Antes que nada, les pido a los mods no borren el post por la falta de fuentes, lo escribió mi amiga para una revista de papel y las fuentes están offline.
Bueno, los dejo a su criterio, creo que lo resumido y claro del texto por lo menos podrá darle la opcion alguien de armar uno nuevo y con contenidos Online.
Saludos, nos vemos el sábado
AE1
Casualidades o causalidades?
La Historia de la Serendipia
Curiosa palabra que pocos conocen, la serendipia es la causante de logros impensados en el área de la ciencia.
«La Ciencia, como algo existente y completo, es la cosa más objetiva que puede conocer el hombre. Pero la Ciencia en su construcción es algo tan subjetivo y condicionado psicológicamente por las circunstancias como cualquier otro aspecto del esfuerzo humano», explicó alguna vez Albert Einstein.
Es que la ciencia como cualquier elaboración humana es eso, una construcción no un objeto como muchos intentan imponer. Y como tal, es influida por múltiples factores humanos, como la casualidad, la inspiración, la imaginación y también el conocimiento.
Y qué es la serendipia?
Bien es sabido que el trabajo científico se caracteriza por un meticuloso proceso formal, denominado método científico, en el que se establece con antelación lo que se desea estudiar, así como los resultados que se esperan obtener. Sin embargo, no son pocos los descubrimientos científicos que, a lo largo de la historia, han surgido de manera fortuita o inesperada.
Este tipo de descubrimientos fueron bautizados como serendipia. También existen casos de serendipias en obras literarias, cuando un autor escribe sobre algo que ha imaginado y que no se conoce en su época, y se demuestra posteriormente que eso existe tal como lo definió el escritor.
En “Las aventuras de Arthur Gordon Pym”, escrito por Edgar Allan Poe en 1850, se cuenta la historia de un naufragio cerca de las islas Malvinas del cual quedan cuatro supervivientes. Acuciados por el hambre, sortean entre ellos a quién van a matar para comérselo, y pierde un grumete llamado Richard Parker. En 1884, una goleta británica naufragó cerca de las islas Sandwich. Quedaron cuatro supervivientes, y echaron a la suerte a quién debían matar para comérselo y sobrevivir. El desafortunado resultó ser un grumete llamado... Richard Parker.
Entre las serendipias científicas una de las más conocidas es la de Fleming y el descubrimiento de la penicilina. En septiembre de 1928, mientras trabajaba en el Mary’s Hospital de Paddington de Londres, el bacteriólogo escocés Alexander Fleming descubrió, de manera casual, que las secreciones del hongo Penicilium notatum destruían las colonias de estafilococos, las bacterias responsables de las infecciones en las heridas.
Inspiración o conocimiento
El investigador científico en su trabajo ha de tener algún tipo de «señal», que le instigue a reflexionar sobre cierto fenómeno o resultado, bien a partir de ciertas hipótesis preestablecidas, o bien de manera inesperada o accidental. En cualquiera caso, lo realmente importante en un descubrimiento científico, es el propio instinto del investigador, que le permite percatarse de éste y, en consecuencia, le hace reflexionar sobre el nuevo fenómeno observado.
Pero, además de ese instinto científico que acabamos de señalar, cabe destacar ciertas dotes más bien propias de artistas, como la imaginación e inspiración, que se manifiestan en los científicos cuando realizan un descubrimiento.
Einstein afirmaba al respecto que «la imaginación es más importante que el conocimiento».
Créditos
Cecilia Rumie Vittar para revista Matices .
Bueno, los dejo a su criterio, creo que lo resumido y claro del texto por lo menos podrá darle la opcion alguien de armar uno nuevo y con contenidos Online.
Saludos, nos vemos el sábado
AE1
Serendipia
Casualidades o causalidades?
La Historia de la Serendipia
Curiosa palabra que pocos conocen, la serendipia es la causante de logros impensados en el área de la ciencia.

«La Ciencia, como algo existente y completo, es la cosa más objetiva que puede conocer el hombre. Pero la Ciencia en su construcción es algo tan subjetivo y condicionado psicológicamente por las circunstancias como cualquier otro aspecto del esfuerzo humano», explicó alguna vez Albert Einstein.
Es que la ciencia como cualquier elaboración humana es eso, una construcción no un objeto como muchos intentan imponer. Y como tal, es influida por múltiples factores humanos, como la casualidad, la inspiración, la imaginación y también el conocimiento.
Y qué es la serendipia?
Bien es sabido que el trabajo científico se caracteriza por un meticuloso proceso formal, denominado método científico, en el que se establece con antelación lo que se desea estudiar, así como los resultados que se esperan obtener. Sin embargo, no son pocos los descubrimientos científicos que, a lo largo de la historia, han surgido de manera fortuita o inesperada.
Este tipo de descubrimientos fueron bautizados como serendipia. También existen casos de serendipias en obras literarias, cuando un autor escribe sobre algo que ha imaginado y que no se conoce en su época, y se demuestra posteriormente que eso existe tal como lo definió el escritor.
En “Las aventuras de Arthur Gordon Pym”, escrito por Edgar Allan Poe en 1850, se cuenta la historia de un naufragio cerca de las islas Malvinas del cual quedan cuatro supervivientes. Acuciados por el hambre, sortean entre ellos a quién van a matar para comérselo, y pierde un grumete llamado Richard Parker. En 1884, una goleta británica naufragó cerca de las islas Sandwich. Quedaron cuatro supervivientes, y echaron a la suerte a quién debían matar para comérselo y sobrevivir. El desafortunado resultó ser un grumete llamado... Richard Parker.
Entre las serendipias científicas una de las más conocidas es la de Fleming y el descubrimiento de la penicilina. En septiembre de 1928, mientras trabajaba en el Mary’s Hospital de Paddington de Londres, el bacteriólogo escocés Alexander Fleming descubrió, de manera casual, que las secreciones del hongo Penicilium notatum destruían las colonias de estafilococos, las bacterias responsables de las infecciones en las heridas.
Inspiración o conocimiento
El investigador científico en su trabajo ha de tener algún tipo de «señal», que le instigue a reflexionar sobre cierto fenómeno o resultado, bien a partir de ciertas hipótesis preestablecidas, o bien de manera inesperada o accidental. En cualquiera caso, lo realmente importante en un descubrimiento científico, es el propio instinto del investigador, que le permite percatarse de éste y, en consecuencia, le hace reflexionar sobre el nuevo fenómeno observado.
Pero, además de ese instinto científico que acabamos de señalar, cabe destacar ciertas dotes más bien propias de artistas, como la imaginación e inspiración, que se manifiestan en los científicos cuando realizan un descubrimiento.
Einstein afirmaba al respecto que «la imaginación es más importante que el conocimiento».

Créditos
Cecilia Rumie Vittar para revista Matices .