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Dia de muertos [tradiciones mexicanas]

Turismo•10/31/2011
Hola quiero mostrarles lo que en mi pais México se celebra que es el dia de muertos es una tradicion muy significativa para los mexicanos Día de MuertosEl Día de Muertos es una celebración mexicana de origen prehispánico que honra a los difuntos el 2 de noviembre, comienza el 1 de noviembre, y coincide con las celebraciones católicas de Día de los Fieles Difuntos y Todos los Santos.Es una festividad mexicana, que se celebra también en algunos países de América Central, así como en muchas comunidades de los Estados Unidos, donde existe una gran población mexicana y centroamericana. La Unesco ha declarado la festividad mexicana como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.1 El Día de Muertos es un día festejado también en Brasil, como Dia dos Finados, aunque esta festividad no tiene las mismas raíces prehispánicas que la festividad mexicana.Los orígenes de la celebración del Día de Muertos en México son anteriores a la llegada de los españoles. Hay registro de celebraciones en las etnias mexica, maya, purépecha y totonaca. Los rituales que celebran la vida de los ancestros se realizan en estas civilizaciones por lo menos desde hace tres mil años. En la era prehispánica era común la práctica de conservar los cráneos como trofeos y mostrarlos durante los rituales que simbolizaban la muerte y el renacimiento.El festival que se convirtió en el Día de Muertos se conmemoraba el noveno mes del calendario solar mexica, cerca del inicio de agosto, y se celebraba durante un mes completo. Las festividades eran presididas por la diosa Mictecacíhuatl, conocida como la "Dama de la Muerte" (actualmente relacionada con "la Catrina", personaje de José Guadalupe Posada) y esposa de Mictlantecuhtli, Señor de la tierra de los muertos. Las festividades eran dedicadas a la celebración de los niños y las vidas de parientes fallecidos.La muerte es un símbolo emblemático que ha causado admiración, temor e incertidumbre al ser humano a través de la historia. Por muchos años, en diversas culturas se han generado creencias en torno a la muerte que han logrado desarrollar toda una serie de ritos y tradiciones ya sea para venerarla, honrarla, espantarla e incluso para burlarse de ella. México es un país rico en cultura y tradiciones; uno de los principales aspectos que conforman su identidad como nación es la concepción que se tiene sobre la muerte y todas las tradiciones y creencias que giran en torno a ella.De cualquier modo, hay que destacar que esta celebración no es propia de todos los mexicanos puesto que, pese a ser una fiesta que se ha convertido en un símbolo nacional y que como tal es enseñada (con fines educativos) en las escuelas del país, existen muchas familias que son más apegadas a celebrar el “Día de todos los Santos” como lo hacen en otros países católicos. Además, cabe mencionar la fuerte influencia de los Estados Unidos que, al menos en zonas fronterizas, se evidencia con la presencia de la fiesta conocida como Halloween, la cual se celebra cada año con más frecuencia y en un mayor número de hogares. De ahí también que exista una inquietud entre los propios mexicanos de querer preservar el Día de Muertos como parte de la cultura mexicana sobre otras celebraciones parecidas.La celebración en el mundo prehispánicoPara los antiguos mesoamericanos, la muerte no tenía las connotaciones morales de la religión católica, en la que las ideas de infierno y paraíso sirven para castigar o premiar. Por el contrario, ellos creían que los rumbos destinados a las almas de los muertos estaban determinados por el tipo de muerte que habían tenido, y no por su comportamiento en la vida.De esta forma, las direcciones que podrían tomar los muertos son:El Tlalocan o paraíso de Tláloc, dios de la lluvia. A este sitio se dirigían aquellos que morían en circunstancias relacionadas con el agua: los ahogados, los que morían por efecto de un rayo, los que morían por enfermedades como la gota o la hidropesía, la sarna o las bubas, así como también los niños sacrificados al dios. El Tlalocan era un lugar de reposo y de abundancia. Aunque los muertos generalmente se incineraban, los predestinados a Tláloc se enterraban, como las semillas, para germinar.El Omeyocan, paraíso del sol, presidido por Huitzilopochtli, el dios de la guerra. A este lugar llegaban sólo los muertos en combate, los cautivos que se sacrificaban y las mujeres que morían en el parto. Estas mujeres eran comparadas a los guerreros, ya que habían librado una gran batalla, la de parir, y se les enterraba en el patio del palacio, para que acompañaran al sol desde el cenit hasta su ocultamiento por el poniente. Su muerte provocaba tristeza y también alegría, ya que, gracias a su valentía, el sol las llevaba como compañeras. Dentro de la escala mesoamericana de valores, habitar el Omeyocan era un privilegio.El Omeyocan era un lugar de gozo permanente, en el que se festejaba al sol y se le acompañaba con música, cantos y bailes. Los muertos que iban al Omeyocan, después de cuatro años, volvían al mundo, convertidos en aves de plumas multicolores y hermosas.Morir en la guerra era considerada como la mejor de las muertes por los mexicas. Para ellos, a diferencia de otras culturas, dentro de la muerte había un sentimiento de esperanza, pues ella ofrecía la posibilidad de acompañar al sol en su diario nacimiento y trascender convertido en pájaro.El Mictlán, destinado a quienes morían de muerte natural. Este lugar era habitado por Mictlantecuhtli y Mictecacíhuatl, señor y señora de la muerte. Era un sitio muy oscuro, sin ventanas, del que ya no era posible salir.El camino para llegar al Mictlán era muy tortuoso y difícil, pues para llegar a él las almas debían transitar por distintos lugares durante cuatro años. Luego de este tiempo, las almas llegaban al Chicunamictlán, lugar donde descansaban o desaparecían las almas de los muertos. Para recorrer este camino, el difunto era enterrado con un perro, el cual le ayudaría a cruzar un río y llegar ante Mictlantecuhtli, a quien debía entregar, como ofrenda, atados de teas y cañas de perfume, algodón (ixcátl), hilos colorados y mantas. Quienes iban al Mictlán recibían, como ofrenda, cuatro flechas y cuatro teas atadas con hilo de algodón.Detalle de un altar de muertos.Por su parte, los niños muertos tenían un lugar especial, llamado Chichihuacuauhco, donde se encontraba un árbol de cuyas ramas goteaba leche, para que se alimentaran. Los niños que llegaban aquí volverían a la tierra cuando se destruyese la raza que la habitaba. De esta forma, de la muerte renacería la vida.Los entierros prehispánicos eran acompañados de ofrendas que contenían dos tipos de objetos: los que, en vida, habían sido utilizados por el muerto, y los que podría necesitar en su tránsito al inframundo. De esta forma, era muy variada la elaboración de objetos funerarios: instrumentos musicales de barro, como ocarinas, flautas, timbales y sonajas en forma de calaveras; esculturas que representaban a los dioses mortuorios, cráneos de diversos materiales (piedra, jade, cristal), braseros, incensarios y urnas.Las fechas en honor de los muertos son y eran tan importantes que les dedicaban dos meses. Durante el mes llamado Tlaxochimaco se llevaba a cabo la celebración denominada Miccailhuitontli o fiesta de los muertitos, alrededor del 16 de julio. Esta fiesta iniciaba cuando se cortaba en el bosque el árbol llamado xócotl, al cual le quitaban la corteza y le ponían flores para adornarlo. En la celebración participaban todos, y se hacían ofrendas al árbol durante veinte días.En el décimo mes del calendario se celebraba la Ueymicailhuitl o fiesta de los muertos grandes. Esta celebración se llevaba a cabo alrededor del 5 de agosto, cuando decían que caía el xócotl. En esta fiesta se realizaban procesiones que concluían con rondas en torno al árbol. Se acostumbraba realizar sacrificios de personas y se hacían grandes comidas. Después, ponían una figura de bledo en la punta del árbol y danzaban, vestidos con plumas preciosas y cascabeles. Al finalizar la fiesta, los jóvenes subían al árbol para quitar la figura, se derribaba el xócotl y terminaba la celebración. En esta fiesta, la gente acostumbraba colocar altares con ofrendas para recordar a sus muertos, lo que es el antecedente del actual altar de muertos.2Desde antes de la llegada de los españoles, antes de que la religión católica fuera impuesta en Mesoamérica, muchas de las culturas prehispánicas tenían la creencia de una vida después de la muerte. Por ejemplo, de acuerdo a Luis Ramos, en su libro Culturas Clásicas Prehispánicas en la cultura maya, cuando una persona moría, su alma iba al “inframundo” (conocido por ellos como Xibalbá). Según sus creencias, para llegar a este lugar, las almas debían de cruzar un río con la ayuda de un xoloitzcuintle (raza de perro); es por eso que dentro de los ritos funerarios de los mayas se encontraba el de enterrar a un perro de esta raza junto con la persona fallecida, de lo contrario, correría el riesgo de no llegar a Xibalbá y quedarse en el camino. Después, esta creencia se vio reafirmada con la introducción a la cultura de la religión católica; de acuerdo a la religión católica (religión predominante en México) existe la idea de un cielo y un infierno a donde las almas se dirigen cuando uno muere (dependiendo de su comportamiento en vida), es decir, la creencia de una vida después de la muerte.Transformación del ritualCuando llegaron a América los españoles en el siglo XVI trajeron sus propias celebraciones del Día de Muertos cristianas y europeas, donde se recordaba a los muertos en el Día de Todos los Santos. Al convertir a los nativos del nuevo mundo se dio lugar a un sincretismo que mezcló las tradiciones europeas y prehispánicas, haciendo coincidir las festividades católicas del Día de todos los Santos y Todas las Almas con el festival similar mesoamericano, creando el actual Día de Muertos.CalaveritasSe les llama así tanto a las rimas, versos satíricos como a los grabados que ilustran calaveras disfrazadas o bien de dulce descritas a continuación:Rimas. también llamadas "calaveras", son en realidad epitafios humorísticos de personas aún vivas que constan de versos donde la muerte (personificada) bromea con personajes de la vida real, haciendo alusión sobre alguna característica peculiar de la persona en cuestión. Finalizan con frases donde se expone que se lo llevará a la tumba. Es muy común dedicar las "calaveritas" a personajes públicos, en especial a políticos en el poder. En muchos casos la rima habla del aludido como si estuviera ya muerto.Grabados: Litografías, generalmente del Maestro José Guadalupe Posada, que aunque no dibujó específicamente para Día de Muertos, sino eran caricaturas con que colaboraba en diferentes publicaciones de principios del siglo XX en México se usan en estas fechas por sus alusiones a la muerte festiva.De dulce: Son dulces en forma de cráneo, generalmente realizadas de dulce de azúcar, chocolate, amaranto, gomita, entre otros. Generalmente son vendidas en los tradicionales mercados denominados "Todos Santos" además de tiendas comerciales, tianguis, etc.Ofrenda de MuertosOfrenda de Día de Muertos.Ofrenda mixteca de días de Muertos.Artículo principal: Altar de muertosLos materiales comúnmente utilizados para hacer una ofrenda de muertos para el Día de Muertos tiene un significado, y son entre otros los siguientes:Retrato de la persona recordada: El retrato del difunto sugiere el ánima que los visitará la noche del 2 de noviembre.Pintura o cromo de las Ánimas del Purgatorio: La imagen de las ánimas del purgatorio sirve para pedir la salida del purgatorio del alma del difunto por si acaso se encontrara ahí.Doce cirios: Aunque pueden ser menos, tienen que ser en pares, y preferiblemente de color morado, con coronas y flores de cera. Los cirios, sobre todo si son morados, son señal de duelo. Los cuatro cirios en cruz representan los cuatro puntos cardinales, de manera que el ánima pueda orientarse hasta encontrar su camino y su casa aparte de agua y sal.Flor de cempasúchil (o flor de cuatrocientos pétalos): Su color representa la luz como los rayos del sol y al regarla en forma de camino se le indica a las almas el rumbo por el cual se le guía a casa.Cruz de tierra: Para recordarle su fe, ya que el Miércoles de Ceniza se le dice la frase: "Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás", con lo que se le recuerda que regresa a la tierra de la que salió.Calabaza en tacha: Este fruto ocupa un lugar privilegiado tanto en la cocina tradicional prehispánica como en la actual. Es parte de la tetralogía alimenticia del país, al lado del maíz, el frijol y el chile. De ella se aprovecha todo: tallos, guías, flores, frutos y semillas. En el altar se prepara como dulce: cocida con azúcar, canela, tejocotes, trozos de caña de azúcar o con otros ingredientes, según el gusto de quien cocine. El dulce cristalizado se llama calabazate. La preparación de la calabaza en tacha consiste en introducir dicho fruto en un cesto de palma que se confita en las calderas donde se fabrica el azúcar. Esta es la forma tradicional, pues en las antiguas máquinas de los ingenios se hacía la concentración del guarano o jugo de caña en dos calderas cónicas, colocadas sobre un solo horno (la mancuerna); una de las calderas era la malera, y la otra la tacha. En la actualidad se prepara cocida en miel de piloncillo o panela, antiguamente llamada también tacha para bendecir las casas.¿Qué es el Día de Muertos?El Día de los Muertos, como su nombre lo indica, conmemora y celebra a los santos difuntos. Esta fiesta ocurre anualmente el día 2 de noviembre. Aunque a través de la República mexicana encontramos diferentes manifestaciones de la fiesta, básicamente consiste en lo siguiente: En los hogares, se coloca un altar con la imagen del difunto que se recuerda. El altar tiene papel picado, flores de cempasúchil, comida típica de la región y del agrado del difunto, veladoras, dulces y un sinnúmero de otros elementos que componen al altar que describiremos más tarde. Además del altar en la casa, la familia visita la tumba donde su ser querido yace. Ahí también se le ofrece comida, flores y se prenden veladoras. Se ofrecen misas por todos los santos y por los fieles difuntos. Al ser el pueblo mexicano tan simpático y alegre, también se hacen muchas caricaturas relacionadas con la muerte como las calacas.Celebración del Día de Muertos en Diferentes EstadosOaxaca: La celebración del día de muertos en Oaxaca es una ceremonia popular que invoca a los espíritus de los ancestros para invitarlos a "convivir" en el mundo terrenal, por lo que se procura agasajarlos en la forma más atenta. Su visita entre nosotros obedece a un permiso obtenido desde el más allá para que las ánimas de los difuntos puedan visitar a sus parientes. Los muertos retornan a su hogar porque son atraídos por sus antiguas pertenencias o por el amor a sus deudos.Es posible asegurar que ninguna población de México permanece indiferente a tan arraigada tradición que de alguna forma fortalece los vínculos familiares evocando la memoria de los seres queridos. Existen vestigios de las representaciones de la muerte llevados al cabo por las diversas culturas que florecieron antes de la llegada de los españoles. Dichas culturas sostenían que con los vientos fríos del norte, llegaban los espíritus de sus muertos a visitarlos y para recibirlos organizaban fiestas en su honor. En la actualidad la celebración de Muertos se inicia a mediado del mes de octubre con la adquisición de los productos que habrán de colocarse como ofrenda en un altar. Desde muy temprano, los mercados se instalan y se visten de olores y colores característicos, entonces comienzan la concurrencia de los deudos.Pueden encontrarse entre los productos característicos de la temporada: el mole negro, los dulces Oaxaqueños, entre los que no puede faltar la calabaza en conserva, las manzanitas de tejocote y el nicuatole, acompañados por el chocolate y el pan de muerto. Todo esto y las frutas de la estación, son elementos que se utilizan para adornar los Altares de Muertos y para rodear las ofrendas que se colocan en honor a aquellos que han partido ya de este mundo.El primero de noviembre es día de "llevar los muertos", la costumbre consiste en obsequiar a parientes y amistades de la familia una dotada muestra de viandas que integran la ofrenda de los muertos. La entrega se hace casa por casa. Este día se venera a los "angelitos", es decir a los parientes que murieron siendo niños. El día dos de noviembre se venera a los finados adultos.Todos los Santos y los Fieles Difuntos son ocasiones para que el pueblo ejerza sus ancestrales costumbres. Algunos, orando por sus familiares pasados, otros yendo a los cementerios para adornar las sepulturas que permanecen en los panteones, elaborando así los altares de muertos.Veracruz: Al igual que en el resto del país, la muerte y su significado guardan un importante lugar en las diferentes culturas pasadas y actuales del estado de Veracruz.Su historia y simbolismos se mantienen vivos hasta nuestros días, en donde a través de diversos festejos y ceremonias, se fortalece la creencia de mantener "vivos" a los seres queridos que han viajado al más allá.El paso de los años no ha impedido la conservación de las costumbres, como es el caso de las ofrendas a los difuntos chicos y grandes, así como la visita a los compadres, en donde todas las personas conviven y comparten sus alimentos.Los preparativos de Todos Santos en algunos sitios inician desde el 30 de octubre, en donde se toman las providencias con alimentos, flores y diversos productos que serán utilizados en la preparación de las ofrendas y altares.Dentro de la entidad veracruzana la celebración alcanza gran espectacularidad en la región de Papantla, ubicada en la zona serrana al norte del estado, ya que los habitantes con varios días de anticipación construyen imponentes altares y ejecutan vistosas danzas.En esta misma zona el día 3 de noviembre preparan una ofrenda para las personas que murieron ahogadas o por accidente.A los difuntos que en vida fueron "malos", se les coloca un altar adornado en forma sencilla afuera de las casas o abajo de un árbol, ya que no tienen permiso de entrar a los domicilios.Aquí también se prepara la "octava", celebración especial para los espíritus que no asistieron en los días 1, 2 y 3 de noviembre, es por eso que pacientemente se espera su llegada.En las rancherías de Papantla actúan los "huehues" o "viejos", quienes inician sus andares desde el mediodía del 1 y 2 de noviembre, y terminan hasta entrada la noche, estos personajes representan la realidad de la vida y de la muerte.El municipio de Tempoal, al norte del estado, es escenario de uno de los festejos más "raros" del país. Esta ceremonia es considerada como pagano-religiosa, ya que incluye tributo tanto a deidades aztecas como divinidades impuestas durante la conquista de los españoles.En las fiestas los habitantes agradecen al dios de los difuntos y a los muertos mismos, la influencia que tienen para que las cosechas sean abundantes y que además en el seno familiar reine la paz.Como parte importante de la tradición se encuentra el uso de los cohetes, que al igual que cada uno de los objetos usados en las celebraciones tiene su significado.Los destellos luminosos del artefacto explosivo sirven para llamar la atención y atraer a los espíritus "buenos", y por otra parte son utilizados para alejar a los espíritus "malos" de las cercanías de las casas.Yucatán: El Hanal Pixán, la "fiesta de los muertos" del pueblo maya que sintetiza una creencia heterodoxa de ritos autóctonos, hispanos y católicos -incolúmne pese a los embates de la modernidad-, es extensa y variopinta como... su gastronomía.Los días de muertos son en esta región maya sólido motivo para que las mujeres desplieguen todo un arsenal de platillos tradicionales -de fácil preparación unos, minuciosos y elaborados como pieza de filigrana la mayoría-, cuyas recetas perviven por generaciones.Tiempos de cocción, selección de ingredientes, modos de elaboración y, ahora también, motivo de ingenio para sustituir ingredientes originales que la carestía pone lejos del alcance demuchos; la policroma gastronomía maya del Hanal Pixán es a veces, para los legos, todo un acertijo.El Hanal Pixán abarca siete días reservados al recuerdo de las ánimas, que tienen permiso para descender al mundo terrenal, visitar a familiares o amigos... Y fundamentar un buen argumento para enriquecer el paladar de los vivos.El primero de noviembre el menú varía según el gusto culinario que se recuerda del rememorado ausente, que en esta fecha tiene oportunidad de volver a saborear sus platillos preferidos.En Yucatán, esta celebración tiene sus días de mayor actividad el 31 de octubre y el 1 y 2 de noviembre, y en casas, panteones e iglesias son muchos los dedicados a preparar los utensilios que usarán en estas fechas.Velas de cera negra elaboradas en ticul, alfarería de maxcanú, uayma y mama con miniaturas, tazas, platos, cajetes, constituyen parte esencial de la escenografía típica del Hanal Pixán, que recibe a los difuntos que retornan para servirse de la "comida de ánimas".El banquete está conformado por una variedad de sabrosos platillos, como el relleno negro, el escabeche y los "pibes" o "mucbilpollos", cocinados en hornos subterráneos de los pueblos, o en los de las panaderías en las ciudades grandes, como Mérida.Los guisos son variados, deliciosos y están encabezados por el tradicional "mucbilpollo", un género de tamal de maíz de grandes proporciones relleno con carne de ave y puerco condimentadas con "k'ol", masa de maíz diluida en agua, achiote, sal, pimienta de tabasco y de castilla; orégano y ajo, epazote, cebolla y tomate.O bien, el "chachak-uab", muy parecido al primero pero la masa se mezcla con sal, manteca y achiote, agregándole el "chakk'ol", y el "pibi uab", con masa de maíz, manteca y sal; relleno con carne de gallina y puerco y "k`ol".Hay también "tuti uab", muy parecido a los pibes, pero adicionado con ibes o espelones (Similares al frijol), y los famosos polcanes, una masa endurecida mezclada con ibes cocidos con sal, cebollina, chile habanero y pepita molida, o el pibinal, un elote cocido bajo tierra.Puebla:En Puebla se encuentran muestras de tres mil años de esplendor mexicano. Dentro de su riqueza arqueológica sobresale la pirámide de Cholula, que está ubicada a siete kilómetros de la ciudad de Puebla y es el monumento prehispánico más grande construído en México.DualidadEl sentido de dualidad que dan la vida y la muerte en este mundo y la seguridad de que la vida continúa en el más allá, están fuertemente arraigados en la mente y en el corazón de los poblanos. La celebración de difuntos es sólo una oportunidad más para reconocer al Creador y revivir el recuerdos de los antepasados.El ofrecimiento es, en esencia, una profunda expresión de amor. Esta expresión tan importante en el mexicano, se siente con mucha fuerza en comunidades como San Gabriel Chilac por estar alejadas de la influencia de las grandes ciudades, donde el modernismo tiende a alterar las tradiciones.Se ora por los difuntos, se los recibe con todos los honores, construyendo altares con ofrendas especiales en las casas, para luego trasladar lo ofrendado al cementerio en un segundo acto de homenaje y convivencia con ellos. Es una entrega y compenetración espiritual y física, única en su manera de expresarse.Ésta es sólo una pequeña introducción de la celebración en el estado de Puebla. Para mayor información, vea el libro de Mary J. Andrade, A Través de los Ojos del Alma.TlaxcalaSimbolismo de los altares Tlaxcala es el estado más pequeño de la República Mexicana. Su capital está localizada a 120 km. de la Ciudad de México y a 38 km. de la ciudad de Puebla. La historia del estado está plasmada brillantemente en más de 450 metros de muros en el Palacio de Gobierno que el pintor Desiderio Hernández Xochitiotzin ha ocupado para narrar las diferentes etapas de su desarrollo político, económico y social.A la llegada de Hernán Cortés a las costas de México en 1519, la antigua República de Tlaxcallán se dividía en los señoríos mayores de Tepeticpac, Ocotelulco, Quiahuixtlán y Tizatlán. Después de enfrentarse a los cuatro ejércitos confederados, encabezado por Xicohténcatl el Joven, el 23 de septiembre de 1519 Cortés pactó una alianza militar, que lo ayudó a tomar Tenochtitlán dos años más tarde.Rituales que han desaparecidoMuchas costumbres bellas de esta celebración han ido desapareciendo gradualmente. En Ixtenco, por ejemplo, ya no existe la procesión del Santo Entierro con la imagen de Jesús crucificado descansando en un ataud de cristal, que comenzaba la Fiesta de los Muertos. Cada año una cofradía se encargaba del arreglo y organización de la procesión. El Santo Entierro era llevado de la iglesia del pueblo a la capilla del panteón, donde se lo depositaba en el altar. Todos los habitantes del pueblo participaban con gran respeto, pero eran las mujeres las que culminaban el acto. El Santo Entierro era depositado en el altar y ellas formaban dos filas en el pasillo de la capilla, cada una llevando un jarro nuevo con flores y ceras.San luis potosiDe acuerdo a la Arquitecta Concha Nava, una mujer apasionada del patrimonio cultural de San Luis Potosí y de México: “para las etnias huastecas, celebrar a los muertos es festejar a la vida, porque de acuerdo a sus convicciones, la preocupación por la vida es indiscutiblemente la mejor manera de explicar porqué la existencia del culto a los muertos. La creencia en la perduración de una persona en otro espacio asegura la posibilidad personal de no desaparecer, sino pasar al más allá, a otro plano, en transformación espiritual. Si los demás que fallecieron perduran en el recuerdo de los seres vivos, en sus propias ofrendas y oraciones, cada uno de los vivos de ahora, sobreentiende que asegura su propio perdurar en el afecto y el recuerdo, pues inculcando la tradición es asegurar que en un futuro sus descendientes lo estén recordando”.Los Arcos y su simbolismoEl origen de los altares de muertos se dio a la par con la celebración de los cortejos funerarios. Esta manifestación de Xantolo es sagrada, por ello los arcos tienen significado de mucho cariño y mucho afecto en las comunidades. Los hacen en las casas para venerar a los muertos y esperar a los que llegan. Es la creencia de la gente de esta región, que en toda persona que llega de visita está el alma de alguien que ya falleció. Cuando el visitante acude a un hogar se le trata de la mejor manera posible.En los pueblos de la Huasteca Potosina es costumbre hacer un arco en el interior de la casa y otro afuera. El que hacen en el exterior de la morada es pequeño y tiene como objetivo honrar aquellas almas que ya no tienen quién las espere. Está dedicado a los que murieron ahogados, a los que murieron violentamente, a los que no saben dónde quedaron sus restos y necesitan de un arco porque no saben a dónde ir. Se adorna con flores de cempasúchitl y se incluye también otra flor que se llama olotillo.como hacer un altar de muertosCómo hacer un AltarTodos los mexicanos sabemos que los altares de muertos son tradicionales por finales de Octubre y principios de Noviembre, pero no sabemos a ciencia cierta cuáles son los elementos que deben contener :* Papel picado de colores* Flores de cempasúchil (del náhuatl: cempoalxóchitl = flor de 20 o más petalos).* Cuatro velas (indican los cuatro puntos cardinales).* Cruz de ceniza (para purificar el espíritu del muerto).* Foto del difunto.* Comida que le gustaba al muerto.* Tequila o bebida preferida del muerto.* Pan de muerto.* Fruta.* Calaveras de azúcar.Arma tu ofrenda. El proceso, desde ir a un mercado a comprar flores, pan, papel de china y calaveritas, más que una celebración religiosa, es una forma de acercarnos a una antiquísima costumbre de nuestro país y de permitirnos convivir con el concepto de la muerte.Recetas: Cómo preparar pan de muerto y calaveras de azúcarPan de Muerto:Ingredientes:5 tazas de harina3 cucharadas soperas de levadura comprimida desmoronada 5 yemas 5 huevos 2 barras de margarina 1 taza de azúcar 3 cucharadas soperas de agua de azahar 1 cucharada sopera de raspadura de naranja 2 huevos para barnizar 1 pizca de salProcedimiento:Deshaga la levadura en 4 cucharadas soperas de agua tibia, agregue 1/2 taza de harina y forme una pequeña bola de masa suave. Déjela 15 minutos en un lugar tibio hasta que crezca al doble de su tamaño. 2. Cierna la harina con la sal y el azúcar; forme una fuente y ponga en medio 3 huevos, las 5 yemas, la margarina, la raspadura de naranja y el agua de azahar. Amase bien. 3. Agregue la pequeña bola de masa de levadura. Vuelva a amasar y deje reposar en un lugar tibio durante una hora. La masa deberá aumentar su tamaño casi al doble, nuevamente. 4. Vuelva a amasar. Forme los panes del tamaño deseado y póngalos en charolas engrasadas. 5. Bata los 2 huevos para barnizar y pegar los huesos y las lágrimas. 6. Adorne con formas de huesos y lágrimas hechas de la misma masa y péguelas con huevo batido. Barnice el pan con huevo y espovoree con azúcar. 7. Meta los panes al horno precalentado a fuego medio, durante 30 o 40 minutos. Sáquelos y déjelos enfriar.Calaveras de Azúcar:Ingredientes:3/4 de kilo de azúcar blanca1/2 cucharadita de cremor tártaro1/4 de litro de aguaMoldesPara adornar:2 claras de huevoAzúcar glassColores vegetalesPapel de estaño de varios coloresPapel encerado para hacer duyas o cucuruchos para adornarMoldes para hacer las calaverasProcedimiento:Ponga al fuego un traste con el agua y el azúcar y mueva hasta que el azúcar se disuelva. Cuando suelte el hervor, déjelo no más de 12 a 15 minutos.Se la retira del fuego y se la bate hasta que cambie su color a blanco.Empiece a rellenar los moldes por el orificio, después de unirlos con ligas; cuando estén llenos, colóquelos hacia arriba.Cuando sienta los moldes tibios y el azúcar del interior haya cuajado, tome los moldes, sumérjalos en agua y sáquelos enseguida.Quite las ligas y retire los moldes. Ponga las calaveras a escurrir y secar sobre una charola.Para el decorado, se hacen las duyas con el papel encerado.Bata las dos claras de huevo, agregue azúcar glass hasta que se forme una pasta suave, y también unas gotas de limón. Vierta esta mezcla en 4 o 5 trastes pequeños y a cada uno póngale unas gotas de los colores que quiere usar.Llene cada duya con un color, córtele la punta cuidando que quede una salida pequeña y adorne la calavera junto con los recortes de papel estaño que se desea utilizar.CONCLUSIONConclusiónEl Día de Muertos a nuestra manera de ver, se está haciendo cada vez más débil. Esto se debe, entre otras razones, a que nuestra sociedad es cada vez más influenciada por la americana. Los valores, las costumbres, las tradiciones y el folklore, se pierden cada vez más. La juventud se ve cada vez más desinteresada en seguir con esta tradición. El Halloween y los disfraces toman más y más fuerza cada vez. Aparentemente nuestras tradiciones son menospreciadas por la gente de hoy en día.Viendo al Día de Muertos, creemos que es muy bonito tener una tradición tan única, tan simbólica y tan original. Muy pocos países en el mundo tienen tradiciones tan antiguas. Esperamos que esta y otras tradiciones cada vez cobren mayor fuerza y se difundan más allá de México.Comunidades:http://www.taringa.net/comunidades/maullidos/http://www.taringa.net/comunidades/lastaringueras/
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