CIENTIFICOS ARGENTINOS: OTRO LOGRO
San Juan, 13 de enero (Télam).- El hallazgo del dinosaurio Eodromaeus murphi, que estiman vivió hace unos 230 millones de años, fue publicado hoy en la revista "Science", lo que fue calificado como “un enorme logro" por los científicos argentinos que participaron de la investigación en San Juan.
"Nos interesa que el mundo entero conozca el descubrimiento", porque "será de mucha importancia para el futuro de los estudios peleontológicos”, dijo Oscar Alcober, científico sanjuanino que junto a su coterráneo Ricardo Martínez e investigadores argentinos y estadounidenses participó del hallazgo.
En diálogo con Télam, Alcober opinó que todo investigador "sueña con publicar en Science" y contó que buscaron "esta oportunidad durante cuatro años".
"Por fin, en base a la mucha información que teníamos, elaboramos un paquete muy novedoso que a Science le interesó y logramos que el paper se publicara”, relató.
La revista publicó el hallazgo del Eodromaeus murphi en la formación Ischigualasto, en el noreste de San Juan, hecho que para Alcober "echa por tierra con varios mitos de la ciencia”.
El científico afirmó que este dinosaurio que medía menos de dos metros de largo y se desplazaba en dos patas "es un terópodo que rompe con la idea generalizada en la ciencia, de que estos animales habían aparecido mucho después”.
“Con ésto estamos tirando para abajo el origen del dinosaurio en varios millones de años, porque que aparezca este animal en Ischigualasto, que estaba considerado como que existió en el inicio de todo, es un cambio importante en el relato de la historia de aquí para adelante”, señaló.
Según Alcober “si en Ischigualasto nos encontramos con un bicho que es terriblemente avanzado, ésto significa que estos animales se originaron mucho antes de lo que se pensaba”.
"Si bien todavía no se ha encontrado un yacimiento con el ancestro, esta presencia en Ischigualasto nos indica que ya había animales evolutivamente muy avanzados y que habían desarrollado todas las características que después van a ser muy comunes en dinosaurios, como el Tiranosaurios Rex o el Gigantosaurios de Neuquén”, explicó.
El investigador sostuvo que “con este hallazgo se demuestra que todos estos animales que vinieron después, funcionan con una biomecánica que la inventó, entre comillas, el Eodromaeus, unos 230 millones de años atrás".
El hallazgo se produjo en 1996, pero los científicos se dieron cuenta cuatro años después de que se trataba de una nueva especie.
“Lo valoramos a partir de la preparación del especimen, que fue muy compleja. Ahí empezamos a darnos cuenta que se trataba de un bicho nuevo”, indicó el científico.
Alcober y el líder del equipo de investigación, Ricardo Martínez, trabajaron en Ischigualasto desde el año 1984. Con otro de los integrantes y autor del descubrimiento, el estadounidense Paul Sereno, “empezamos a trabajar juntos en 1988, cuando él hizo su primera campaña científica con nosotros" en esa zona sanjuanina, detalló.
"En unos días vamos a presentar este logro en San Juan, como un aporte a la ciencia de la provincia y de Ischigualasto que tanto ha dado para entender nuestros orígenes y cómo era el mundo hace más de 200 millones de años”, anunció Alcober. (Télam)