Fue desarrollado por científicos británicos, que lo programaron para que imite las emociones de un niño de un año. Establece vínculos con la gente según cómo lo traten. En el futuro podría integrarse a la Web y recibir órdenes a distancia.
Según sus creadores es el primer robot en el mundo capaz de expresar emociones y detectarlas en los humanos y ya ha sido revelado por científicos europeos.
Nao no tiene la capacidad de fruncir el seño o sonreír, de hecho su diminuta boca siempre permanece abierta; pero con sus hombros el robot puede mostrar su estado de ánimo. Cuando esté triste los dejará caer y con movimientos de su cabeza mostrará alegría y hasta asombro
Nao decidirá cuál es la respuesta emocional adecuada según lo que perciba de los humanos que estén a su alrededor. Sus ojos, son cámaras que no sólo analizan el lenguaje corporal, sino que también pueden detectar cuando alguien los está mirando, y puede memorizar las diferentes caras para luego responder a cada ser humano de una manera única.
Los investigadores responsables de la creación de Nao, han dicho que por ahora el robot tiene la capacidad emocional de un niño de un año de edad, así que por ahora sólo se limitará a reaccionar