Buenas! Hace poco hice un curso de astronomía cultural y me pidieron hacer una monografía sobre un tema que yo eligiera. Acá se los dejo. La info la saqué toda de Internet pero no es copy paste. El post es bastante largo, pero es bastante sencillo y con datos interesantes. Primero les doy datos generales, después más científicos, y por último les cuento todos los mitos y los comparo.
Muchas Visiones, Una Constelación
Una posible definición de constelación sería una agrupación de estrellas ubicadas en el cielo nocturno con una posición y una distancia entre ellas relativamente cercana. Debido a esto es posible trazar líneas imaginarias entre las estrellas que forman la constelación dando como resultado figuras que evocan a diversos temas. A lo largo de la historia, diversas civilizaciones dieron distintas interpretaciones a una misma constelación, que tal vez, desde nuestro punto de vista parezcan retorcidas y rebuscadas. De todos modos, si uno comprende la historia y la explicación que hay atrás de esa interpretación, es posible entender el significado y lo que representaba para las civilizaciones una constelación o una estrella. Por esto decimos que las constelaciones son “creaciones culturales”.
La Osa Mayor es una de las constelaciones más conocidas y emblemáticas del hemisferio norte. No es posible ubicarla desde el hemisferio sur debido a que la trayectoria de circunvalación que realiza la constelación es “invisible” para un observador ubicado en el hemisferio sur. De todas maneras, desde diferentes latitudes y altitudes del globo podemos observar a la Osa Mayor, pero no la misma en su totalidad. Por ejemplo, en México se oculta en el horizonte y vuelve a surgir con cada giro de la bóveda celeste, pero en Grecia, esta constelación gira todo el tiempo alrededor del polo norte sin ocultarse en ningún momento.
El nombre científico que recibe esta estrella es Ursae Majoris. Actualmente es conocida bajo diversas designaciones. Las más conocidas son La Osa Mayor, El Carro, La Hélice, La Cacerola o Los Siete Cabritos. Cabe destacar, que El carro o La Cacerola es un asterismo, esto quiere decir que es una parte pequeña de una constelación, en este caso La Osa Mayor.
Podríamos afirmar, que esta es una de las constelaciones más conocidas del mundo. Pertenece al listado de cuarenta y ocho galaxias del astrónomo del siglo II Ptolomeo. Ha sido citada también por conocidísimos dramaturgos como Homero y Shakespeare. Vincent Van Gogh ha hecho un retrato. También aparece con el nombre de Valacirca en la saga del escritor británico J.R.R. Tolkien.
Astronómicamente hablando, esta constelación es de gran interés. La más grande es Orión, y a esta le sigue La Osa Mayor. Es todo un espectáculo su observación debido al brillo y fácil ubicación que tiene, debido a que su color depende del paso de las estaciones, el color varía dependiendo si estamos en verano, otoño, invierno o primavera.
Estrellas de el asterismo de La Osa Mayor
- La primera estrella recibe el nombre de Dubhe, palabra que proviene de la expresión Árabe <<thar a dubb alak barl>> que significa espalda del oso. Se ubica a 123 años luz de la tierra. Tiene un color anaranjado 225 veces más luminosa que nuestro Sol con una magnitud de 1,79.
- La segunda estrella de la Osa Mayor es llamada Merak. Tiene origen árabe cuyo significado es lomo. Se ubica a 79 años luz de la tierra con una magnitud de 2,35 y color blanca. Es una estrella 57 veces más luminosa que nuestro sol. Se sitúa a 5º al sur de Dubhe.
- La tercera estrella se conoce como Phekda. Deriva del árabe << al falidh>> que significa músculo. Es de magnitud 2,43 y color blanca. Se halla a 83 años luz de la Tierra y es 60 veces más luminosa que nuestro Sol. Forma parte del cúmulo de Sirio o cúmulo de de Uma junto con Merak, Mizar y Megrez.
- La cuarta estrella es Megrez, palabra que proviene de la expresión árabe <<al maghrez>> que significa raíz del rabo. Es de magnitud 3,30 y color blanca. Se halla a 81 años luz de la Tierra y es 240 veces más luminosa que nuestro Sol.
- La quinta estrella es Alioth. Es una estrella gigante azul situada a 82 años luz de la tierra con un diámetro de 6 millones de kilómetros y una iluminación equivalente a 100 soles. Es la estrella más luminosa de la Osa Mayor.
- La sexta estrella de la osa mayor se nombra Mizar, derivado del árabe <<mi’zar>> que significa cabello. Es de magnitud 2,22 y color blanco e ilumina como 60 soles. Tiene un diámetro de 5 millones de Km. Forma parte de una de las dobles estrellas más conocidas. La secundaria denominada ALCOR también blanca es de magnitud 4,00 y está separada 12' de arco. De todas maneras, están separadas por tres millones de años luz, por lo que a diferencia de una verdadera estrella doble, no están afectadas por la gravedad. Antiguamente se utilizaba este par de estrellas para determinar la agudeza de visión, ya que si uno lograba separarlas significaba que uno tenía buena vista.
- Por último, la séptima estrella recibe el nombre de Alkaid. Es la tercera más brillante con una magnitud de 1.86 y es una estrella blanco-azulada y enana de la constelación principal.
Históricamente, ha habido civilizaciones que se han destacado en un tema y lo han explorado a fondo. Dada esta situación, estas poblaciones se ganan el derecho a nombrar sus descubrimientos. Los nombres de las constelaciones son atribuidos a los griegos y romanos, debido a su cantidad de mitos y leyendas. Durante los siglos IX y XII, Bagdad era el centro cultural e intelectual de la época. Entre otros temas científicos, se desarrollaron investigaciones en astronomía. Es por esto que las siete estrellas nombradas aquí arriba provienen de un origen árabe, de hecho, dos tercios tienen origen en zonas arábigas.
Una característica de esta constelación es que nos puede facilitar la localización de La Estrella Polar. Para esto simplemente hay que prolongar una línea imaginaria entre las estrellas Merak y Dubhe (conocidas como las estrellas que apuntan) que es equivalente a cinco veces la distancia que hay entre las estrellas ya nombradas. La Estrella Polar está ubicada en la punta de La Osa menor, y ha sido de gran utilidad a lo largo de la historia, ya que los navegantes la utilizaban para determinar su posición. Es la estrella visible perteneciente al hemisferio norte más cercana al punto que se dirige el eje de La Tierra (casi un grado de diferencia), dando el efecto de que toda la bóveda celeste gira alrededor de ese punto.
Se pueden divisar en La Osa Mayor más de cincuenta galaxias, entre las más famosas se encuentran M81, M82, M101, M108 y M109, además contiene la famosa Nebulosa del Búho. También posee a la prometedora estrella 47 Ursae Majoris. Es muy similar al sol y los planetas gaseosos que orbitan alrededor son muy similares a Júpiter y Saturno. Está dada la configuración para poder encontrar un planeta rocoso como La Tierra en cual hay posibilidades de encontrar vida. De todas maneras, resulta imposible detectar tal planeta debido a la tecnología de hoy en día, por lo que hay que estar atento a nuevos descubrimientos.
Como ya mencionamos anteriormente, la constelación de La Osa Mayor ha representado diferentes mitos o símbolos para las civilizaciones a lo largo de la historia. A continuación se podrán apreciar las leyendas que se contaban acerca de esta constelación.
Los Griegos
Esta sea tal vez la versión más conocida acerca de la constelación.
Acorde a la leyenda griega el padre de los Dioses del Olimpo, Zeus, quedó perdidamente enamorado de una ninfa cazadora habitante de los bosques de Arcadia llamada Calistro. Preso de la seducción y una intensa pasión, Zeus la convierte en su amante. Pero Hera, esposa de Zeus, estalló de celos al enterarse de la situación. Como castigo, decidió convertir a Calisto en una osa.
Destinada a deambular por las montañas y valles, Calistro pasó su tiempo intentando conseguir comida y luchando contra lobos y animales feroces. Mientras tanto, su hijo Arcas ignoraba el paradero de su madre. Cierto día estaba cazando en el bosque cuando repentinamente se cruzó con un oso enorme, que no era nada menos que su madre. Estaba a punto de dispar y matarla de un flechazo cuando Zeus se interpuso y le reveló la verdad. Para resguardar a Calistro de estos peligrosos encuentros, Zeus la tomó por la cola y la lanzó hacia el cielo transformándola en brillantes estrellas. Luego, Zeus también tomó por la cola a Arkas y lo lanzó hacia el cielo para que le haga compañía a su madre. Él es hoy en día la constelación de La Osa Menor, y la punta de su cola no es nada menos que La Estrella Polar, lucero y guía de navegantes desde tiempos remotos.
De todas maneras, Hera no estaba del todo satisfecha ya que Calisto continuaba girando alrededor del universo por toda la eternidad y además, Zeus podía ver a su amor cuando lo deseara levantando su cabeza en una noche estrellada. Por lo que la diosa mandó a llamar a su hermano Poseidón, el Dios de las Aguas, y le hizo jurar que jamás dejaría que los osos celestes Calistro y Arkas pusieran un pie sobre el vasto océano.
Si nos ubicamos en la latitud de Grecia, podemos observar que La Osa Mayor gira continuamente y sin ponerse por el horizonte en los cielos. En esta cita de Homero ya se observa la cualidad de siempre estar presente en los polos y de ser de guía para los navegantes,
"Con aquel dulce viento, Ulises divino
desplegó su velamen; sentado rigió con destreza
el timón; no bajaba a sus ojos el sueño, velaba
a las Pléyades vuelto, al Boyero de ocaso tardío
y a la Osa, a que otros dan el nombre del Carro y que gira
sin dejar su lugar al acecho de Orión; sólo ella
de entre todos los astros no baja a bañarse al Océano.” (Odisea, Canto V)
El nombre Arkas proviene del griego y quiere significa oso. De aquí se deriva el adjetivo ártico, que se designa a los pobladores que habitan el norte. Justamente, La Osa Menor contiene la estrella que apunta hacia el norte.
Romanos
Existe otra versión posterior pero similar fue difundida por Ovidio, un poeta romano que solía recoger relatos mitológicos procedentes sobre todo del mundo griego y adoptados por la cultura latina de su época. En esta versión, es la diosa Juno/Hera, siempre celosa de su esposo Júpiter/Zeus, la que convierte a Calisto en osa. También se decía que, debido a la enemistad con Juno, a las osas no les estaba permitido descansar por debajo del borde de la tierra, como a las otras constelaciones, sino que tenían que dar vueltas en torno al polo eternamente.
“Se dice que Calisto, hija de Licaón, fue convertida en osa a causa de la ira de Juno por haberse unido a Júpiter en el lecho. Más tarde se la incluyó en el número de estrellas y fue llamada Septentrión”. (Fábulas, 177,1)
Esta cita fue recogida del culto autor latino Higinio, conocido por sus recopilaciones de mitos “Astronomía poética” y “Fábulas”.
Podemos establecer una relación entre La Estrella Polar y la etimología de la palabra septentrión. Triones quieren decir bueyes y sept siete, y dado que se anteponía el número de estrellas al nombre, se formó la palabra septentrión, que pasó a llamarse septentrional para referirse a la gente del Norte. Es de esta creencia que también se le adjudica el nombre El Carro, se decía que los siete bueyes tiraban permanentemente de la esfera celeste haciéndola girar sobre el eje fijo de La Estrella Polar, que ya mencionamos. “La esfera celeste es una esfera ideal, en la cual aparentemente se mueven los astros. Es un concepto no un objeto, es la superficie virtual sobre la que vemos proyectados a los astros como si todos estuvieran a igual distancia de la tierra.” (Wikipedia, 2010)
Norteamérica
Los Iroquíes de Canadá también interpretan al asterismo como un oso. Pero difieren en el hecho de que consideran a Alkaid, Mizar y Alioth (el mango) como tres cazadores y a las estrellas restantes (el cuenco) como a un oso. Los Micmacs de Irlanda comparten esta visión.
Había una vez un viejo oso muy grande y mezquino cuyo mayor placer era destrozar pueblos. Al parecer todos tenían miedo que hiciera más daño y este se acrecentaba cada vez que arremetía contra un pueblo. Por último, los ancianos de muchos pueblos se reunieron para discutir qué se podía hacer con el oso. Después de haber fumado y hablado un largo rato, decidieron que cada uno iba a aportar sus mejores y más valientes guerreros para dar caza al oso.
Los tres valientes guerreros todos habían hecho muchas cosas con el tiempo para demostrar lo fuertes y atrevidos que eran. Cuando el oso se dio cuenta de lo temible que eran sus cazadores, decidió huir dado que en el fondo era un cobarde. El oso aceleró y los cazadores lo siguieron. La persecución siguió por varias lunas por lo que el oso comenzó a sentir la fatiga. Por mucho que lo intentara no podía escaparse. En un acto desesperado corrió derecho hacia los cielos seguido por sus perseguidores
La persecución entre los cazadores y el oso comienza en la primavera, cuando la osa deja su cueva en la Corona Boreal. Luego arriba el otoño, cuando se ve la constelación bajar al caer la noche, entonces los cazadores le dan alcance a su presa. Un flechazo alcanza el blanco y la sangre emana del cuerpo. Es por esto que creen que los árboles se tiñen de rojo en otoño. El esqueleto permanece en el cielo hasta que la caza retorna en la siguiente primavera.
El Oso
Como habrán notado, parece ser que el factor en común de todos estos mitos es considerar a esta constelación como un oso. En este sentido, los egipcios fueron los únicos que la consideraron como otro animal, un hipopótamo o un jabalí visto como el dios Orus. Lo llamativo de esto es que diversas culturas sin ninguna relación aparente hayan evocado a esta constelación como un oso.
Los árabes la llamaban Al Dub al Akbar que significa El Oso Grande, relacionado con las palabras fenicias y hebreas dub y dobh respectivamente, de donde deriva el nombre de la estrella Dubhe. Los ya mencionados Iroquíes y Micmacs veían también un oso. Diversas tribus norteamericanas como los algonquin, los kootena, los algonquin o los kootenay identificaron la silueta del oso.
No hay una única hipótesis con respecto a este tema y tampoco es del todo certera. Se cree que al ser el oso un animal muy llamativo que habita las zonas nórticas, se lo asocia directamente a esta constelación. Sino también puede ser que todas estas coincidencias se remonten a cuando el hombre logró emigrar de Asia y Europa hacia América a través del Estrecho de Bering siglos atrás.
Para finalizar, me gustaría remarcar el hecho que una misma constelación puede representar una amplia variedad interpretaciones para las culturas. Resulta increíble observar que simplemente trazando unas líneas imaginarias se pueda desarrollar una historia cargada de sentidos y símbolos. Los pueblos encuentran en el cielo un lugar para poder proyectarse y demostrar su cultura.
Espero que les haya gustado, y no se vallan sin comentar.
Muchas Visiones, Una Constelación
Una posible definición de constelación sería una agrupación de estrellas ubicadas en el cielo nocturno con una posición y una distancia entre ellas relativamente cercana. Debido a esto es posible trazar líneas imaginarias entre las estrellas que forman la constelación dando como resultado figuras que evocan a diversos temas. A lo largo de la historia, diversas civilizaciones dieron distintas interpretaciones a una misma constelación, que tal vez, desde nuestro punto de vista parezcan retorcidas y rebuscadas. De todos modos, si uno comprende la historia y la explicación que hay atrás de esa interpretación, es posible entender el significado y lo que representaba para las civilizaciones una constelación o una estrella. Por esto decimos que las constelaciones son “creaciones culturales”.
La Osa Mayor es una de las constelaciones más conocidas y emblemáticas del hemisferio norte. No es posible ubicarla desde el hemisferio sur debido a que la trayectoria de circunvalación que realiza la constelación es “invisible” para un observador ubicado en el hemisferio sur. De todas maneras, desde diferentes latitudes y altitudes del globo podemos observar a la Osa Mayor, pero no la misma en su totalidad. Por ejemplo, en México se oculta en el horizonte y vuelve a surgir con cada giro de la bóveda celeste, pero en Grecia, esta constelación gira todo el tiempo alrededor del polo norte sin ocultarse en ningún momento.
El nombre científico que recibe esta estrella es Ursae Majoris. Actualmente es conocida bajo diversas designaciones. Las más conocidas son La Osa Mayor, El Carro, La Hélice, La Cacerola o Los Siete Cabritos. Cabe destacar, que El carro o La Cacerola es un asterismo, esto quiere decir que es una parte pequeña de una constelación, en este caso La Osa Mayor.
Podríamos afirmar, que esta es una de las constelaciones más conocidas del mundo. Pertenece al listado de cuarenta y ocho galaxias del astrónomo del siglo II Ptolomeo. Ha sido citada también por conocidísimos dramaturgos como Homero y Shakespeare. Vincent Van Gogh ha hecho un retrato. También aparece con el nombre de Valacirca en la saga del escritor británico J.R.R. Tolkien.
Astronómicamente hablando, esta constelación es de gran interés. La más grande es Orión, y a esta le sigue La Osa Mayor. Es todo un espectáculo su observación debido al brillo y fácil ubicación que tiene, debido a que su color depende del paso de las estaciones, el color varía dependiendo si estamos en verano, otoño, invierno o primavera.
Estrellas de el asterismo de La Osa Mayor
- La primera estrella recibe el nombre de Dubhe, palabra que proviene de la expresión Árabe <<thar a dubb alak barl>> que significa espalda del oso. Se ubica a 123 años luz de la tierra. Tiene un color anaranjado 225 veces más luminosa que nuestro Sol con una magnitud de 1,79.
- La segunda estrella de la Osa Mayor es llamada Merak. Tiene origen árabe cuyo significado es lomo. Se ubica a 79 años luz de la tierra con una magnitud de 2,35 y color blanca. Es una estrella 57 veces más luminosa que nuestro sol. Se sitúa a 5º al sur de Dubhe.
- La tercera estrella se conoce como Phekda. Deriva del árabe << al falidh>> que significa músculo. Es de magnitud 2,43 y color blanca. Se halla a 83 años luz de la Tierra y es 60 veces más luminosa que nuestro Sol. Forma parte del cúmulo de Sirio o cúmulo de de Uma junto con Merak, Mizar y Megrez.
- La cuarta estrella es Megrez, palabra que proviene de la expresión árabe <<al maghrez>> que significa raíz del rabo. Es de magnitud 3,30 y color blanca. Se halla a 81 años luz de la Tierra y es 240 veces más luminosa que nuestro Sol.
- La quinta estrella es Alioth. Es una estrella gigante azul situada a 82 años luz de la tierra con un diámetro de 6 millones de kilómetros y una iluminación equivalente a 100 soles. Es la estrella más luminosa de la Osa Mayor.
- La sexta estrella de la osa mayor se nombra Mizar, derivado del árabe <<mi’zar>> que significa cabello. Es de magnitud 2,22 y color blanco e ilumina como 60 soles. Tiene un diámetro de 5 millones de Km. Forma parte de una de las dobles estrellas más conocidas. La secundaria denominada ALCOR también blanca es de magnitud 4,00 y está separada 12' de arco. De todas maneras, están separadas por tres millones de años luz, por lo que a diferencia de una verdadera estrella doble, no están afectadas por la gravedad. Antiguamente se utilizaba este par de estrellas para determinar la agudeza de visión, ya que si uno lograba separarlas significaba que uno tenía buena vista.
- Por último, la séptima estrella recibe el nombre de Alkaid. Es la tercera más brillante con una magnitud de 1.86 y es una estrella blanco-azulada y enana de la constelación principal.
Históricamente, ha habido civilizaciones que se han destacado en un tema y lo han explorado a fondo. Dada esta situación, estas poblaciones se ganan el derecho a nombrar sus descubrimientos. Los nombres de las constelaciones son atribuidos a los griegos y romanos, debido a su cantidad de mitos y leyendas. Durante los siglos IX y XII, Bagdad era el centro cultural e intelectual de la época. Entre otros temas científicos, se desarrollaron investigaciones en astronomía. Es por esto que las siete estrellas nombradas aquí arriba provienen de un origen árabe, de hecho, dos tercios tienen origen en zonas arábigas.
Una característica de esta constelación es que nos puede facilitar la localización de La Estrella Polar. Para esto simplemente hay que prolongar una línea imaginaria entre las estrellas Merak y Dubhe (conocidas como las estrellas que apuntan) que es equivalente a cinco veces la distancia que hay entre las estrellas ya nombradas. La Estrella Polar está ubicada en la punta de La Osa menor, y ha sido de gran utilidad a lo largo de la historia, ya que los navegantes la utilizaban para determinar su posición. Es la estrella visible perteneciente al hemisferio norte más cercana al punto que se dirige el eje de La Tierra (casi un grado de diferencia), dando el efecto de que toda la bóveda celeste gira alrededor de ese punto.
Se pueden divisar en La Osa Mayor más de cincuenta galaxias, entre las más famosas se encuentran M81, M82, M101, M108 y M109, además contiene la famosa Nebulosa del Búho. También posee a la prometedora estrella 47 Ursae Majoris. Es muy similar al sol y los planetas gaseosos que orbitan alrededor son muy similares a Júpiter y Saturno. Está dada la configuración para poder encontrar un planeta rocoso como La Tierra en cual hay posibilidades de encontrar vida. De todas maneras, resulta imposible detectar tal planeta debido a la tecnología de hoy en día, por lo que hay que estar atento a nuevos descubrimientos.
Como ya mencionamos anteriormente, la constelación de La Osa Mayor ha representado diferentes mitos o símbolos para las civilizaciones a lo largo de la historia. A continuación se podrán apreciar las leyendas que se contaban acerca de esta constelación.
Los Griegos
Esta sea tal vez la versión más conocida acerca de la constelación.
Acorde a la leyenda griega el padre de los Dioses del Olimpo, Zeus, quedó perdidamente enamorado de una ninfa cazadora habitante de los bosques de Arcadia llamada Calistro. Preso de la seducción y una intensa pasión, Zeus la convierte en su amante. Pero Hera, esposa de Zeus, estalló de celos al enterarse de la situación. Como castigo, decidió convertir a Calisto en una osa.
Destinada a deambular por las montañas y valles, Calistro pasó su tiempo intentando conseguir comida y luchando contra lobos y animales feroces. Mientras tanto, su hijo Arcas ignoraba el paradero de su madre. Cierto día estaba cazando en el bosque cuando repentinamente se cruzó con un oso enorme, que no era nada menos que su madre. Estaba a punto de dispar y matarla de un flechazo cuando Zeus se interpuso y le reveló la verdad. Para resguardar a Calistro de estos peligrosos encuentros, Zeus la tomó por la cola y la lanzó hacia el cielo transformándola en brillantes estrellas. Luego, Zeus también tomó por la cola a Arkas y lo lanzó hacia el cielo para que le haga compañía a su madre. Él es hoy en día la constelación de La Osa Menor, y la punta de su cola no es nada menos que La Estrella Polar, lucero y guía de navegantes desde tiempos remotos.
De todas maneras, Hera no estaba del todo satisfecha ya que Calisto continuaba girando alrededor del universo por toda la eternidad y además, Zeus podía ver a su amor cuando lo deseara levantando su cabeza en una noche estrellada. Por lo que la diosa mandó a llamar a su hermano Poseidón, el Dios de las Aguas, y le hizo jurar que jamás dejaría que los osos celestes Calistro y Arkas pusieran un pie sobre el vasto océano.
Si nos ubicamos en la latitud de Grecia, podemos observar que La Osa Mayor gira continuamente y sin ponerse por el horizonte en los cielos. En esta cita de Homero ya se observa la cualidad de siempre estar presente en los polos y de ser de guía para los navegantes,
"Con aquel dulce viento, Ulises divino
desplegó su velamen; sentado rigió con destreza
el timón; no bajaba a sus ojos el sueño, velaba
a las Pléyades vuelto, al Boyero de ocaso tardío
y a la Osa, a que otros dan el nombre del Carro y que gira
sin dejar su lugar al acecho de Orión; sólo ella
de entre todos los astros no baja a bañarse al Océano.” (Odisea, Canto V)
El nombre Arkas proviene del griego y quiere significa oso. De aquí se deriva el adjetivo ártico, que se designa a los pobladores que habitan el norte. Justamente, La Osa Menor contiene la estrella que apunta hacia el norte.
Romanos
Existe otra versión posterior pero similar fue difundida por Ovidio, un poeta romano que solía recoger relatos mitológicos procedentes sobre todo del mundo griego y adoptados por la cultura latina de su época. En esta versión, es la diosa Juno/Hera, siempre celosa de su esposo Júpiter/Zeus, la que convierte a Calisto en osa. También se decía que, debido a la enemistad con Juno, a las osas no les estaba permitido descansar por debajo del borde de la tierra, como a las otras constelaciones, sino que tenían que dar vueltas en torno al polo eternamente.
“Se dice que Calisto, hija de Licaón, fue convertida en osa a causa de la ira de Juno por haberse unido a Júpiter en el lecho. Más tarde se la incluyó en el número de estrellas y fue llamada Septentrión”. (Fábulas, 177,1)
Esta cita fue recogida del culto autor latino Higinio, conocido por sus recopilaciones de mitos “Astronomía poética” y “Fábulas”.
Podemos establecer una relación entre La Estrella Polar y la etimología de la palabra septentrión. Triones quieren decir bueyes y sept siete, y dado que se anteponía el número de estrellas al nombre, se formó la palabra septentrión, que pasó a llamarse septentrional para referirse a la gente del Norte. Es de esta creencia que también se le adjudica el nombre El Carro, se decía que los siete bueyes tiraban permanentemente de la esfera celeste haciéndola girar sobre el eje fijo de La Estrella Polar, que ya mencionamos. “La esfera celeste es una esfera ideal, en la cual aparentemente se mueven los astros. Es un concepto no un objeto, es la superficie virtual sobre la que vemos proyectados a los astros como si todos estuvieran a igual distancia de la tierra.” (Wikipedia, 2010)
Norteamérica
Los Iroquíes de Canadá también interpretan al asterismo como un oso. Pero difieren en el hecho de que consideran a Alkaid, Mizar y Alioth (el mango) como tres cazadores y a las estrellas restantes (el cuenco) como a un oso. Los Micmacs de Irlanda comparten esta visión.
Había una vez un viejo oso muy grande y mezquino cuyo mayor placer era destrozar pueblos. Al parecer todos tenían miedo que hiciera más daño y este se acrecentaba cada vez que arremetía contra un pueblo. Por último, los ancianos de muchos pueblos se reunieron para discutir qué se podía hacer con el oso. Después de haber fumado y hablado un largo rato, decidieron que cada uno iba a aportar sus mejores y más valientes guerreros para dar caza al oso.
Los tres valientes guerreros todos habían hecho muchas cosas con el tiempo para demostrar lo fuertes y atrevidos que eran. Cuando el oso se dio cuenta de lo temible que eran sus cazadores, decidió huir dado que en el fondo era un cobarde. El oso aceleró y los cazadores lo siguieron. La persecución siguió por varias lunas por lo que el oso comenzó a sentir la fatiga. Por mucho que lo intentara no podía escaparse. En un acto desesperado corrió derecho hacia los cielos seguido por sus perseguidores
La persecución entre los cazadores y el oso comienza en la primavera, cuando la osa deja su cueva en la Corona Boreal. Luego arriba el otoño, cuando se ve la constelación bajar al caer la noche, entonces los cazadores le dan alcance a su presa. Un flechazo alcanza el blanco y la sangre emana del cuerpo. Es por esto que creen que los árboles se tiñen de rojo en otoño. El esqueleto permanece en el cielo hasta que la caza retorna en la siguiente primavera.
El Oso
Como habrán notado, parece ser que el factor en común de todos estos mitos es considerar a esta constelación como un oso. En este sentido, los egipcios fueron los únicos que la consideraron como otro animal, un hipopótamo o un jabalí visto como el dios Orus. Lo llamativo de esto es que diversas culturas sin ninguna relación aparente hayan evocado a esta constelación como un oso.
Los árabes la llamaban Al Dub al Akbar que significa El Oso Grande, relacionado con las palabras fenicias y hebreas dub y dobh respectivamente, de donde deriva el nombre de la estrella Dubhe. Los ya mencionados Iroquíes y Micmacs veían también un oso. Diversas tribus norteamericanas como los algonquin, los kootena, los algonquin o los kootenay identificaron la silueta del oso.
No hay una única hipótesis con respecto a este tema y tampoco es del todo certera. Se cree que al ser el oso un animal muy llamativo que habita las zonas nórticas, se lo asocia directamente a esta constelación. Sino también puede ser que todas estas coincidencias se remonten a cuando el hombre logró emigrar de Asia y Europa hacia América a través del Estrecho de Bering siglos atrás.
Para finalizar, me gustaría remarcar el hecho que una misma constelación puede representar una amplia variedad interpretaciones para las culturas. Resulta increíble observar que simplemente trazando unas líneas imaginarias se pueda desarrollar una historia cargada de sentidos y símbolos. Los pueblos encuentran en el cielo un lugar para poder proyectarse y demostrar su cultura.
Espero que les haya gustado, y no se vallan sin comentar.