confundir con el rifle de asalto, el cual es un término más general que se usa para referirse a fusiles y carabinas de asalto por igual
Se consideran "auténticos" fusiles de asalto aquellos que usan un calibre de menor potencia que los habituales en la Segunda Guerra Mundial (o sea, menores del actual 7,62 x 51 OTAN). Aquellos que utilizan calibres más potentes, no se consideran "auténticos" fusiles de asalto por su falta de control en fuego automático. A los fusiles con calibre .30 (7,62 x 51 OTAN) como el FN FAL se les considera ametralladoras en los EE.UU.
La distancia efectiva de combate de un fusil de asalto es de unos 200 m, considerándose 100 m la distancia óptima.
Para el calibre 7,62 mm OTAN, se definen las siguientes distancias:
• Distancia normal de empleo: 400 m. Aquella a la que un tirador experimentado tiene una probabilidad de 1/3 de hacer blanco, y es la usada para iniciar el combate entre infantería.
• Alcance máximo eficaz: 800 m. Aquella a la que si casualmente se hace blanco, aún no siendo letal, provoca heridas que causan baja, y determina zonas de prohibición o interdicción, mediante el empleo de ráfagas, a los movimientos enemigos.
• Alcance máximo: 3000 m. La mayor distancia que puede recorrer el proyectil antes de detenerse por sí mismo y sin alcanzar blanco alguno.
Debe entenderse que para cada calibre y carga de proyección distintas, la distancia normal de empleo, el alcance máximo eficaz y el alcance máximo varían, siendo las aquí referidas las correspondientes al estandarizado calibre 7,62 mm OTAN.


Historia

El primer fusil de asalto creado fue el italiano Cei-Rigotti en la década de 1890, que empleaba el calibre 6,5 x 52 Mannlicher-Carcano y funcionaba con un mecanismo de gases como los actuales, pero nunca entró en servicio militar.
[editar] Avtomat-Fedorova
El primer fusil de asalto que entró en servicio militar fue el Avtomat-Fedorova (en ruso) en 1916. Fue creado por el ingeniero ruso Fedorov para servir durante la Primera Guerra Mundial y se considera el mejor fusil de esa guerra.
El Fedorova almacenaba 25 cartuchos en un cargador curvo extraíble. Su culata era similar a la que poseían los fusiles de la época, pero incorporaba un pistolete situado delante del cargador para facilitar el control del fusil durante el disparo en modo automático. Utilizaba el cartucho japonés 6,5 x 50 Arisaka, debido al poco retroceso que producía al ser disparado y a su disponibilidad gracias a las capturas efectuadas durante la Guerra Ruso-Japonesa, así como a la compra de fusiles Tipo 38 para emplearlos en la Primera Guerra Mundial.
Este fusil participó en la Revolución rusa y fue adoptado en pequeñas cantidades por el Ejército Rojo tras la revolución. Sin embargo, sólo se fabricaron unas 10000 unidades y fue retirado del servicio por su impopularidad entre los militares, a causa de su fragilidad y menor potencia de su munición comparada con la cartuchería reglamentaria que se empleaba en el resto de Europa en las armas de cerrojo.
El desarrollo y la aplicación de un fusil de asalto se llevó a cabo en Alemania antes de la Segunda Guerra Mundial.


STG44

El famoso fusil de asalto StG44 fue el primero en compartir las características y accesorios de los actuales. Tuvo varios nombres, pero se refieren al mismo.
Después de la Primera Guerra Mundial, el tratado de Versalles imponía muchas limitaciones armamentísticas a Alemania, entre ellas prohibía la dotación de subfusiles a su minúsculo ejército, lo cual obligó a los responsables militares a conseguir nuevas armas que estuvieran al margen de estas limitaciones.
Durante la década de 1920 y sobre todo en la de 1930, en Alemania se investigaron cartuchos de menor calibre que tendrían la ventaja de abastecer mayor munición a cada soldado.
Desde 1938 el Estado Mayor del Ejército Alemán ordenó el desarrollo de un fusil con las características de un subfusil, y se concedió un contrato a C. G. Haenel para desarrollar una carabina ametralladora (Maschinenkarabiner, en alemán, abreviado MKb). El encargo recayó en su ingeniero jefe, nada menos que Hugo Schmeisser, creador de los subfusiles alemanes MP.
La primera guerra relámpago fue realizada por los alemanes en 1939 para conquistar Polonia. Unos militares y técnicos alemanes hicieron investigaciones posteriores, que concluyeron en la necesidad de perfeccionar el fusil común de infantería para mejorar este tipo de batallas. El nuevo fusil debería ser:
• Más ligero.
• Con disparos automáticos de alcance letal superior a 50 m.
• Con máximo alcance letal hasta 400 m.
• Con capacidad de disparar de modo semiautomático y automático desde una posición fija o moviéndose.
• Y municiones que además de menor calibre fueran menos potentes, para que los disparos automáticos fueran controlables.
En 1942 aparece el calibre 7,92 Kurz (corto) y Haenel se basó en éste para crear sus primeras MKb denominadas MKb42 H, y Walther creó otras dos MKb diferentes denominadas MKb42 W. Entre los prototipos de Walther y Haenel había notables diferencias entre los mecanismos de disparo. El alto mando alemán verificó las buenas prestaciones de los MKb, pero Adolf Hitler ordenó la clausura del proyecto MKb, justificándose en razones logísticas y productivas, pero ordenó que se incrementase la producción de los subfusiles (MP; Maschinenpistole, en alemán).
Para continuar el proyecto, se rebautizó con el nombre de MP42, para hacerle creer a Hitler que se desarrollaría un nuevo subfusil. El proyecto de Haenel era el más viable y fue sometido a una serie de modificaciones antes de fabricarlos. El nuevo prototipo se llamó MP43. Los MP43 fueron probados en combate por primera vez en el frente ruso cerca de Cholm, a finales de 1942, con excelentes resultados. El primer pedido fue entregado al ejército alemán en 1943.
Después de recibirse el primer pedido, Hitler ordenó una investigación por desobedecerse sus órdenes y, posteriormente la canceló, sorprendido de los informes que confirmaban las ventajas del MP43 en el campo de batalla, por lo que ordenó la producción masiva en detrimento de los subfusiles.
En 1944 la infantería alemana adoptó el MP43 como arma común, rebautizada como MP44, y posteriormente por Hitler con el nombre de StG44 (Sturmgewehr 1944, en alemán). Sturmgewehr significa fusil de asalto en castellano y de allí proviene el nombre este tipo de fusiles. El número total de unidades fabricadas hasta su última producción fue de unas 650000 al finalizar la Segunda Guerra Mundial.
Los accesorios utilizados por algunas unidades para el StG44 fueron la mira telescópica, el silenciador, incluso un primigenio visor infrarrojo para combate nocturno y hasta un inusual cañón curvado llamado Krummlauf (con su respectivo sistema de puntería periscópico) para disparar desde las esquinas o el interior de un tanque sin exponerse. Una variante del MP43, llamada MP43/1, fue la primera que permitía colocar diferentes tipos de bocachas lanzagranadas.
FG42: Los alemanes también desarrollaron otro fusil de asalto basado en el MP42: el FG 42, que fue diseñado para proteger a los paracaidistas durante su descenso y usado por primera vez en combate en 1943, durante el rescate de Mussolini en el Gran Sasso.

Imágenes

Fusil de pedernal

[img] a percusión

[img]
Fusil con el ánima rayada Enfield para infantería

[img] con cerrojo monotiro

[img] con cerrojo y cargador

[img] semiautomático M1 Garand

[img] de Asalto hasta la Segunda Guerra Mundial

StG44

[img] post es totalmente de mi autoría, disculpen las fuentes que no las tengo todas , pero sí saque información de muchos lugares y algunas fotos las resubi porque solo las encontraba en el servidor imageshack que taringa no acepta

Muchas Gracias por visitar mi post
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