Es la ciencia que se encarga de investigar los animales que la ciencia no los considera animales y animales extraordinarios ahora les traigo algunas de sus historias y rarezas

Anfibio sin pulmones

Historia:



El nuevo animal descubierto en Guyana (Noreste de América del Sur) es un anfibio terrestre capaz de sobrevivir sin fosas nasales, pulmones ni patas. Su aspecto es similar a un gusano, sin embargo pertenece a un grupo de anfibios conocidos como gimnofiones (vulgarmente denominados como cecilias).

Los anfibios de la familia "cecilias" tienen varias peculiaridades, la principal es que son ápodos, no tienen extremidades, tienen visión reducida y en muchos de casos incluso son ciegos o tienen sus ojos cubiertos por piel, lo cual demuestra que la necesidad del sentido de la vista es únicamente para detectar la luz.



Esta especie recien descubierta además tiene la peculiaridad de no poseer pulmones, su respiración se produce únicamente por la piel. No es el único animal de la familia de los anfibios que no tienen pulmones, en 1995 se encontró otra especie de cecilia sin estos órganos respiratorios y en el 2008 una pequeña rana.

La nueva especie que ha sido bautizada como Caecilita iwokramae vive de forma subterránea y tiene un tamaño aproximado de 11 centímetros, su fisionomía es por lo tanto muy diferente a la otra especie de cecilia sin pulmones previmante conocida que es acuática y tiene una longitud de 70 centímetros. Al igual que en el caso de la pequeña rana sin pulmones previamante descubierta el pequeño tamaño de esta cecilia parece ser clave para poder permitir al animal vivir sin pulmones. Al ser la respiración del anfibio a traves de la piel, un cuerpo reducido le facilita la absorción del oxígeno gracias a la porosidad de su piel.



Se especula que la pérdida de los pulmones fue una evolución de esta especie que le permitiría al reducir el diámetro de su cuerpo y de este modo le facilitaría la tarea de cavar y enterrarse de forma más eficiente.

La serpiente mas grande del mundo




Historia:

La revista Nature publica hoy, 5 de febrero, la noticia del descubrimiento del fósil de la serpiente más grande que existe. En la mina de carbón, que se encuentra en la Guajira, al otro lado del país, aún están fascinados.

Un equipo de científicos de variadas disciplinas han sido los protagonistas del hallazgo en una mina de carbón abandonada de los restos óseos fosilizados de este inmenso ejemplar de la friolera de 14 metros de largo y 1,25 toneladas de peso.

Para hacernos una idea, el tamaño de este serpiente, a la que los científicos han acuñado como Titanoba Cerrejonensis, le impediria pasar por una puerta y su longitud equivaldría a la de un autobús. Como prueba, podemos observar en la imagen, la clara diferencia entre la vertebra de una Anaconda actual y la de la Titanoba.

Así, se estima que este ejemplar vivía en la Guajira, en lo que entonces era una selva tropical que ahora no, hace aproximadamente unos 45 - 60 millones de años. Según el paleobotánico colombiano Carlos Jaramillo, perteneciente al Smithsonian Institute y el paleontólogo Jonathan Bloch, del Museo de Historia Natural de Florida, su gran tamaño se debe principalmente a que en aquel momento histórico la temperatura de la región estaba entre 30 y 34ºC de media, a diferencia de la, muy por debajo, media actual de 28ºC.

El descubrimiento justifica, por tanto, cómo los cambios climáticos condicionan y afectan - mucho más de lo que se piensa - a todas las especies animales. <<Cómo - según explica David Polly de la Universidad de Indiana - los huesos fosilizados de la serpiente nos ayudarán a entender la correlación entre el clima. será algo muy útil en vista del momento que estamos viviendo>>.

Tal como explica Jaramillo, una ligera subida de temperatura tiene unas consecuencias profundas en la dinámica animal. Tal es el caso de ballenas azules o libélulas, cuya evolución ha ido disminuyendo sus dimensiones considerablemente. Por no mencionar a los dinosaurios, cuya desaparición vino de la mano del clima.

Así, resulta lógico que los animales de sangre fría saliesen beneficiados por aquel entonces, ya que a mayor calor, la sangre animal es más caliente y el metabolismo tiene que hacer mejor esfuerzo para desarrollarse, lo que permitiría un mayor volumen.

Y del mismo modo, tiempo atrás ya habían sido encontradas en esa misma mina los restos de huesos fósiles de cocodrilos y tortugas, que naturamente, también eran de tamaños descomunales.

Dicen los científicos que ha sido una suerte encontrar estos restos junto al carbón del yacimiento, puesto que resulta harto difícil encontrar fósiles, puesto que la roca madre en los bosques tropicales se encuentra muy profunda, "sepultada" por la materia orgánica procedente de millones de años de biomasa forestal.

<<De esta forma - afirma el profesor de Ecología y Biología Evolutiva de la

Universidad de Cornell, Harry Green -, el hallazgo nos permitirá conocer más las implicaciones del clima de entonces con la comprensión de la vida en los trópicos>>.

En el caso de la Titanoba Cerrejonensis, hablamos de una boa constrictor que ha sido clasificada dentro del grupo de las anacondas, pertenecientes a la familia de las boas. Hasta ahora, la mayor anaconda encontrada tenía 9 metros de largo y 140 kg de peso y, aunque existen referencias de ejemplares hembras más voluminosos- hasta 12 metros de longitud -, la Titanoba ha superado todo los récords.

Incluso es curioso que no se trata de una serpiente venenosa, sino que su modus operandi a la hora de alimentarse es capturar a las presas y oprimirlas hasta dejarlas sin aire. Una vez asfixiadas, las engulle enteras y requiere de varios días para procesar su digestión.



Así las cosas, y dado el hallazgo y las particulares conclusiones en relación al clima, sería una divertida locura imaginarnos que, según la evolución natural, condicionada por los bruscos cambios climáticos de los que estamos siendo partícipes, nos iremos convirtiendo en seres cada vez más y más pequeños. Quizás algún día, la cinta del estadounidense Jack Arnold El increíble hombre menguante (1957) sea algo más que una realidad ficticia o un manifesto profético. Quién sabe. En cualquier caso, nuestros ojos no llegarán a verlo.


Tigre de tazmania




Historia:

Es nativo de Australia y se estima que también existió en Nueva Guinea hasta que fue exterminado. Es carnívoro, de cuerpo estilizado y patas no muy largas y finas, así como cola delgada. Puede llegar a pesar 35 kgs. Su pelaje es corto y de color leonado, con franjas de rayas negras o marrones oscuras. Normalmente, los machos son más grandes y robustos que las hembras. Éstan poseen lo que se llama el marsupio, que es un pliegue de la piel que recubre las mamas y forma una bolsa epidérmica que hace las veces de incubadora, donde las crías lactarán hasta que se desarrollen. Su mandíbula está provista de 46 dientes y puede llegar a alcanzar los 120º abierta, lo que les permite engullir alimentos de gran tamaño. Se dice que su sonido es similar al ladrido de un fox terrier. Dado el extraordinario parecido que tiene con los cánidos (carnívoros digitígrados como el perro, el zorro, el lobo, el coyote o el chacal), el tigre de Tasmania es un claro ejemplo de convergencia evolutiva. Al Tilacino se le conoce como tigre de Tasmania porque cuando lo descubrieron los europeos, sólo subsistía en Tasmania (curiosamente, el tilacino es la imagen del escudo nacional de Tasmania).

Sin embargo, el registro fósil delata que existieron más especies de tilacinos por todo el continente australiano desde al menos el Mioceno, período que comenzó hace 23 millones de años en el que se elevaron las cordilleras de los Pirineos, el Himalaya o los Alpes. Entonces sobrevivió a la aridez y se limitó a estas zonas australes y a Nueva Guinea, hasta que los navegantes asiáticos que llegaban al país introdujeron el dingo, una especie de perro salvaje, lo que significaba una gran competencia para el Tilacino, que no pudo hacerle frente y se extinguió. Los últimos tilacinos que se vieron por la zona fueron en la región de Kimberly, al oeste de la isla, pero el dingo consiguió superponerse al tilacino debido a su mayor agilidad y variedad de posibles presas, pues el tilacino suele cazar animales de tamaño medio. Ya en siglo XVIII y XIX se constató su existencia al llegar los británicos a Tasmania. Y con éstos, también llegaron los colonos con sus rebaños de ovejas, lo cual suponía, por un lado, una presa fácil para el tilacino y una grave consecuencia para el gobierno, que comenzó a considerar el exterminio de este marsupial, por las mismas razones por las que ahora se persigue al diablo de Tasmania, otro marsupial carnívoro.

Esta especie se extinguió antes de que pudiera ser estudiada en profundidad, por lo que no se sabe muy bien cuáles eran sus técnicas de caza, pero se presupone que lo hacía mediante el olfato y el oído. En 1830 ya hay indicios de que se pagaba recompensa por cada tilacino muerto, por parte de la compañía Van Diemen Co, pero fue exactamente en 1888 cuando comenzó la campaña de exterminio masivo. Incluso el propio Gobierno de Tasmania incentivaba con una libra por cada cabeza de tilacino hasta repartir un total de 2180 recompensas. Al año siguiente, al tigre de Tasmania se le declaró en peligro y muchos zoológicos quisieron hacerse con un ejemplar. El zoo de Londres desembolsó 150 £ por un animal. En 1933 se capturó el último ejemplar que fue llevado a Tasmania y murió en 1936. Se creó una catedral de Zoología con el objetivo de estudiar la especie. Desde entonces, a pesar de que sigue habiendo posibles avistamientos, como por ejemplo el de que un ejemplar fue matado en 1961, no existe pruebas fehacientes que certifiquen su actual existencia, por lo que en 1986, transcurridos los 50 años sin pruebas que exige la comunidad científica internacional, fue declarado extinto. Después de los múltiples estudios llevados a cabo por los científicos, se especuló con la posibilidad de clonación de un tilacino. Hasta entonces, se conservaban cientos de restos óseos conservados en formol, pero esto no aportaba nada, pues el formol destruye el ADN), pero fue en 1999 cuando un grupo de científicos australianos hallaron en un frasco tejidos de un tigre de Tasmania de 100 años, conservados en etanol en los fondos del Museo Victoria de Melbourne. Al poco tiempo, se consiguió la replicación de la enzima de ese ADN, pero por motivos desconocidos, el Gobierno Australiano, que había financiado el proyecto, dejó de hacerlo y la investigación se paralizó.

En mayo de 2008 se ha conseguido retomar dicha investigación, consiguiendo satisfactoriamente la recuperación del ADN de un Tigre de Tasmania. El proyecto consistía en insertar el gen Col2a1 en un feto de ratón de 2 semanas parte del material genético del tilacino, para así poder retomar el estudio de una especie que ya no existe, cómo funciona su biología y comprobar sus posibles usos farmacológicos. La investigación ha sido todo un éxito, puesto que este ADN recuperado controla la generación y desarrollo de cartílagos y huesos. Así se demuestra que aún hay esperanza para la biodiversidad genética de esta especie, tal como explicaba la investigadora Marilyn Renfree de la Universidad de Melbourne.


Pie grande




Pie grande
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Pie Grande o Bigfoot es una enorme criatura legendaria, que vive en las áreas salvajes de Estados Unidos, al noroeste del Pacífico, sobre los Grandes Lagos, las Rocayosas, y los bosques meri...
Historia:
Descripción de Pie Grande:

En general, los testimonios coinciden. Describen a una criatura bípeda, de aspecto simiesco, de tamaño enorme, entre 2 y 2.7mts, con estructura robusta. La cabeza es pequeña y puntiaguda, los ojos ocultos bajo una frente pronunciada como la de los gorilas. El cuerpo está cubierto de pelo, excepto en la cara, las manos y pies. El color del pelaje va del negro al marrón, con reflejos rojizos a plateados.

Las huellas son similares a las humanas, pero mucho mayores.
La presencia del Bigfoot está asociada a olores desagradables, materias fecales, alcantarillado, sudoración humana.

Bigfoot emite sonidos agudos. Es tímido, y rehuye la presencia humana, aunque puede aventurarse a curiosear en los campamentos humanos en ocasiones. También se ha reportado su presencia merodeando por las viviendas humanas.

En general, no son agresivos con los humanos y su comportamiento es más bien es retraído. Su alimentación se presume omnívora, por las referencias de los testimonios.

Avistamientos de Pie Grande:

Los avistamientos de Bigfoot han aumentado con el tiempo, tal vez a causa de la mayor difusión o de la reducción de su hábitat natural. En los últimos 150 años se han registrado unos mil avistamientos.
Por lo general, se les ve de noche, solos, y principalmente son encuentros con machos.


El demonio de Dartmoor



Historia:
Era la criatura más feroz vista en Gran Bretaña desde la última terrorífica bestia no identificada, incitando ligera alarma entre la gente de la calle y gran entusiasmo entre los redactores de tabloides. El así llamado Demonio de Dartmoor, que varios identifican como un oso, hombre lobo o pantera, fue fotografiado en los moor hace varias semanas y descrito como “aterrorizante” y “realmente feroz” - la causa, se dice, de una erupción de ovejas salvajes en el área.
Ayer por la noche, sin embargo, el agitado Devon dormía placenteramente en sus camas una vez más. Una cocinera de 34 años de Heathfield, cerca de Newton Abbot, salió a decir que ella conocía la identidad del monstruo: su perro Troy de 2 años.
“Estaba en casa cuando leí que alguien pensaba que Troy era la bestia de Dartmoor”, dijo ayer Lucinda Reid. “En seguida ví que era él, te lo puedo decir por su forma y manera de caminar. Incluso algunos de mis amigos llamaron preguntando si la criatura era Troy”.
Es la segunda historia en una semana para los vigilantes de monstruos de Gran Bretaña, después de la revelación de que un supuesto gran tiburón blanco fotografiado en la costa de Cornwall fuera con toda probabilidad un inofensivo tiburón basking.
Esa revelación vino después del caso de una fotografía tomada en mayo de una “criatura felina” en Bodmin moor en Cornwall, sitio favorito de los entusiastas de las bestia. Fue identificado más tarde como una ardilla.
La señora Reid, quien vive a 10 minutos de Dartmoor, dijo que los transeúntes se alarmaban ocasionalmente por su Terranova, pero ella lo describe como “una gran dulzura”. La casta, originalmente perros de trabajo de la provincia canadiense, son conocidos por su temperamento dócil.
“Mucha gente puede tener un poco de miedo al principio porque él es tan grande y negro. Supongo que a cierta distancia podría no parecer un perro”, dijo. “Los Terranova se mueven muy lentamente, no como los perros normales, porque son muy grandes. Tenemos familia en Canadá y ellos dicen que a veces los Terranova son baleados por gente que los confunde con oseznos. Afortunadamente no tenemos que preocuparnos de eso en Devon”.
Informes de bestias que vagan en el campo han aumentado en los años recientes, con más de 10,000 supuestos avistamientos desde 2000, según Beastwatch UK. Incluyen 5,931 gatos grandes, más de 1,000 verracos salvajes y 51 wallabies.
Desde que el puma de Surrey fue avistado por primera vez en los años 60, se han divulgado felinos no identificados en toda Gran Bretaña, incluyendo la bestia de Brentwood y el gato montés de Wolds.
Mientras que muchos se han expuesto como falsificaciones – ha habido una crecida reciente que implica juguetes, dicen los entusiastas - existen casos documentados de gatos salvajes. Los pelos encontrados en Lincolnshire en 2003 pertenecían a un leopardo; dos años más tarde un lince fue capturado en Cricklewood por el RSPCA. El informe de la policía publicado el año pasado confirma que un gato baleado en Norwich en 1991 era también un lince. Se cree que los animales son mascotas exóticas que fueron liberadas o escaparon.
Chris Mullins, fundador de Beastwatch, dijo que él conocía por lo menos de cinco gatos grandes que vivían cerca de su casa en Leicestershire.
Pero él permanecía sin convencerse de la identificación de la señora Reid del demonio de Dartmoor. Escudriñando una fotografía él dijo ayer: “Para ser honesto, sin la cola, parece uno de esos borregos harapientos”.

El yeti



Historia:

El yeti es un ser bípedo conocido en toda la cordillera del Himalaya. En el Tíbet recibe el nombre de metoh kangmi. Camina ligeramente inclinado hacia delante. Tiene todo el cuerpo cubierto de pelo lacio y fuerte, salvo la cara, de piel blanca o rojiza; el pelaje es más corto en el pecho y por debajo de las rodillas. La cabeza es ovalada y puntiaguda y está adornada con una cresta de pelo. Tiene la frente pronunciada, los ojos hundidos y las mandíbulas muy fuertes. El cuello y la espalda son anchos y musculosos. Los brazos llegan hasta las rodillas y las piernas son fuertes y arqueadas. Los pies, anchos, están cubiertos de pelo. Desprende un olor característico, fuerte y nauseabundo. Tiene costumbres nocturnas y rehuye al hombre. Su aullido se parece al graznido de la gaviota. Según parece, en ocasiones se asocia con la pantera de las nieves [Uncia uncia]. De acuerdo con los rastros de huellas que se han observado y fotografiado en varias ocasiones, el dedo gordo del pie, que se separa ligeramente hacia un lado, queda hacia el interior, lo que significa que el yeti es un primate, y no un oso como se ha propuesto en ocasiones, puesto que en éste, el dedo más grueso es el quinto. A veces el segundo dedo es también bastante grueso, y los restantes son muy pequeños. Su comportamiento es también típico de un primate: enseña los dientes como forma de intimidación, se rasca nerviosamente, destruye cosas con violencia y manifiesta su cólera saltando rítmicamente en el sitio y arrancando manojos de hierba. De las observaciones directas se deduce que es un animal omnívoro: se le ha visto devorar pequeños mamíferos, líquenes, frutas y bayas, e incluso chocolate y galletas robados a los alpinistas. El análisis de los excrementos que se han encontrado junto a los rastros confirma estas observaciones: contienen materia vegetal, huesos de pequeños mamíferos y aves, y restos de grandes insectos. Además, se han descubierto en esos excrementos tres nuevas especies de parásitos intestinales, lo que sugiere que su huésped es una especie desconocida. Abominable hombre de las nieves es un nombre muy poco apropiado para el yeti: no es abominable, sino más bien tímido; habita en los espesos bosques de rododendros del Himalaya, y sólo ocasionalmente atraviesa las laderas y los valles nevados (parece ser que para alimentarse de un musgo salino que crece en las rocas de las morrenas glaciares); y probablemente no sea un hombre. El zoólogo Bernard Heuvelmans lo ha bautizado con el nombre de Dinanthropoides nivalis. Existen al menos dos tipos de yeti, que pueden ser especies diferentes, razas geográficas o individuos de distinta edad o sexo de una misma especie. Además, entre las centenas de testimonios sobre seres bípedos de la región, algunos, como el mi gö tibetano, corresponden a verdaderos hombres salvajes, que tienen un área de distribución mucho más amplia, puesto que se extienden por las zonas montañosas de toda Asia. El gran yeti, llamado dzu-teh (chuti) por los sherpas, rimi por los montañeses tibetanos y migyur en Bután, mide entre 2 y 2,75 metros de altura. Tiene las cejas prominentes. Su pelaje está formado por dos capas: una interna, espesa, de pelo corto rojizo, y otra más suelta, formada por largos pelos grisáceos, pardos o negros. El ADN de una muestra de largos pelos negros recogida en Bután han sido analizada en 2001 en el Instituto de Medicina Molecular de la Universidad de Oxford, con el resultado de que no se ha podido identificar el animal del que procede. Sus huellas miden más de 30 centímetros. Tiene una fuerza descomunal: Existe un testimonio de una pastora que fue atacada y arrojada a un torrente por un gran yeti, que posteriormente rompió la nuca de un yak, le abrió el vientre y devoró el hígado (exactamente igual que los sasquatch de Norteamérica hacen con los ciervos). Vive entre los 3000 y los 4000 metros en el Tíbet y el norte de Nepal, Sikkim y Bután (aunque posiblemente sea el mismo primate gigante que, con distintos nombres, es conocido en el sur de China y por todo el sudeste asiático). Al parecer, dos lamaserías del Tíbet conservan ejemplares momificados de este animal. Probablemente está emparentado con Gigantopithecus, un enorme simio antropoide terrestre de más de 2 metros de altura (conocido sólo por sus dientes y algunos fragmentos de mandíbula descubiertos en la India, Vietnam y China), desaparecido en el pleistoceno medio, hace unos 400.000 años. El pequeño yeti, llamado yeh-teh o mi-teh (mitre) por los sherpas, rackshi bompo por los montañeses tibetanos, jungli admi en Bután, sogpa o shukpa en Sikkim, vanamanusha en Cachemira y bamanush en Bangladesh, es rechoncho y de la talla de un hombre, o algo menor, entre 1,4 y 1,7 metros. Su pelaje es espeso, de color rojizo; algunos pelos, analizados en el Museo de Historia Natural de París, han sido identificados como pertenecientes a un primate desconocido, emparentado con el orangután [Pongo pygmaeus]. Tiene las mejillas cubiertas de pelo marrón, la nariz chata, los labios anchos y los dientes largos. Las manos son grandes. Sus huellas, de aspecto humano, miden unos 25 centímetros de largo por 12 de ancho y tienen 4 ó 5 dedos. (Es posible que los dedos segundo y tercero estén unidos y en las huellas parezcan, como se ha dicho más arriba, un sólo dedo muy grueso.) Aunque generalmente es bípedo, cuando huye corre a cuatro patas. Según los montañeses tibetanos, existe un tercer tipo de yeti, al que llaman nyalmo o mi-chen-po. Es un gigante carnívoro, antropófago, de 4 a 5 metros de altura, que habita en cuevas inaccesibles por encima de los 4000 metros y se desplaza en grupos. De estos titanes existen pocos testimonios, pero parece ser que también se han encontrado sus huellas, de 45 a 60 centímetros de longitud. Otra forma de yeti en sentido amplio es el teh-lma o pyar-them, un pequeño bípedo nocturno de 45 a 90 centímetros de altura, de pelambre gruesa y rojiza y breve melena, que habita en las selvas de baja altitud del Nepal, donde se alimenta principalmente de ranas que atrapa en los ríos. Puede ser una especie de gibón [Hylobates], aunque éstos no se conocen al norte del Bramaputra. Un último detalle: en la India, la región del monte Everest, donde no vive ninguna especie conocida de primate, se llama Mahalangur Himal, las montañas de los grandes monos.


Mamuts en siberia



Historia:
¿Podrían sobrevivir Mamuts en la actualidad? El gran bosque de Siberia, la taiga, se extiende por 7.770.000 km2, y, exceptuando algunos cazadores nómadas primitivos, está deshabitado. En 1581 Ermak Timofeyevich, capitán de una banda de cosacos enviados a Siberia cuando Rusia comenzó a conquistar ese territorio, informó que una de las primeras cosas que él y sus hombres vieron después de cruzar los Urales fue "un gran elefante peludo".
Los nativos no se sorprendieron, y le dijeron que solían designarlos con un nombre que significaba "montaña de carne". Esto sucedió un siglo antes de que el diplomático y explorador Evert Ysbrandt Ides sugiriera que el mamontova-kosty provenía de un animal parecido al elefante.

Pero un respetado diplomático francés llamado Gallon hizo un relato mucho más impresionante en 1920. Gallon estaba destinado en Siberia en esa época, y se puso a conversar con un campesino ruso, un cazador que había pasado cuatro años en la taiga persiguiendo osos y lobos.

Según le contó a Gallon, en su segundo año encontró una gran huella hundida profundamente en el lodo. Debía tener 60 cm de largo y 45 de ancho... no era redonda, sino ovalada. Había cuatro rastros, los rastros de cuatro patas, las dos primeras a unos 4 m de las segundas y el segundo par era un poco más grande. Entonces el rastro torció bruscamente hacia el este, penetrando en un bosque de olmos medianos. En el punto en que entraba vi un gran montón de estiércol; lo observé y vi que estaba compuesto de materias vegetales. A unos 3 m de altura, justo donde el animal había entrado en el bosque, vi una hilera de ramas rotas.

El cazador siguió el rastro y, unos días después, descubrió que se le había unido otro, igual al primero. Tenía el viento de frente, lo que era bueno para acercarme a ellos sin que supieran que estaba allí. De pronto, vi claramente a uno de los animales y debo admitir que sentí mucho miedo. Se había detenido junto a unos árboles jóvenes. Era un enorme elefante con grandes colmillos blancos, muy curvados; por lo que vi era de color castaño oscuro. Tenía pelo largo en las ancas y más corto delante. Le diré que no conocía la existencia de elefantes tan grandes... el segundo animal estaba cerca; sólo lo vi unos momentos, entre los árboles. Parecía del mismo tamaño.

El fusil del cazador, adecuado para cazar osos, no era del calibre suficiente para disparar contra esos monstruos. Se alejó cautelosamente y volvió a sus cuarteles de invierno, aterrorizado por lo que había visto.
"Esa -terminaba diciendo el informe de Gallon- fue la historia de este hombre, demasiado ignorante para saber que había visto a dos mamuts. Y cuando le dije su nombre no dio señales de haberlo entendido."

Sólo considerando el hecho de que ningún hombre de ciencia ha dado una explicación totalmente satisfactoria de las razones de la extinción del mamut lanudo, que su dieta habitual, como reveló el estómago del mamut de Berezovka, todavía florece en Siberia, y tomando en cuenta el testimonio de Gallon, existen posibilidades reales de que unos pocos de estos gigantes lanudos sigan pastando en los enormes y casi inexplorados bosques de Siberia.

Pero a esas razones hay que añadir otro tipo de evidencias, mucho más próximas a nosotros: el 28 de octubre de 1981, los titulares de los periódicos más informados anunciaban: "Mamuts vivos, vistos en Yakutia (Siberia)." Al parecer, un grupo de cazadores habían avistado a unos 300 m de distancia una manada de mamuts vivos; según fuentes militares soviéticas, habían aportado como prueba moldes de huellas. A partir de aquel momento, la Academia de Ciencias de la URSS tomaba cartas en el asunto; tal vez dentro de poco todos podamos admirar fotografías, o incluso ejemplares vivos, de este mítico animal.

Tejido organico fresco de un T-Rex

Este hallazgo ha servido para que los creacionistas afirmen que esto es una evidencia sobre la escasa edad de la Tierra y que estos fósiles no tienen millones de años sino miles. Es más, la religión ve este descubrimiento como una prueba de que la vida en la Tierra no tiene más de unos 10 mil años.
El dinosaurio en cuestión se encontró en Hell Creek, Montana (Estados Unidos) y una peculiaridad que presentaba era el olor que todavía exudaban los restos, semejante al olor de cadáveres humanos que se conservan en un laboratorio de medicina, según las palabras de Higby Schweiltzer.
Este peculiar olor es el resultado de los residuos orgánicos que permanecen largo tiempo adheridos a los huesos. Hay algunos ejemplos más sobre material orgánico fresco que provenga de un fósil, por ejemplo, fueron encontradas células sanguíneas bien conservadas en la década de los 90 por un estudiante de paleontología que también provenían del fósil de un T. Rex. En Argentina se localizaron huevos de 70 millones de años de antigüedad, que una vez analizados bajo un microscopio electrónico, mostraban embriones que contenían su colágeno intacto.
Algunos fósiles localizados en distintas regiones del planeta presentan estos mismos indicios, tejido fresco. La respuesta de la comunidad científica era “No puede ser posible”. La paleontóloga estuvo algunos años sin volver a tocar el tema hasta no hace mucho, cuando un grupo de paleontólogos descubrió un esqueleto fosilizado de un Tiranosaurio Rex, un fémur proveniente de este fósil fue llevado a Higby Schweiltzer para analizarlo. Tras su análisis se verificó que no era un simple fósil, la paleontóloga descubrió tejido que solamente se desarrolla en la médula ósea de las aves durante la fase de ovulación con lo cual supo que se trataba de un Tiranosaurio hembra y que además estaba embarazada.
Nadie había podido determinar el sexo de un dinosaurio con exactitud hasta ese momento, hasta entonces se intentaba distinguir por la forma del cuerpo de la criatura o el tamaño de la cresta que algunos de ellos tenían en su cabeza. Pero este hallazgo permitió vincular género y morfología. Posteriores hallazgos en otros fósiles han descubierto incluso vasos sanguíneos.
Higby Schweiltzer ha abierto nuevos campos de investigación y nuevos conceptos, incluso es posible que se revisen nuevamente los miles de fósiles que permanecen guardados en todas las universidades del mundo.
También se encuentran los que se oponen a la creencia de que este material orgánico provenga de los mismos dinosaurios y argumentan la posibilidad de que los restos fósiles se hayan contaminado con restos de otros animales más recientes.
¿Es posible que el material orgánico provenga de estos fósiles? Y si es así, ¿cómo se ha podido conservar tanto tiempo?, ¿estarán equivocados los científicos sobre la edad de la Tierra y la aparición de la vida?, nosotros creemos que no hay equivocación, aunque sea difícil de explicar el descubrimiento de este material orgánico fresco.

bueno no los quiero agoviar con tanta informacion asi que doy por terminado el post para continuarlo mas adelante
ahora para despedirme unos videos




























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