Sapo Dorado de Monteverde(Bufo periglenes)

Esta era una especie de anfibio anuro endémica del bosque de Monteverde, en Costa Rica, en América Central . Que esta especie solo habitara en un único lugar en el mundo unido al calentamiento global, la contaminación atmosférica, y la quitridiomicosis (enfermedad infecciosa causada por un hongo y que afecta a los anfibios) produjeron la extinción de este sapo.
Se clasificó como extinta según la UICN en el 2004, ya que desde 1989 no se tienen datos de avistamiento de esta especie.
CARACTERÍSTICAS
Pequeños sapos que llegaban a medir unos cinco centímetros. Los machos tenían un característico color dorado anaranjado y las hembras un color verde oliva a negro con manchas escarlata. La piel era lustrosa y brillante.
HABITAT Y ÁREA GEOGRÁFICA
Endémico de aguas dulces de la Reserva Biológica de Monteverde, Costa Rica, entre 1500 y 1620 m. sobre el nivel del mar.
Tigre de Tasmania (Thylacinus cynocephalus)

El tigre de tasmania o tilacino (Thylacinus cynocephalus), también es conocido como lobo de Tasmania o lobo marsupial; este no era un cánido, sino un carnívoro marsupial de tamaño medio, nativo de Australia.
El último informe confirmado de un tilacino en el medio silvestre es de 1930, mientras que el último animal en cautividad murió en le Zoo Hobart en 1936. Desde entonces han habido informes de avistamientos, incluso grabaciones en video, pero sin llegarse a confirmar nunca que fueran tigres de tasmania; también se han organizado búsquedas sin éxito.
Esta especie, que en 1965 ya fue mencionada como muy rara, se consideró ya extinta en 1982 (Thornback and Jenkins 1982), y se clasificó como tal según la UICN en 1986 al pasar los 50 años necesarios para que entre en esta categoría.
En 2002 se consiguió replicar ADN apto para implantar en células y trabajar con las mismas, con la esperanza de algún día poder clonarlo y volver a la vida a esta especie. Este trabajo se realizó a partir de ADN de una cría de 1866 conservada en alcohol y formalina en un museo; pero en 2005, el Gobierno Australiano paró este proyecto de momento.
Por otro lado, en mayo de este año (2008) un grupo de científicos de las universidades de Melbourne y Texas han conseguido extraer un gen del extinto tilacino (Thylacinus cynocephalus), también conocido como lobo o tigre de Tasmania, e introducirlo en un embrión de ratón. De momento lo que se espera es conseguir un ratón rayado y, como mucho, que cuente con una bolsa (marsupial) como la que tenían las hembras de esta especie. Lo que se espera en un futuro es conseguir clonar a un ejemplar completo de esta especie.
AMENAZAS
Se le consideraba como una amenaza para el ganado doméstico y de caza, y fue perseguido y envenenado desde 1840 hasta 1909.
Además la caza, la modificación del hábitat, el aumento de la competencia con los perros domésticos y las enfermedades han contribuido a la desaparición de esta especie.
Baiji o delfín de río chino (Lipotes vexillifer)
Este es un delfín con mucha historia ya que los registros fósiles indican que los delfines emigraron del océano Pacífico al río Yangtzé hace 20 millones de años. Se trata de un relicto de su especie y el único representante vivo de la familia Lipotidae (Zhou, Li Qian y 1978). En China se le ha apodado ´la diosa del Yangtze´.
Según la lista roja de la UICN, el Baiji es probablemente el cetáceo con mayor peligro de extinción del mundo. Está clasificado como en Peligro Crítico (CR) ya que se enfrenta a un riesgo extremadamente alto de extinción en estado silvestre. Sin embargo, no se tienen datos de ningún ejemplar desde el 2002, y a la especie se le consideró extinta a finales del 2006 tras una expedición que no pudo encontrar ningún ejemplar en el río. Tristemente se trataría del primer cetáceo en extinguirse por causa de actividades humanas.
Pero como la esperanza es lo último que se pierde, tan solo mencionar que el 19 de agosto del 2007 un baiji fue avistado por un vecino de la provincia china Anhui llamado Zeng Yujiang. Las imágenes fueron revisadas en el Instituto de Hidrobiología de la Academia de Ciencias China, cuyo representante Wang Kexiong ha confirmado su autenticidad.
En cualquier caso, para declarar la extinción definitiva de una especie animal tienen que pasar 50 años sin que ningún ejemplar sea visto, según la Unión de Conservación Mundial, UICN.
Para hacernos una idea con respecto a la trayectoria de su población, saber que la primera estimación de abundancia de la especie se realizó en 1982 con datos de 1979 a 1981, resultando una población de unos 400 ejemplares; en cambio, tras varios estudios de la especie, a finales de los 90 se calculaba que quedaban unos 13 delfines, llegándose a la conclusión generalizada de que la abundancia de este delfín ha ido disminuyendo en poco tiempo. En el 2000 se hablaba de ´unas pocas docenas´ (Zhou 2002) y muy probablemente menos de un centenar (Reeves et al. 2003). Las últimas fotos son del 2002, y el avistamiento del último delfín (varado) fue en el 2001.
AMENAZAS
Las amenazas son varias, destacando:
Un cierto nivel de explotación directa (su piel llegó a utilizarse para bolsos y aguantes)
Mortalidad accidental por la pesca en el río de otras especies a causa de redes y pesca eléctrica (aun estando prohibida); por otro lado, entre los años 1970 y 1980 se considera que el enredo en las redes de pesca ha causado por lo menos la mitad de la mortalidad observada (Lin et al. 1985, Zhou Li y 1989, Chen 1989, Chen et al. 1997).
Tráfico marítimo
La gestión de canales de navegación
La construcción del puerto
Construcción de la presa de las tres Gargantas (provocó que tuvieran que trasladar a los delfines que allí habitaban a un lago cercano con la esperanza de poder reintroducirlos al río cuando las oportunidades de supervivencia aumentaran, ya que alteró de manera drástica el hábitat de la zona. )
La pérdida o degradación de hábitat debido al desarrollo de los recursos hídricos, prácticas de uso del suelo y la contaminación.
Foca Monje del Caribe (Monachus tropicalis)
El género Monachus incluye a tres especies de focas monje distribuidas por las aguas cálidas de diversos mares y oceános:
La foca monje del Mediterráneo (Monachus monachus) de la que se calcula que quedan unos 500 ejemplares.
La foca monje de Hawai (Monachus schauinslandi) de la que se considera que quedan unos 1200 ejemplares.
La foca monje del Caribe (Monachus tropicalis), extinta.
La foca monje del Caribe o foca fraile del Caribe fue descubierta por Colón, que lo confundió con lobos marinos; mucho más tarde, en 1850, se recogió y describió científicamente a un espécimen por primera vez. En 1887, la especie ya se consideraba poco frecuente, y los últimos registros fiables de una pequeña colonia datan de 1952, en la Isla Serranilla.
Esta es una especie que en 1982 se consideraba en peligro, que desde entonces se creía extinta, y que finalmente fue catalogada como extinta en 1994 (Groombridge 1994) y en 1996 por la IUCN. En Junio del 2008, tras búsquedas y verificaciones de datos, la agencia federal (México) ha dado por confirmada la extinción de esta especie.
Según Kyle Baker, biólogo de la Administración Nacional Atmosférica Oceánica (NOAA) , es la única foca extinguida por causas humanas. Esperamos que tras el ejemplo de la extinción de la foca monje del Caribe, se les suministre mayor protección a las otras dos focas que habitan la zona, la hawaiana y la mediterránea, también en declive.
AMENAZAS
La intensiva explotación europea comenzó con la llegada de los colonos, donde eran cazadas por su piel, su grasa, y como alimento; llegaban a matar a más de cien en una noche.
También se cazaban por parte de científicos para colecciones de museo. Más recientemente, estaba sujeta a la persecución por parte de la industria pesquera.
Bucardo o Cabra Montés de los Pirineos (Capra pyrenaica pyrenaica)
La cabra montés de los Pirineos (Capra pyrenaica pyrenaica), localmente llamada bucardo, puede ser recordada en una triste fecha. El 5 de Enero del 2000 murió el último Bucardo que vivía en el Parque Nacional de Ordesa, España. Esta subespecie de la cabra montés, endémica de los Pirineos (sólo habitaba aquí), ya se sabía que estaba en peligro de extinción desde principios del siglo XX, y la IUCN la consideraba en peligro crítico.
Se considera que junto a la cabra montés portuguesa o Mueyu (Capra pyrenaica lusitánica), es una de las dos subespecies de cabra montés que se ha extinguido directamente por el hombre.
En los años 70 se calculaba que quedaban unos 20 ejemplares, y a principios de los 90 se calculaba que apenas quedaba una docena en el cañón del río Arazas de Ordesa. Todos los esfuerzos para recuperar a la especie desgraciadamente llegaron demasiado tarde.
La IUCN la catalogó como extinta en el 2000, tras la muerte del último ejemplar.
AMENAZAS
Desde la segunda mitad del siglo XIX, numerosos cazadores europeos, de España, Francia y Gran Bretaña sobre todo, acudían a cazar ejemplares de bucardo. La rareza de la cabra montés en el mundo en aquel entonces, junto a la hermosa cornamenta que caracterizaba a los machos de estos animales, aumentaron su valor y la caza se convirtió en excesiva; hasta tal punto que en 1900 ya no quedaban ejemplares en la zona francesa, y tan solo quedaban unos 50 en España, una cantidad ya poco viable para la subsistencia de la subespecie.
La declaración de Ordesa como parque nacional en 1918 consiguió que estas cabras duraran más de lo esperado, pero aun así ni este parque, ni la protección estatal que llegó tarde, en 1973, fueron suficientes.
La cría en cautividad y posterior suelta en el medio, que podían haber disminuido las probabilidades de extinción, no llegaron a tomarse hasta 1996, cuando se capturó una hembra que murió poco después en cautividad sin llegar a reproducirse.
La IUCN añade otras amenazas que podrían haber agravado el problema, aunque sin poder asegurarlas, como podrían haber sido su incapacidad de competir con otras especies por la alimentación, algunas infecciones y enfermedades obtenidas a través del ganado doméstico, los problemas de fertilidad y problemas de consanguinidad, y las condiciones climáticas.
CLONACIÓN
Ya en 1999 el gobierno de Aragón capturó un ejemplar para extraer y conservar tejidos congelados para una posible clonación futura. En el 2000 estas muestras fueron cedidas a la empresa de biotecnología Advance Cell Technology, con la esperanza de que pudieran clonar a esta cabra.
Se intentó la fusión de núcleos de las células disponibles con ovocitos anucleados de otros animales (cabra montés mediterránea (Capra pyrenaica hispanica) e híbridos de cabra montés y doméstica) e implantar los embriones resultantes en cabras domésticas. En caso de conseguirlo, nacerían hembras y siempre con el mismo material genético, por lo que la idea es que estas se cruzarían con machos de otras subespecies de cabra montés, y luego se seleccionarían los ejemplares más parecidos a los bucardos. Otra alternativa era la de intentar hacer nacer machos a partir de cambiar un cromosoma X por uno Y en laboratorio, mucho más complicado.
El primer intento serio concluyó en 2003 con 285 embriones de los cuales en su momento se dijo que no llegó a nacer ninguno, aunque dos llegaron a los dos meses de gestación. Sin embargo, según una noticia aparecida en El Periódico de Aragón en Febrero de 2007, sí que llegó a nacer una de las crías, aunque murió por problemas respiratorios típicos de prematuros. A punto estuvo Aragón de lograr, por primera vez en la historia, un clon de una especie extinguida, pero no se consiguió en el último momento. Los análisis genéticos posteriores realizados a esta cría demostraron el éxito de la técnica empleada, es decir que se había conseguido la reproducción de ejemplares idénticos al original. Así lo confirmó la doctora en Biología María Jesús Cocero, del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria (INIA), que participó en uno de los equipos de investigación.
A pesar de este avance, el Gobierno de Aragón dejó de subvencionar el proyecto, y la investigación se paró. Aun así los científicos cuentan en la actualidad con un banco de muestras congeladas de bucardo para futuras investigaciones, por lo que de decidirse la continuidad de la investigación, no habría problema alguno.
Ciervo de Schomburgk (Cervus schomburgki)
El ciervo de Schomburgk (Cervus schomburgki), llamado Nuar Sa Mun en su área de origen, era una especie endémica de las llanuras de Tailandia central.
Esta especie se descubrió en 1862, y se extinguió 70 años más tarde. Tristemente, su población en estado salvaje se cree que se extinguió en 1932, y el último ejemplar cautivo, un macho que vivía en un templo budista, murió tiroteado por un lugareño en 1938.
Sin embargo, según MacPhee y Flemming (1999) esta especie no estaría extinguida, si no que quedarían aún ciervos, y la petición ha sido remitida al Grupo de Especialistas pertinente de la UICN para que tomen una decisión. La idea de su supervivencia parte de una cornamenta hallada en 1991 en una tienda de medicina tradicional china situada en Laos, y que Laurent Chazée, agrónomo de las Naciones Unidas, identificó posteriormente al compararlas con las viejas y escasas fotografías que existen sobre los ejemplares criados en Europa a finales del s.XIX. Podría tener sentido porque hay una región boscosa de Laos, de donde provienen las astas, donde se tiene un especial respeto por los espíritus de los animales del bosque y la caza está prohibida, por lo que podría haber sobrevivido. De todas maneras, mientras no exista una prueba científica de un espécimen vivo no se reconoce que no esté extinguido.
AMENAZAS
La extensión de los cultivos de arroz por las zonas pantanosas del interior del país a partir de la segunda mitad del siglo XIX acabó con la casi total destrucción de su hábitat natural.
La caza fue otra de las amenazas para esta especie, ya que aunque esta no se realizó en grandes cantidades, para entonces seguramente el tamaño de la población sería lo suficientemente pequeño como para no soportarla; entre 1870 y su extinción se calcula que se exportaron unos 200 ejemplares obtenidos de esta manera.
Durante la época de las inundaciones estos ciervos se veían obligados a moverse por zonas más restringidas de terreno, y esto era aprovechado por los cazadores para tenerlos localizarlos y conseguir la mayor cantidad de ejemplares en poco tiempo.
Se apreciaba por su piel, sus astas, y también porque se pensaba que tenían algunas propiedades para la medicina tradicional.
ilby Menor (Macrotis leucura)
El bilby menor o cangurito narigudo coliblanco (Macrotis leucura) era un marsupial similar al conejo que vivía en los desiertos de Australia Central hasta la década de los 50 en la que se extinguió, y eso que fue descubierto en 1887.
De esta especie se tienen pocos datos y algún dibujo aclarador. Como pasa con muchas especies, estas se extinguen antes incluso de que lleguemos a conocerlas bien.
En el verano de 1932 se pudieron recoger los últimos ejemplares vivos capturados en la estación de Cooncherie. El último ejemplar del que se tiene constancia es gracias a un cráneo recogido en el nido de un águila de cola cuneiforme, en 1967. Se estima que estos huesos pertenecían a un individuo de unos 15 años de edad.
Actualmente sobrevive el bilby mayor o cangurito narigudo grande, otra especie de su mismo género, muy parecido pero de mayor tamaño, que lamentablemente se encuentra clasificado como vulnerable.
AMENAZAS
Fue exterminado por la caza para obtener su piel, por la depredación por parte del zorro y la competencia con los conejos por los recursos como por ejemplo las madrigueras, ambos introducidos por el hombre.
Oso Mexicano (Ursus arctos nelsoni)
El oso Mexicano era una subespecie del oso pardo (Ursus arctos) de la que no se conocía mucho antes de que se llevara a la extinción, en 1964.
Se le llama oso plateado o oso pardo mexicano, aunque estas denominaciones también se usan para otras subespecies del oso pardo, y por lo tanto pueden llevar a confusión. En inglés se le llama Mexican Grizzly bear, aunque también hay que tener cuidado de ver si se refieren a esta subespecie o a alguna otra.
HISTORIA
Los primeros europeos que entraron en contacto con el oso plateado mexicano fueron los conquistadores en el siglo XVI cuando Francisco Vásquez de Coronado estaba en una expedición para encontrar las Siete Ciudades de Oro.
En siglo XIX los Estados Unidos comenzó a expandirse y las poblaciones de personas empezaron a ocupar las áreas donde vivieron estos osos. En México las personas también empezaron a poblar zonas características de estos animales.
Pero no llegaron solos, si no que se trajeron el ganado, que se convirtió de forma ocasional en parte de la alimentación para estos osos ya que lo veían como unas presas cualquiera; como consecuencia los osos empezaron a ser cazados y envenenados.
Hacia los años 30 el oso ya escaseaba y no se encontraba en los Estados Unidos; su rango se redujo a tres montañas aisladas, Cerro de las Campanas, Santa Clara, y Sierra del Nido a 80 km. de Chihuahua en el estado de Chihuahua, México.
En 1960 quedaban solo 30 en México, ya que a pesar de su condición de protegido frente a la caza esta continuó. En aquel entonces los ganaderos decidieron acabar de exterminar a los que quedaban, y los osos plateados se consideraron extinguidos en 1964.
Tras un informe de que habían algunos ejemplares en un rancho en la cabecera del río Yaqui en la provincia de Sonora en 1969, el biólogo americano Carl B. Koford realizó una búsqueda de tres meses en la zona pero no encontró ningún rastro.
Por otro lado, en Febrero de 1986 un escritor del National Geographic contaba como un joven Mexicano había visto un oso argénteo en 1983, aunque no se tienen más datos. Por el bien del oso plateado, solo nos queda esperar que esta historia sea cierta.
Lobo Honshu (Canis lupus hodophilax)
El lobo Honshu (Canis lupus hodophilax) se extinguió ya que no pudo resistir la combinación de la enfermedad y el exterminio por parte del hombre. Del último lobo del que se tenía constancia murió en 1905 en la Prefectura de Nara (isla de Honshu, Japón).
En la actualidad solo quedan de estos lobos ocho pieles, cinco animales disecados y escasas fotos; de los animales disecados uno se encuentra en los Países Bajos, tres en Japón y el que murió en 1905 se encuentra en el Museo Británico.
Fueron dos los lobos que una vez habitaron Japón, pero ambos están extinguidos hoy en día. La otra subespecie de lobo era el lobo de Hokkaido (Canis lupus hattai) perteneciente a la isla de este nombre, que se extinguió durante o poco después de la Resturación Meiji (cadena de eventos que condujeron a un cambio en la estructura política y social de Japón )entre los años 1868 y 1912 cuando con el establecimiento de ranchos de Ganado se empezó a ver a los lobos como una amenaza.
EL LOBO HONSHU Y SU RELACIÓN CON LAS PERSONAS
Tradicionalmente considerado como un dios protector de la humanidad por la religión sintoísta, fue tolerado y alimentado desde antaño por los campesinos japoneses, por lo que esta subespecie se volvió bastante dócil con el tiempo.
Hay historias que hacen referencia a estos mitos de los lobos como protectores de la montaña, como una que cuenta que ´cuando alguien está caminando a lo largo de las carreteras de montaña por la noche, a veces un lobo le sigue sin hacer nada; cuando la persona llega a la casa, el lobo desaparece´.
Pero estos cuentos no solo se quedan ahí, sino que han servido de inspiración para encontrarles nombre científico, ya que hodophylax está relacionada con esta leyenda del okuri-okami; Hodo deriva del griego ´modo´o ´camino´y phylax deriva del griego ´guardia´, por lo que sería un guardián del camino.
También existe otra leyenda que cuenta que un niño abandonado en las montañas kii fue criado y protegido por los lobos. Historias de estas hay muchas?
Además eran bien vistos ya que en zonas donde se han visto peligrados los cultivos por herbívoros, los lobos han sido como protectores ya que se han alimentado de esos animales, por ejemplo, de jabalíes. Esto protegía a los cultivos y mantenía contentos a los agricultores. Esta forma de ver a los lobos contrasta con la forma en la que los veían en Europa, como ocurre con el lobo ibérico (Canis lupus signatus) que fue perseguido durante mucho tiempo y aún es perseguido en algunas zonas por tenerlo como a una bestia; además, muchas veces se ha relacionado al lobo con el mal como se ha visto reflejado en muchos cuentos.
Pero todo cambió con el desarrollo urbano que comenzó a finales del siglo XVI con la construcción de templos, monasterios, palacios, puentes y carreteras que consumían grandes cantidades de madera. Además el rápido crecimiento de la población dio lugar al aumento del uso de bosques para obtener combustible y forraje, y para quitar los árboles y cultivar. El resultado fue la deforestación. También se plantaron árboles para el uso comercial. Todo ello disminuyó la cantidad de hierba y alimento de los ciervos y jabalíes, con su consiguiente descenso y por lo tanto, la disminución de lobos que se quedaron sin presas. Como consecuencia, se vieron obligados a depredar sobre el ganado. Se pasó de tener una relación cordial con el lobo, a tener una relación de enemistad por parte del hombre, ya que se alimentaban de su ganado.
¿EXTINTO O NO?
Aunque el último ejemplar documentado murió en 1905, como ocurre en muchas ocasiones entre la población local se dice que han habido avistamientos de ejemplares después de esta fecha.
En una convención en Nara en 1994 aún se hablaba de unos setenta avistamientos recientes o de escuchas de aullidos, aunque con el tiempo han ido disminuyendo los mismos.
Ue Toshikatsu, un guardabosques local convertido en escritor, se opone a la cronología oficial de extinción de lobo ya que propone que la cantidad de avistamientos entre los 40 y 50 es muy significativo. Indica que los campesinos se desplazaron de las tierras altas, y que la caza disminuyó mucho. Así pues la cantidad de ciervos y jabalíes aumentó, y por lo tanto se podrían haber recuperado las poblaciones a partir de los pocos lobos que quedaran escondidos en las montañas. Sin embargo, no hay ningún avistamiento oficial, incluso después de haber hecho búsquedas más serias entre 1987 y 1989 y entre 1994 y 1995. (incluso se hacían grabaciones por las noches para ver si se captaban aullidos de lobos, pero no se obutvo nada).
No solo se habla de avistamientos, si no que aunque parece no ser oficial, se habla de una piel de lobo encontrada en un santuario que data de los años 50: lo cierto es que no está confirmada. Además en los 70 también se habla de un cadáver de lobo que fue entregado a las autoridades científicas para que lo identificaran, pero del cual no se supo nada más.
Lo cierto es que el lobo de Honshu, que tanto ha dado que hablar incluso hasta un siglo después de su extinction oficial, extinto o no, sigue simbolizando algo mucho más grande que él mismo.
AMENAZAS
Se piensa que las razones de la extinción pudieron ser una combinación de la rabia y el exterminio por parte del hombre.
Primero llegó el comienzo del exterminio por parte del hombre, y lo que ´remató´ a la especie fue la rabia. Esta enfermedad primero se documentó en las islas de Kyushu y Shikoku en 1732; se sabe que hubo un tiempo en que los habitantes locales hablaban de un gran número de lobos muertos y enfermos debido a la rabia.
Cabra montés portuguesa (Capra pyrenaica lusitánica)
La cabra montés portuguesa (Capra pyrenaica lusitánica) es una de las cuatro subespecies de cabra montés conocidas, ya extinguida.
A finales del siglo XIX se extinguió, ya que desapareció en 1890 el último ejemplar de España y en 1892 murió la última cabra en un refugio en la Sierra de Geres en Portugal, su último refugio.
SUBESPECIES DE CABRA MONTÉS
Las subespecies conocidas de cabra son cuatro, de las cuales dos ya están extinguidas en tiempos recientes:
Cabra montés portuguesa (Capra pyrenaica lusitanica): extinta, es la cabra de la que hablamos en este artículo.
Bucardo o cabra montés de los pirineos (Capra pyrenaica pyrenaica): en el 2000 murió el último ejemplar.
Capra pyrenaica hispanica: distribuida en las cordilleras cercanas al Mar Mediterráneo. Alcanza su mayor concentración en Sierra Nevada (España).
Capra pyrenaica victoriae: distribuida de forma desigual en las cordilleras del centro y norte de España. Su principal población está en la Sierra de Gredos, donde moran unos 10000 ejemplares. Subespecie cinegética, bajo ciertas restricciones.
AMENAZAS
Hasta 1800 esta cabra era abundante en toda su distribución, pero luego sufrió un continuo descenso debido a la presión de la caza y esto agravado porque los cazadores no respetaban las temporadas de caza. Se le cazaba por su carne y porque se utilizaban partes de su cuerpo como medicamentos y antídotos para venenos de todo tipo. La piel se utilizaba para cubrirse y los cuernos se usaban como decoración y como instrumento para comunicarse en los estrechos valles entre las montañas, ya que aquí el sonido podía alcanzar grandes distancias.
En 1870 ya era un animal raro, y ya solo quedaba un rebaño en 1886. En 1889 se capturó una hembra viva que solo sobrevivió tres días. Dos hembras más fueron encontradas muertas al año siguiente debido a una avalancha en Galicia. La última hembra en España murió en 1890, y la última hembra de la que se supo vivía en la Sierra de Geres en Portugal, en 1892.
Además de la caza, algunos científicos han señalado otras amenazas para la especie como los lobos y las águilas reales, las enfermedades de otros bóvidos que pudieron ser contagiadas a los animales salvajes, y el avance de las poblaciones humanas que afectaran al hábitat de la subespecie. Sea como fuere, seguramente la caza fue la amenaza más importante, ya que si nos fijamos los últimos avistamientos fueron todos de hembras, y normalmente los cazadores cazan machos que son los que tienen cornamenta grande.
Canguro rabipelado occidental (Onychogalea lunata)
El canguro rabipelado occidental (Onychogalea lunata) está considerado extinto ya que el último registro de un avistamiento de un ejemplar de estos walabíes fue en Australia central a principio de los años 50. En los 60 se produjo un dudoso registro de la existencia de uno de estos animales. La IUCN lo listó de esta manera ya en el año 1986, sin ningún cambio desde entonces.
Estos walabíes eran comunes hasta principios de 1900, pero en 1908 ya se vió un fuerte descenso. El último ejemplar vivo capturado que se sepa, cayó en una trampa de dingos en 1927 o 1928 en la llanura de Nullabor del sur de Australia. El ejemplar fue enviado al Zoo Taronga en Sydney, y al morir acabó en el Museo Australiano.
De las tres especies de las que consta su género, sólo una ( Onychogalea unguifera) ha sobrevivido al asentamiento europeo en la isla. De las otras dos, una se encuentra extinta (O. lunata), y la otra ( Onychogalea fraenata) se creyó extinta por décadas, y en la actualidad está seriamente amenazada.
AMENAZAS
Con los asentamientos ingleses llegó la sobrecaza, que junto a la lenta maduración de las crías le llevaron a una drástica disminución de sus poblaciones. (Al ser cazados en exceso y tardar las crías que sobrevivían en llegar a la madurez sexual y tener crías, la especie desaparecía a un ritmo más rápido del que se podía recuperar).
Junto a la caza, esta especie probablemente desapareció a causa de la depredación que sufrió por parte de zorros y gatos. La degradación del hábitat, incluyendo cambios en la frecuencia de aparición de fuegos por culpa del hombre, y el impacto de los conejos que fueron también introducidos y que han provocado tanto impacto en Australia, afectaron mucho a esta especie que no estaba preparada para estos cambios tan repentinos en su medio natural. En parte de su distribución (sur y oeste de Australia y partes de Nuevo Gales Sur), la expansión del pastoreo es muy probable que fuera perjudicial para la especie.
Carpintero imperial (Campephilus imperialis)
El carpintero imperial ( Campephilus imperialis) está considerado por la IUCN como en peligro crítico, aunque explica que se encuentra virtualmente extinta por razones que se comentarán en breve. Dentro de la Norma Oficial Mexicana NOM-059-ECOL-2001, se encuentra como extinta.
A este pájaro carpintero no se le ha visto vivo con registros fiables desde 1956, y esto unido a que se ha producido una gran destrucción del hábitat y junto a la caza se piensa que han llevado a la especie a la extinción.
Aunque el último registro confirmado fue en Durango en 1956, ha habido ocho avistamientos después de 1965. Los más recientes hablan de una pareja en el centro de Durango en 1993, de un macho a 20 km del anterior avistamiento en 1995, y de una hembra sola en 1993 en el norte de Sonora. Una expedición en 1996 por el norte y centro de Durango buscó por estas zonas, pero no encontró ninguna señal.
Debido a esta y a otras extensas y prolongadas búsquedas dentro de su rango geográfico, a menudo guiadas por los supuestos avistamientos, no han conseguido confirmar la presencia de individuos. A través del mapeo y del análisis del hábitat no se cree que ninguna población haya podido sobrevivir, y en todo caso, si quedara algún ejemplar, la fragmentación y estado de su hábitat han convertido su situación en la de un pájaro virtualmente extinto. Sin embargo, no puede ser aún tomado por extinto oficialmente ya que podría existir la posibilidad de que algunos individuos hayan podido usar hábitats sub - óptimos de bosques regenerados; aun así cualquier resto de población sería demasiado pequeño, y por esta razón se le considera en peligro crítico (posiblemente extinto) según la IUCN.
Desde luego, su caracterización más popular, la de los dibujos animados del pájaro loco, no ayudó a salvar a estos hermosos pájaros.
AMENAZAS
Destrucción del hábitat
Para estudiar el grado de destrucción, en primer lugar sería necesario estudiar con la mayor precisión cual era el hábitat preferido por estos carpinteros, ya que los últimos sitios que habitó podrían haber sido perfectamente los lugares donde no les quedaba más remedio que vivir. Las zonas de altas latitudes ya descritas en el apartado de hábitat eran sin duda las zonas más vinculadas a sus preferencias; aquí la capa de suelo estaba muy desarrollada, y utilizaba los pinos muertos para nidificar, ya que les sería más favorable hacer agujeros en estos árboles. También usaban en ocasiones abetos y robles.
Lamentablemente estos bosques han sido ampliamente usados para la industria maderera por su fácil acceso, fragmentando el territorio. Como ejemplo, el 99,4 % de la Sierra Madre Occidental se ha despejado o talado selectivamente. La tala local ha sido por lo tanto una de las amenazas para estas aves, subestimada por mucho tiempo.
Caza
La más frecuente causa de muerte del carpintero imperial era el vandalismo (30 %). Era un buen objetivo al que disparar por diversión, y por que eran fácilmente identificables y bastante grandes para no fallar.
El segundo motivo de caza eran los usos medicinales, se calcula que era la causa del 22 % de las muertes. Las crestas rojas junto a un poco de aceite se usaban para curar el dolor de oído. También se usaban contra los ataques de nervios.
Otros autores piensan que una de las causas más importantes de caza era la alimentación. (17 %)
También se usaban las cabezas como amuletos.
Desinformación
Casi ninguna de las personas que cazaron a estos carpinteros y a los que se les preguntó, no tenia ni idea de que estaban exterminando a una especie rara y endémica. Esto es un indicio de lo importante que es la educación ambiental. Además, si en la caza mataban a algún ejemplar de un grupo de 7 u 8 ejemplares, es posible que se desestructurara la funcionalidad del resto del grupo.
Formación de grupos
Aunque no se conoce la razón por la que en ocasiones se les veía en grupos, tal vez formados para la búsqueda de alimento, está claro que la necesidad de territorios de 26 km2 para una pareja y de unos 98 km2 para un grupo, dificultaba la presencia de ejemplares en zonas cada vez más fragmentadas.
La población original podría haber consistido en tan solo 1100 grupos
Este es el máximo calculado en base a la cantidad de km2 de su ecosistema ideal donde podrían haber vivido, es por lo tanto la densidad máxima de ejemplares que ´cabían´ en la zona.
Tigre de Bali (Panthera tigris balica)
Al igual que el tigre de Java y el tigre del Caspio, el tigre de Bali o tigre balinés,(Panthera tigris balica), está extinto. Estas son las tres subespecies de las ocho del tigre que están extinguidas.
A pesar de su fuerza y gran belleza estos tigres se piensa que desaparecieron entre los años 40 y 50, aunque el último registro fiable del avistamiento y caza de uno de estos felinos fue en 1937 en Sumbar Kima , al oeste de Bali.
POBLACIÓN
Seguramente la cantidad de tigres de Bali nunca ha sido muy grande debido a que habitaban una isla tampoco excesivamente grande. Esto unido al rápido incremento de la población humana en la isla y al aumento de la agricultura con la consecuente deforestación hicieron estragos en estos tigres.
A comienzos del siglo XX estos tigres solo sobrevivían en las montañas de manera más bien dispersa en la parte oeste. Aquí la caza aumentaba conforme era más accesible la isla y muchos cazadores iban allí solo para obtener su trofeo.
AMENAZAS
Las causas de su extinción incluyen la caza y la pérdida de hábitats forestales y presas.
Tigre de Java (Panthera tigris sondaica)
El tigre de Java (Panthera tigris sondaica) es una de las tres subespecies del tigre (Panthera tigris) extintas recientemente.
Aunque existen fósiles de tigres primitivos en la isla de Java (Panthera tigris trinilensis) de hasta 1,2 millones de años de antigüedad, los tigres de Java no descendían de estos, sino que llegaron a finales del Pleistoceno o principios del Holoceno, provenientes del norte.
Debido a la pérdida de esta especie, actualmente solo quedan tigres disecados, pieles y partes de esqueletos.
AMENAZAS
Estos animales ahora desaparecidos fueron abundantes hasta el siglo XIX; a partir de entonces la población humana comenzó a incrementarse en esta isla, con la consecuente destrucción de cada vez más áreas de bosque para destinarlas a la agricultura.
Además, a esta pérdida de hábitat se le añadió la caza y el tráfico de sus pieles, así como la disminución de sus presas naturales que además provocó una mayor competencia por el alimento con otros depredadores como los leopardos y los perros salvajes.
Con la destrucción de su hábitat, los asentamientos humanos iban invadiendo el terreno de estos tigres y el tigre se convirtió en un animal indeseado, pasando a ser en menos de 100 años un animal en peligro.
En los años 50 ya solo quedaban entre 20 y 50 ejemplares que ni siquiera estaban concentrados en una zona por lo que las probabilidades de supervivencia eran menores, y en los 1960 desaparecieron incluso del Parque Nacional Udjung Kulon, una famosa reserva natural de Java en la que aún habitan los últimos rinocerontes que quedan de la isla. La foto 4 de este artículo está tomada en este parque en 1938.
Cuando ya se creían extinguidos, se encontraron tigres de Java en una remota área montañosa del sureste de Java llamada Meru Betiri, por lo que fue protegida en ese mismo año, 1972. Después ya no se volvieron a ver a estos tigres, aunque en 1979 se localizaron por última vez huellas que se cree podrían haber pertenecido a tres ejemplares diferentes. Desde entonces no existen evidencias del tigre de Java, aunque algunos supuestos avistamientos en la zona, que probablemente pertenecieran a leopardos, han llegado a movilizar expediciones en su busca, como una realizada en 2002.
Uno de los problemas de este área protegida es que estaba muy fragmentado por cultivos y los agricultores no dudaban en seguir matando a los tigres que se acercaran.
Se le consideró oficialmente extinto en 1994.
Tigre del Caspio (Panthera tigris virgata)
El tigre persa o tigre del Caspio, una subespecie del tigre (Pathera tigris virgata) que ya estaba considerada muy rara y en declive en 1965, está extinguido como así certifica la UICN (2003).
Aunque se acabó con la gran parte de la población en los años 30, y se habla de últimos ejemplares a finales de los años 50, el último de esta subespecie única e irrepetible se confirmó a principio de los años 70, sin que quedara ningún ejemplar en cautividad.
El tigre del Caspio, el tigre más occidental y también el tercero más grande que ha existido después del tigre siberiano y del tigre de bengala, es una de las ocho subespecies que se han descrito del tigre, y junto a ella hay dos subespecies más extinguidas, el tigre de Java (P. t. sondaica) y el tigre de Bali (P. t. balica).
LEYENDA
Estos tigres jugaban un papel muy importante en la cultura de las personas que convivían con ellos. Existe una leyenda según la cual el río Tigris en Mesopotamia recibió su nombre después de que un tigre llevara a una princesa embarazada a través del río sobre su espalda. En la otra orilla ella dio a luz y el tigre se asoció a partir de entonces con este río y con su fertilidad.
Por lo general no hay criaturas vivas representadas en el arte islámico, pero en el sufismo, una de las ramas del Islam, la imagen del tigre está representada en alfombras y otros textiles y puede verse en fachadas de las mezquitas y otros edificios públicos en Uzbekistán.
AMENAZAS
Con la llegada de las medidas previstas por los zares de Rusia para ocupar las tierras fronterizas de Asia Central y el Cáucaso, llegó el declive para el tigre. En los primeros años del siglo XX se le ordenó al ejército que exterminara a los tigres, leopardos y lobos en las tierras que bordeaban al Mar Caspio, lo que se hizo en poco tiempo.
Estas zonas eran inmediatamente utilizadas como asentamientos humanos, lo que conllevaba la deforestación del bosque y la llegada de los cultivos como el de arroz y algodón.
Además de acabar con su hábitat los pastores consideraban a los tigres como una amenaza para su ganado, que incluía camellos, caballos y ovejas, por lo que los mataban.
Hay que tener en cuenta que el tigre del Caspio ya era vulnerable debido a la limitada naturaleza de su distribución, por lo que otra causa de la propagación de los asentamientos humanos fue la fragmentación de su hábitat, quedando cada vez áreas más pequeñas y separadas.
La caza de los tigres y de sus presas grandes son otras amenazas que tenía la subespecie.
Además los mataban por su piel muy bien valorada; para ello usaban veneno y trampas.
Después llegaron nuevos proyectos similares que fueron acabando con el tigre en cada una de sus zonas de origen.
En 1970 se mató un ejemplar en Uludure, Turquía. Un botánico que trabajaba en la zona llegó a fotografiar la piel del animal en 1972, al que se juzgó joven (y por tanto indicio de la presencia de otros ejemplares maduros) según la distribución de sus rayas. Sin embargo, las distintas expediciones no han conseguido dar con ningún ejemplar vivo, a pesar de que varios civiles y militares destacados en la frontera con Irak y Siria han afirmado haber visto ejemplares en la zona en alguna ocasión.
En Afganistán se dijo que un ejemplar fue abatido en 1997, en el norte del país, pero la noticia es muy poco fiable y existen razones para pensar que el animal muerto era en realidad un leopardo.
De manera más reciente, en el marco de un un proyecto de investigación de Biodiversidad de WWF Turquía en 2004, se realizó un estudio para revelar la presencia de grandes mamíferos y su distribución; en los resultados del cuestionario, algunos militares había presentado los rumores sobre la presencia de grandes felinos en la región. La población local hablaba de la caza de tres a cinco tigres por año para vender sus pieles hasta mediados de los 80. Esto junto al hecho de que la piel de tigre fotografiada perteneciera a un ejemplar joven indicaría que los tigres habrían existio en la región probablemente hasta mediados de los 90. Sin embargo debido a la falta de interés y a otros problemas como el de la seguridad no se había estudiado el este de Turquía en profundidad. Por lo tanto, con esta investigación no se demostró que el tigre del Caspio sobrevive, pero existen indicios que podrían por lo menos respaldar una investigación más exhaustiva acerca de la veracidad de los rumores y de las afirmaciones de que el tigre del Caspio podría seguir vivo.
Rinoceronte Negro de África Occidental (Diceros bicornis longipes)
Aunque si visitamos la información de la IUCN acerca del rinoceronte negro occidental o rinoceronte negro de África occidental ( Diceros bicornis longipes) este está clasificado como en peligro crítico, en verano del 2006 una nota informativa de la misma fuente lo declaró temporalmente extinto, hasta que se tenga por seguro. Estos rinocerontes ya se consideraban en peligro crítico en el 2002 por la IUCN y en el 2000 por otras fuentes.
Esto implica que un tercio de las subespecies de rinoceronte africano ya se ha extinguido definitivamente, y que lo mismo podría pasar con el rinoceronte blanco, con el rinoceronte negro y con sus otras subespecies, ya que todas están en peligro crítico.
Exactamente la IUCN dice que está clasificado como en peligro crítico (posiblemente extinto) porque los últimos datos apuntaban a un total de menos de 50 adultos, y que de hecho, podría estar ya extinguida. Recientes investigaciones en gran parte de su rango geográfico en el norte de Camerún, último refugio de esta subespecie, no han dado como resultado ningún encuentro de ejemplares de rinocerontes de este tipo aunque encontraron evidencias de posible caza furtiva. Un grupo de expertos rastreó de forma sistemática 2500 kilómetros del hábitat de esta subespecie. Buscaban cualquier prueba, como rastros de heces, observaron la vegetación de la que se alimentan que tras el paso de los animales parece podada de forma desigual, etc., pero no encontraron nada.
Al igual que la mayoría de las otras poblaciones de rinocerontes, esta subespecie ha sufrido un declive de más del 80 % de su número en los pasados 50 años, y ahora se teme que esté extinguido.
POBLACIÓN
A comienzos de la década de los 30 se observó una espectacular rehabilitación del número de ejemplares cuando se introdujeron fuertes medidas de protección. Sin embargo, los esfuerzos para protegerlo en estado salvaje disminuyeron con el tiempo y en los 80 las amenazas eran claramente visibles.
En 1980 se calculaban 25 rinocerontes en el Chad, pero en 1990 ya se consideraban extinguidos en este país. En 1980 también se calculaban 110 ejemplares en el norte de Camerún, mientras que en 1993 se contaban de 30 a 35. Entre 1996 y 1997 WWF calculaba 10 ejemplares con la posible existencia de ocho más.
En el 2000 la IUCN estimaba que tan solo 10 ejemplares quedaban vivos y muy separados entre ellos como para reproducirse. Además, la diversidad genética era muy escasa. La población había pasado de 3000 ejemplares a diez en pocos años.
A principios de 2006 se realizó la expedición que acabó con el anuncio de había sido tentativamente declarado extinto.
Pero esto no quiere decir que no quede ninguno, sino que podrían no quedar. Además existe una asociación llamada kilifori creada por un miembro del grupo de especialistas en rinoceronte africano que con la experiencia de personas que conocen de primera mano a los rinocerontes occidentales buscan encontrar indicios de esta subespecie que se les pudieran haber escapado a los expedicionarios del 2006.
AMENAZAS
El que se hayan encontrado muchas muestras de caza furtiva en las búsquedas de ejemplares indica que seguramente esta fue la que podría haber puesto punto y final a la existencia del rinoceronte de África occidental; y es que los cazadores furtivos han matado a estos animales durante décadas para obtener sus cuernos de marfil y venderlos en los mercados de Yemen y Asia.
Es triste pensar que el motivo principal de la desaparición de estos rinocerontes para siempre sea la caza para obtener sus cuernos para el capricho de unos pocos. Y es que mientras que la aparición de una especie es cuestión de millones de años, su desaparición puede ser conseguida en unos pocos años a causa de personas sin escrúpulos.
El cuerno de rinoceronte se utiliza en la medicina tradicional asiática para combatir la malaria, la epilepsia, las fiebres y otras enfermedades.
En Yemen los cuernos son muy codiciados en forma de mangos labrados o dagas tradicionales.
La falta de financiación para mantener las medidas de conservación, la limitada capacidad local para gestionar la conservación, las pocas sentencias firmes contra la caza ilegaly lso factores genéticos y demográficos han sido otras causas de extinción.
otro post interezante aqui